31
Ibid., p. 69. Cf. Fray Luis de LEÓN: Poesía completa, ed. J. M. Blecua, Madrid, Gredos, 1990, pp. 153-154: «conocía los juicios errados de nuestras gentes, y su poca inclinación a todo lo que tiene alguna luz de ingenio o de valor; y
entendía las artes y mañas de la ambición y del estudio del interés propio y de la presunción ignorante, que son plantas que nacen siempre y crecen juntas y se enseñorean agora de nuestros tiempos».
32
Ibid., p. 70.
33
«Al Excmo. Señor D. Manuel Godoy...», ed. cit., p. 63. Cf. fray Luis: «Entre las ocupaciones de mis estudios en mi mocedad, y casi en mi niñez, se me cayeron como de entre las manos estas obrecillas, a las cuales me apliqué más por inclinación de mi estrella que por juicio y voluntad» (ed. Blecua, p. 153).
34
Palabras tan cercanas a las de fray Luis: «siendo yo de mi natural tan aficionado al vivir encubierto»
(ed. Blecua, p. 154). Las anteriores referencias de Meléndez pertenecen a la ed. cit., p. 64 la primera, y p. 65 las restantes.
35
Ed. cit., p. 65. Recuérdese a fray Luis: «nunca hice caso desto que compuse, ni gasté en ello más tiempo del que tomaba para olvidarme de otros trabajos»
(ed. Blecua, p. 154).
36
Ibid., p. 66. Incluso un pasaje posterior de esta misma «Advertencia» trae conceptos, y hasta alguna expresión, muy próximos a otra célebre dedicatoria luisiana, la del libro tercero de De los nombres de Cristo. Esto escribe Meléndez sobre
«la riqueza y noble majestad de nuestra lengua, adulterada malamente y afeada a cada paso con voces y frases de origen ilegítimo, que sin necesidad introducen en ella los que no la conocen. Copiosa, noble, clara, llena de dulzura y armonía, la haríamos igual a la griega y la latina si trabajásemos en ella y nos esmerásemos en cultivarla»
(p. 67). El texto de fray Luis, que sería largo de reproducir aquí, puede leerse en sus Obras completas castellanas, I, ed. F. García, Madrid, La Editorial Católica, 1967, pp. 685-689.
37
Ibid., pp. 59-60. Meléndez no sólo alude al exilio que padece en el momento en que escribe, sino a su largo destierro pasado en Medina, Zamora y Salamanca (1798-1808).
38
Las dos citas, respectivamente, en MELÉNDEZ: Obras en verso, p. 61, y fray Luis: Obras completas..., I, p. 688. En cuanto a la anterior referencia, puede ver el lector Fray Luis de LEÓN: Escritos desde la cárcel. Autógrafos del primer proceso inquisitorial, ed. J. Barrientos García, Madrid, Ediciones Escurialenses, 1991.
39
Ed. cit., p. 62.
40
Veinticuatro son las traducciones horacianas de fray Luis. He aquí las cinco coincidentes: Maecenas atavis (I, I, de la que curiosamente ambos harán dos versiones), Solvitur acris (I, 4), O navis (I, 14), Rectius vives (II, 10) y Eheu fugaces (II, 14). Acerca de estas traducciones de Meléndez, puede verse Georges DEMERSON: «Sur seize odes d'Horace traduites par Meléndez Valdés», Bulletin Hispanique, LX, 1958, pp. 62-72.