1
Kainz, Estética, México, FCE.
2
Cf. José Enrique Etcheverry, Horacio Quiroga y la creación artística, Montevideo, Universidad de la República, 1957. Se citan varios textos: «Luché porque el cuento tuviera una sola línea, trazada por una mano sin temblor desde el principio al fin»
(Ante el tribunal); «No empieces a escribir sin saber desde la primera palabra a dónde vas»
(Decálogo del perfecto cuentista).
3
En la Ojeada Retrospectiva, capítulo IX, Echeverría hace una clasificación de la labor de sus amigos que ratifica esta idea. Citaré los enunciados principales: 1.º «En "La moda" después
(Alberdi), bajo el seudónimo Figarillo, nos hizo esperar un Larra americano. Mucho sentimos que el señor Alberdi haya abandonado completamente esa forma de manifestación de su pensamiento, tal vez la más eficaz y provechosa en estos países»
. 2.º «El señor Mitre, artillero científico, soldado de Cagancha y en el sitio de Montevideo, ha adquirido, aunque muy joven, títulos bastantes como prosador y poeta. Su musa se distingue de las contemporáneas por la franqueza varonil de sus movimientos, y por cierto temple de voz marcial, que nos recuerda la entonación robusta de Calímaco y de Tirteo. Se ocupa actualmente de trabajos históricos que le granjearán, sin duda, nuevos lauros»
. 3.º «Su musa
(la de José Mármol), reflexiva y entusiasta, descuella entre las coetáneas por la originalidad y el nervio de la expresión [...] Ha puesto también en escena dos dramas, "El Poeta" y "El Cruzado", que obtuvieron la sanción del pueblo. En ellos resalta el estro lírico y la viveza de colorido que caracterizan su pluma»
.
4
Sin duda que en La Cautiva hay pasajes líricos sea en las descripciones de la naturaleza como en las expresiones de sentimientos; ¿contradice eso la radical unidad del poema? Justamente, lo romántico consiste en la diversidad dentro de lo homogéneo, la interferencia de lo objetivo por lo subjetivo; para el arte clásico, en cambio, era imposible esa interpenetración, convivencia o «mezcla».
5
Cf. Echeverría, Fondo y forma en las obras de imaginación, estilo, lenguaje y ritmo. Interesa el artículo de Emilio Carilla, «Ideas estéticas de Echeverría», Revista de Educación, La Plata, III, n.º 1.
6
Cf. Communications, n.º 11, «Le vraisemblable», París, 1968.
7
Cf. Escenas andaluzas, de Estébanez Calderón.
8
Cf. Pierre Martillo, Parnaso y Simbolismo, Buenos Aires, El Ateneo.
9
Noël Salomón relaciona esta frase con la creencia de Echeverría en la litografía y en los libros ilustrados. Pero cabe preguntarse por el fundamento de esta creencia. Sin duda que hay allí una actitud frente a lo que le es posible a una palabra que se atreve a ser plástica; naturalmente, el espacio que dejan libre sus imposibilidades será cubierto por la pintura.
10
Cf. Primera Lectura del Salón Literario: «Verdad es que la España entonces era la más atrasada de las naciones europeas y que nosotros, en punto de luces, nos hallábamos, gracias a su paternal gobierno, en peor estado»
. También en la Ojeada, carta a Alcalá-Galiano, se encuentran reiteraciones: «Habría visto, además, que una faz de ese movimiento es el completo divorcio de todo lo colonial, o, lo que es lo mismo, de todo lo español, y la fundación de creencias sobre el principio democrático de la revolución americana...»
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