101
Cf. Iniciación teológica, cap. cit., pp. 503-504.
102
Es esta una posible fuente bibliográfica borgeana, que no he podido localizar.
103
Romano Guardini, El Ángel en la Divina Comedia, Buenos Aires, Emecé, 1961, pp. 86-87.
104
Dante también lo hace, pero con otro tono, cuando habla del «divino pájaro», en La Divina Comedia (Purgatorio, II, 2): «Cuanto más se acercaba a nosotros el ave divina, más brillante aparecía: por lo cual, no pudiendo resistir su resplandor mis ojos, los incliné». (Cito por la versión editada en París, Garnier, s/f, p. 148, versión castellana de Enrique de Montalbán).
105
Nos preguntamos si todas las referencias bibliográficas intercaladas en el artículo son auténticas, no he podido corroborarlas en su totalidad y son conocidas las travesuras borgeanas a este respecto.
106
Cito por Obras completas, ed. cit., p. 49. Puede verse la primera versión en mi libro El ultraísmo, Madrid, Gredos. 1963, p. 146.
107
Ed. cit., p. 547.
108
Si bien la obra está escrita en colaboración, las reiteradas referencias a Swedenborg en otras obras nos permiten inferir que este capítulo se debe a Borges.
109
He consultado la edición Heaven and its Wonders and Hell; From Things Heard and Seen, New York, Swedenborg Foundation Inc., 1956.
110
Cf. el catálogo de citas borgeanas sobre este autor en Borges, Madrid, Biblioteca Nacional, 1986, p. 174.