91
G. García Márquez, El coronel no tiene quien le escriba, op. cit., p. 7..
92
L. Harss, op. cit., p. 401.
93
M. Vargas Llosa, op. cit., p. 343.
94
G. García Márquez, El coronel no tiene quien le escriba, op. cit., p. 7.
95
Ivi, p. 8.
96
Ivi, p. 9.
97
Ibidem.
98
Ivi, p. 23.
99
Ivi, p. 24.
100
Scrive L. Harss,
op. cit., p. 402: «Contrastan fuertemente los temperamentos del
Coronel y su mujer, que son polos opuestos. En García
Márquez los hombres son criaturas caprichosas y
quiméricas, soñadores siempre propensos a la
ilusión fútil, capaces de momentos de grandeza pero
fundamentalmente débiles y descarriados. Las mujeres en
cambio, suelen ser sólidas, sensatas y constantes, modelos
de orden y estabilidad. Parecen estar mejor adaptadas al mundo,
más profundamente arraigadas en su naturaleza, más
cerca del centro de gravedad. García Márquez lo dice
de otro modo: "Mis mujeres son masculinas". O, más bien, son
genéricas, como efigies. Las ve de perfil, y en general son
menos complejas que sus hombres, casi abstractas,
estáticas, [...]»
. Non si può
dimenticare, a questo proposito, la continuità di un ruolo
attivo della donna nel mondo contadino, che è quello cui si
rifà anche per la Colombia lo scrittore.