31
Por la acción del calor, el nitrato de plata se funde en un líquido incoloro que, al enfriarse, se convierte entonces en una masa blanca de aspecto y estructura cristalina. Esta masa, moldeada en barritas, se usa en Medicina como cauterio con el nombre de piedra infernal.
32
Dice
Pichardo: «Torozon.-N. s. m.-Ningún Campesino usa
esta palabra en el sentido de dolor agudo en la barriga de
las bestias, como esplica el Diccionario Castellano. Torozon
dicen generalmente al efecto repentino de atragantarse el
animal con naranja u otra cosa que no puede pasar del gaznate,
y faltando gradualmente la respiracion, se va hinchando la
barriga hasta morir, si no se acude con tiempo, alzándole
por la parte superior e introduciéndole algun instrumento
con que se empuje, saque o deshaga el cuerpo atravesado en
la garganta. Alguna analogía parece tener la Voz con
los dos Verbos Atorar y Atarugar tan usados vulgarmente».
(Diccionario Provincial casi razonado de Vozes y Frases Cubanas,
por el Auditor Hon
de Marina D. Estéban Pichardo.
Cuarta edición. Correjida y mui aumentada. Habana,
1875, p. 353).
33
«Funche.-N.
s. m.-Comida hecha de Maís seco molido, agua, sal
y manteca. Suele cocinarse con Cangrejos o Jáibas,
y entónces es plato favorito, singularmente en el
Departamento Occidental. En Cuba dicen Serensé». (Diccionario
Provincial casi razonado de Vozes y Frases Cubanas, por el
Auditor Hon
de Marina D. Estéban Pichardo. Cuarta
edición. Correjida y mui aumentada. Habana, 1875,
p. 154).
Dice Fernando Ortiz: «Este cubanismo nos parece originario de África, y, más concretamente, del Congo, donde al millo molido y guisado en esa forma le llaman fundy, y se le sigue llamando así en general a toda especie de harinas y potajes; o proveniente de Angola, donde se dice nfungi. De esta voz, como de fufú, ya aseguro su origen netamente africano Fray J. M. Peñalver, en 1795. Es una variante de fufú, como alimento y quizás como vocablo. La de de fundi se ha trocado en che, por el sentido despectivo con que ésta suele sonar en estas Américas, en sílabas desineneiales, como en icha, iche, uche, etc.» (Fernando Ortiz, Glosario de Afronegrismos, Habana, 1924, p. 212).
34
«Vareta.-N.
s. f.-En Villadara el Güin destinado para jáulas
y otras obras semejantes». (Diccionario Provincial casi razonado
de Vozes y Frases Cubanas, por el Auditor Hon
de Marina D.
Estéban Pichardo. Cuarta edición. Correjida
y mui aumentada. Habana, 1875, p. 367).
35
Panes de azúcar: «El guarapo o jugo de la caña cae en un estanque de donde pasa por una cañería a las pailas. Ya estas pertenecen a la casa de calderas que es lo más interesante de un ingenio. Un fuego subterráneo que solo se percibe por el humo y ebullicion del guarapo y que se desahoga por la torre, gran chimenea en figura de obelisco o pirámide truncada, se esparce en difentes grados de calor por debajo de las calderas embutidas en una armazon de ladrillos: el conjunto de calderas o pailas por que ha de pasar el guarapo para clarificarse, descachazarse (defecarse) y adquirir el punto de meladura, se llama tren, y algunas casas de calderas donde el trapiche es de vapor tienen varios trenes. De las últimas pailas, llamadas tachos se pasa el guarapo a las resfriaderas, donde se bate y se empieza a cristalizar: la almívar que en la baticion salpica las paredes de las resfriaderas cubriéndolas de una costra de miel endurecida, es lo que se llama raspadura, dulce sui géneris que en vano intentaría imitar el mas hábil repostero. De las resfriaderas se saca la almívar a azucarada para llenar las hormas, y estas se colocan en los furos: no se llenan enteramente de azúcar, pues se pone sobre esta una capa de barro prieto para descolorarla. Las hormas están así expuestas por espacio de mas de un mes, en cuyo tiempo la miel no cristalizada escurre por un agujero en la parte mas estrecha de la horma (también se llama furo este agujero) y va por cañerías al grande estanque de la miel de purga. Pasado ese período se extrae de las hormas el pan de azúcar que contienen, blanco por la parte mas en contacto con el barro, y prieto por el extremo opuesto: esta operacion se llama aventar. Los panes, que pesan sobre arroba y media, se parten a pedazos que se separan en tres divisiones: los enteramente descolorados constituyen el azúcar blanco, los medio descolorados el quebrado o terciado, y los prietos el azúcar de cucurucho. Las dos primeras clases se echan entonces en las gavetas donde el sol o un calor artificial las seca completamente, y cuando ya lo están no hay mas que envasarlas». (José G. de Arboleya, Manual de la Isla de Cuba. Compendio de su Historia Geografía, Estadística y Administración. Habana, 1852, p. 130 y siguiente).
36
"... y la casa de purga: esta es de planta cuadrilonga y con dos pisos: constituye el alto una armazon de madera llena de huecos circulares (furos) en que se colocan las hormas (vaso cónico de barro ú hoja lata) para que escurra la miel: por una pared del costado, abierta al efecto, salen y entran las gavetas, grandes cajones sobre ruedas donde se pone a secar la azúcar. Hay casas de purga con 20000 y mas furos». (José G. de Arboleya, Manual de a Isla de Cuba. Compendio de su Historia, Geografía, Estadística y Administración, Habana, 1852, p. 130).
37
Bejuco: Planta trepadora, cuyos tallos, después de exponerlos al sol para secarlos, se utilizan como cordel. Por extensión, el guajiro cubano llama bejuco a todo tallo de planta trepadora o rastrera susceptible de convertirse en cordel. Así se dirá: un bejuco de boniato.
38
A grandes rasgos, las faenas del ingenio giraban alrededor de estas horas: el Ave-María (cuando sale el sol); el Mediodía; la Oración (cuando se pone el sol) y la Media noche.
Al Ave-María se dirige al campo la dotación, incluyendo a aquellos esclavos que, desde las doce de la noche, trabajaban durante el cuarto de madrugada en las fábricas. Sólo quedaban en el ingenio los esclavos menos fuertes para seguir atendiendo las labores propias de la industria.
Al Mediodía reuníase la negrada en el batey para el almuerzo. Volvía después a su trabajo hasta la Oración.
La Oración era el momento de la puesta del sol. Al volver la dotación al ingenio se distribuía en dos grupos: aquéllos que, sin descansar, iban a las fábricas para cubrir el cuarto de prima, y los otros que iban a descansar, a fin de reparar sus fuerzas para el cuarto de madrugada.
La Medianoche separaba los cuartos de prima y de madrugada. A esa hora iban a descansar los del cuarto de prima, sustituyéndolos en sus faenas los del cuarto de madrugada.
Tal era el terrible horario a que estaban sometidos los esclavos en Cuba. Al comentar este abrumador régimen de trabajo, Fernando Ortiz dice lo siguiente: «El reglamento de esclavos, promulgado en 1842, por el bando del capitán general Valdés, disponía que normalmente trabajasen los esclavos durante diez horas diarias, distribuídas según le pareciera al amo; pero durante la zafra podían ser obligados aquéllos a trabajar dieciséis horas al día, concediéndoseles seis horas para dormir durante la noche y dos para descanso por el día. (1) Las demás horas y días festivos quedaban libres para el esclavo, (2) con el fin de que, como decía el bando con bondadosa expresión, pueda adquirir peculio y proporcionarse la libertad. (Fernando Ortiz, Hampa afro-cubana: Los negros esclavos, Habana, 1916, p. 199).
(1) «Disponía también el citado bando que por la noche, una vez concluído el trabajo, se debía instruir a los esclavos en los dogmas religiosos y hacerlos rezar el rosario. ¿No era esto hasta sarcástico?»
(2) «Menos dos horas destinadas a la limpieza de las habitaciones, maquinaria, etc.» (Notas de F. O.).
39
Maynard. (Nota de Anselmo Suárez y Romero).
40
El sociólogo brasileño Gilberto Freyre, que tan hondo cala en esta cuestión del sadismo de los amos de esclavos, escribe en su ya citada obra Casa-Grande y Senzala: «Albert Moll pone en evidencia que la primera dirección adquirida por el impulso sexual en el niño -sadismo, masoquismo, bestialidad o fetichismo- depende en gran parte de oportunidad o chance, esto es de influencias externas sociales, más que de predisposición o de perversión innata. Se refiere, el autor de Sexual Life of the Child, al período de «indiferencia sexual» que todo individuo atraviesa, como particularmente sensible a aquellas influencias. En ese período, en el que, en el hijo de familia esclavócrata en el Brasil, actuaban las influencias sociales, su condición de señor rodeado de esclavos y animales dóciles, induciéndolo a la bestialidad y al sadismo. Este aún desexualizado después, no raras veces guardaba en varias manifestaciones de la vida o de la actividad social del individuo aquel sexual undertone que, según Pfister, is never lacking to wellmarked sadistic pleasure. El sadismo del niño y del adolescente se transformaba en el placer de mandar, azotar, arrancar dientes al negro ladrón de caña de azúcar, de hacer reñir en presencia suya capoeiras, gallos y canarios tantas veces manifestado por el «señor de ingenio» una vez hombre hecho; en el placer de mando violento o perverso que estallaba en él o en el hijo bachiller cuando en el ejercicio de elevada posición política o de la administración pública, o en el simple y mero gusto de mando, característico de todo brasileño nacido y criado en casa grande de ingenio». (Gilberto Freyre, ob. cit., tomo 1, p. 90 y siguiente).