91
Ibid., p. 1017.
92
Reproducida más arriba, en nuestro apartado 1.3.
93
Pasó sin embargo inadvertida a I. VALLEJO: «La Profecía del Tajo...», cit.
94
Nos referimos a las odas núm. 340, 354, 363 y 383, para las que remitimos a los estudios citados de Tineo, Menéndez Pelayo, Atkinson, Palacios, Arce y Polt, que recogen lo sustancial de los ecos luisianos.
95
Se trata de las odas núm. 338, 341, 345, 350 y 367.
96
No entramos a considerarlas, sino, que remitimos de nuevo a Tineo, Menéndez Pelayo, Atkinson, Colford, Cox, Palacios, Arce y Polt. Se trata de las que en la edición de Polt-Demerson llevan los números 424, 426, 429, 430, 431, 434, 439, 441, 450 y 455. Varias de éstas alcanzan el grado máximo de imitación luisiana, como son las odas VI, «De la verdadera paz» (MV 429), y VIII, «La noche y la soledad» (MV 431). Contienen algunos de los temas más propios de fray Luis, como el poder de Dios, el asombro ante la armonía del universo, la noche y las estrellas, la tempestad, el anhelo místico..., a la vez que presentan abundantes elementos expresivos también procedentes del maestro agustino.
97
Bastará tomar tres casos de entre los poemas de fray Luis que acabamos de examinar: no posterior a 1777 es la elegía «En un empeño temerario» (MV 310); «La virtud» (MV 472) fue escrita muy probablemente en 1790; y de 1811 es la oda LIII (MV 388). Estas fechas derivan de las muy útiles indicaciones cronológicas de Polt-Demerson, ed. cit.