Selecciona una palabra y presiona la tecla d para obtener su definición.
 

41

CÓRDOVA y SALINAS, Crónica de la religiosísima provincia de los Doce Apóstoles del Perú de la Orden de san Francisco, (Libro primero, Capítulos 8.º, 9.º, l0.º, 15.º y 16.º).- Nos apoyamos también en el Libro verde de la Municipalidad de Quito, en cuyas actas constan las concesiones de terreno para edificar casas que hicieron los del Cabildo, a los primeros vecinos y pobladores de esta ciudad.

 

42

Descripción de la ciudad y de la provincia de Quito, (hecha a fines del siglo decimosexto; se conservaba inédita en el archivo de la Real Academia de la Historia en Madrid. Nosotros poseemos una copia manuscrita).

 

43

VELASCO, Historia del Reino de Quito, (Historia antigua. Libro cuarto, parágrafo quinto).

 

44

Esto se deduce claramente del Libro verde de la Municipalidad de Quito.

 

45

VARGAS, Crónica general de la Orden de Nuestra Señora de la Merced, (Libro segundo, Capítulo 29.º).

REMÓN, Historia general de la Orden de Nuestra Señora de la Merced, (Segunda parte, Libro XIII, Capítulos 3.º, 4.º y 6.º).

 

46

MELÉNDEZ, Tesoros verdaderos de las Indias, (Libro primero, Capítulo séptimo).

 

47

MELÉNDEZ, en el capítulo cuarto del Libro segundo, en la Historia de los dominicanos del Perú, citada antes.

 

48

PIEDRAHÍTA, Historia general de las conquistas del Nuevo Reino de Granada, (Libro cuarto, Capítulo primero).

FLORES DE OCARIZ, Genealogías del Nuevo Reino de Granada, (Libro primero, Preludio, Tomo 1.º).

 

49

También en éste, como en algunos otros puntos, estamos discordes con nuestro historiador, el P. Velasco. Conocida es de todos la relación que hace acerca del fin de Rumiñahui: pero basta examinarla con un poco de atención para encontrarla enteramente inverosímil; por esto desde un principio la desechamos, para buscar la verdad en mejores fuentes, y la mejor entre todas nos pareció el ya citado libro de actas del Cabildo de Quito, examinado acerca de este punto histórico antes que por nosotros por dos personas muy competentes. De este documento se deduce que Rumiñahui fue ajusticiado en Quito, y Herrera y Castellanos están en esto conformes con el testimonio que se encuentra en el citado libro de actas. Ni la alteración del nombre puede ser argumento suficiente en contra de nuestra narración; si reflexionamos la manera cómo alteraban los españoles todos los nombres indígenas cuando los pronunciaban y escribían a la castellana: ¿quién creyera que Illescas es el indio Quilliscacha, hermano de Atahuallpa? ¿que el mismo Atahuallpa es llamado Atabaliba unas veces y Atabaliba otras? ¿quién no sabe que el mismo Atahuallpa fue llamado Tabalicó en los primeros días de la conquista?... La identidad de hechos debe ser prueba de la identidad de personajes. Véanse:

HERRERA, Historia general de los hechos de los castellanos en el Nuevo Mundo, (Década quinta, Libro séptimo, Capítulo XIV).- CASTELLANOS, Elegías de varones ilustres de Indias, (Canto segundo de la Elegía a Benalcázar).- OVIEDO, Historia general y natural de las Indias, (Capítulo XX del libro 46.º y Capítulo XXII del mismo libro). Oviedo dice que Rumiñahui fue muerto por los mismos indios.- El acta del Libro verde ha sido publicada ya dos veces por la prensa: la primera el año de 1874, en los Apuntes para la historia de Quito; y la segunda, en 1886 en El Municipio, número 13 del año segundo. Por lo mismo en cuanto al fin desgraciado de Rumiñahui no puede quedar ya duda alguna.

 

50

Herrera, Oviedo y Castellanos hablan bien claro de las crueldades cometidas por los conquistadores contra los pobres indios en Quito: aquí, como en todas partes, la conquista ofrece escenas sangrientas. Véase el Opúsculo del P. Fr. Bartolomé de Las Casas sobre la Brevísima destrucción de las Indias, en el Tomo 71.º de la Colección de documentos inéditos para la Historia de España, Madrid, 1879. El conocido académico de la Historia Señor Fabié hizo una nueva edición de los escritos del P. Las Casas, para completar e ilustrar con ellos la Biografía del famoso defensor de los indios. En el Tomo segundo de la Biografía, en el apéndice XXI, se halla una copiosa relación de las horribles crueldades que se cometieron en la conquista de Quito. Según este documento, Rumiñahui murió asaetado; y Zopozopangui, atenaceado.- Creemos estas narraciones no poco exageradas.