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Famosa comedia de santa Teodora, por otro nombre Púsoseme el sol, saliome la luna

Andrés de Claramonte

[Nota preliminar: Edición digital a partir del Ms. 14.955 de la Biblioteca Nacional de España y cotejada con la edición crítica de Alfredo Rodríguez López-Vázquez (Kassel, Edition Reichenberger, 1985, Col. Ediciones críticas, 8). Sobre la polémica autoría de la obra y sus problemas para fijar el texto, es imprescindible la consulta de la citada edición y, en especial, de su Introducción, pp. 1-64].

PERSONAJES



NATALIO.
TEODORA.
ALCINA.
ZURDO, gracioso.
FIDELFO.
LESBIA.
UN MONJE.
UN ABAD.
UN ÁNGEL.
MÚSICOS.
EL SOL y LA LUNA.
CLARINDO.
SALUCIO.
GERARDO, pastor.
ANFRISO, pastor.
HEMO.
LIPSIO.
MANDIO.
NUESTRA SEÑORA.

(Salen los MÚSICOS y LESBIA.)

MÚSICOS
Tu honesto tálamo envidien,
casadilla venturosa,
las tórtolas en los nidos
y en sus lechos las palomas.
Eternidades te enlacen
5
en los brazos que te adoran,
estimada como ajena
gran ventura en mujer propia.
MÚSICO
Esto Clarindo cantaba
a Natalio y a Teodora,
10
que elogios dulces merecen
almas que así se conforman.
LESBIA
Donosos disparates y locuras;
no cantéis más.
MÚSICO
La paz de los casados
te he referido aquí.
LESBIA
¿Paz aseguras
15
en amor, que arde en celos y en cuidados?
Átomos de oro al sol contar procuras,
aljófares al alba derramados
arena al mar, estrellas a los cielos,
que es lo mismo cantar amor sin celos.
20
MÚSICO
Eso es querer negar la simpatía
y recíproca unión de las esencias,
pues todo en puro amor se engendra y cría,
que éstas son sus divinas excelencias.
La celeste y bellísima armonía
25
que ve el tiempo mover de inteligencia,
espíritu es de amor, que si él faltara,
su eterno movimiento se acabara.
En tal conformidad, amor encierra
los disconformes elementos.
LESBIA
Calla,
30
que amor todo es envidia, todo es guerra,
que sus efectos son viva batalla.
MÚSICO
Si estos monstruos amor tal vez destierra
en Natalio y Teodora, así se halla
agora en dulce paz.
LESBIA
Es imposible.
35
MÚSICO
Terrible estás.
LESBIA
Y tú, necio insufrible,
salte afuera; ¡qué loco e ignorante!

(Vase el MÚSICO.)

Y vosotros también, ¿qué es esto, cielos,
que de éstos en amor tal paz se cante
cuando llorando estoy de envidia y celos?
40
¡Oh Natalio cruel, oh ingrato amante,
oh bárbara ocasión de mis desvelos,
tu paz perturbe amor, tu envidia crezca,
y Teodora te agravie y te aborrezca!
¡Que bien casados vivan, y que viva
45
muriendo yo de verlos bien casados!
Mi loco amor sus celos aperciba,
demonios de su infierno desatados
ya mi venganza en su inquietud estriba.
¡Despierten los que viven descuidados!
50

(Sale un CRIADO.)

CRIADO
Natalio viene a verte.
LESBIA
Amor lo ordena.
Entre el fiero instrumento de mi pena.

(Sale NATALIO.)

NATALIO
Parecerá extrañeza, Lesbia hermosa,
esta visita mía.
LESBIA
Y tan extraña,
que pudiera, Natalio, estar quejosa
55
de ti, puesto que amor me desengana.
NATALIO
El puro rosicler, virgínea rosa
que en arrobada púrpura se baña,
no sale tan gentil.
LESBIA
Esos favores
guarda a tu sol, que es vida de las flores.
60
¿Vienes deprisa?
NATALIO
Nunca un buen casado,
dame, Lesbia, licencia que lo diga,
despacio puede estar, si enamorado
tiene cielo a quien ver, y alma a quien siga.
LESBIA
Bien parece en amor siempre el cuidado.
65
NATALIO
Mi dulce prenda, Lesbia, a esto me obliga.
LESBIA
Dícenme que es un ángel tu Teodora.
NATALIO
Es, después de tu sol, purpúrea aurora.
¿No has visto, entre doseles de oro y grana
atropellando sombras vergonzosas
70
la lámpara del cielo soberana,
en dos labios de lirios y de rosas
cuando va dando vida a la mañana,
quitando confusiones tenebrosas?
Pues así a mi Teodora considera.
75
LESBIA
Agraviaras mi amor si así no fuera.
NATALIO
De proporción gentil, haz Lesbia mía,
una forma bellísima en tu idea,
juzgando en mucho amor sobre su día
toda beldad y toda imagen fea.
80
Su rostro es en dulcísima armonía
un milagro de amor, en quien se vea
que tan divino y singular conpceto
ser pudo solo de esta causa efecto.
Término es de cristal a dos estrellas
85
la conforme nariz, que luces parte
dando rayos de pórfido, aunque en ellas
pestañas dice amor que me reparte.
Lágrimas son de luz en copias bellas
las que en su boca, emulación del arte,
90
fingen sartas de perlas transparentes
y ella me dice, Lesbia, que son dientes.
Cuando sin compostura y con decoro,
suelta en sierpes y en ondas el cabello,
cisne parece, que en estanque de oro
95
anega el alabastro terso y bello,
y yo, como la miro y la enamoro,
al enlazarme de su hermoso cuello
teniéndola por sol, Faetón segundo
rayos aparta con que abrasa el mundo.
100
Es airosa, gentil, grave y dispuesta,
amorosa, discreta y recatada,
cuerda, apacible, sobre todo honesta;
alta excelencia en la mujer casada.
En corta copia mi Teodora es ésta,
105
con pinceles del alma retratada,
mujer, si no a elección del cielo justo,
cortada a la medida de mi gusto.
LESBIA
Quien le tuvo tan bueno razón era
que en tan dichosa prenda se empleara,
110
ya que el cielo no quiso que yo fuera
la que en su nombre de tu amor gozara.
NATALIO
Adiós. ¿Qué la diré?
LESBIA
Natalio, espera,
que la iré a ver, por sólo ver su cara.
NATALIO
Pues viéndola, dirás que no hay marido
115
más bien ganado ni más bien perdido.

(Vase.)

LESBIA
Diré que no hay amante más ingrato,
ni más cruel marido, ah fieros celos,
en tanto agravio de vengarme trato,
dadme vuestros rigores y desvelos.
120
Turbar quiero su paz, si amor es trato
y no dulce armonía de los cielos;
que en los casados, confusión y guerra
es el mayor castigo de la tierra.
Yo haré que mueras, bárbaro Natalio,
125
celoso de Teodora, y ella sea
otra lasciva diosa del Cidalio,
otra Ródope vil, otra Medea,
amor será en los dos monstruo Tesalio
que yerbas busque, y que conjuros vea
130
campo será tu lecho de desvelos
porque sepas, cruel, lo que son celos.

(Salen FIDELFO y ZURDO, gracioso.)

ZURDO
Ya tiene Alcina el papel.
FIDELFO
¿Qué importa, si los remedios
son en Teodora imposibles?
135
ZURDO
¿Qué imposibles no vencieron
amor y necesidad,
ayudados del ingenio?
¿No es imposible mayor
hacer de un necio un discreto?
140
Pues ya se ha visto, con ser
cosa imposible en un necio.
Y más, cuando es mal nacido,
poderoso y con dinero,
que suelta las necedades
145
armadas de atrevimiento.
Jerjes un monte allanó
en una tarde, Pompeyo
hizo al inundante Nilo
torcer su camino eterno.
150
Tifis leyes puso al mar
inexorable y soberbio.
FIDELFO
Comparados con Teodora
no son imposibles esos.
ZURDO
¿No es Teodora una mujer?
155
FIDELFO
No, que es un ángel.
ZURDO
Cayendo
será demonio también.
FIDELFO
Ya los demonios cayeron,
y ella es ángel que está en gloria,
porque cuando considero
160
a Teodora bien casada
y honesta con tanto extremo,
si en ausencia la enamoro,
en presencia la respeto;
que en una mujer honrada
165
es el honor limpio espejo,
y viéndose amor en él,
como se juzga tan feo
enmudece y tiembla, y yo
por esa causa enmudezco
170
y tiemblo también, turbado,
cuando en su rostro me veo,
porque en el cristal del rostro
se conocen los efectos.
ZURDO
Mira que está Lesbia aquí
175
y que nos ha estado oyendo.
FIDELFO
¿Quién es esta Lesbia?
ZURDO
Es
el milagro de este tiempo,
el monstro de Alejandría,
la sirena de su puerto,
180
que a su casa te ha traído
a divertirte, y entiendo
que has de olvidar a Teodora.
FIDELFO
No podré, si todo aquello
que enamorare y mirare
185
no viniere a ser lo mesmo
que Teodora, porque en ella
amor mi remedio ha puesto.
ZURDO
. Pues que la tienes delante
repara en ella.
FIDELFO
No tengo
190
libertad para mirarla.
ZURDO
Lesbia, este ilustre mancebo,
en quien la primera aurora
de su Abril florido y tierno,
baña en mariposas de oro
195
los perfiles del cabello,
por lisonja de tu fama
viene en ti a cobrar el seso,
porque amor en hermosura
sus aforismos ha puesto.
200
Encántale en tus palabras,
húrtale en tus ojos bellos,
para que vea en los suyos
dulce paz y blando sueño.
LESBIA
Aunque apenas entendidas
205
oí en mal formados ecos
las querellas lastimosas
de este ilustre caballero,
y pésame que a mi casa
venga por remedio, viendo
210
que amor le libra en la causa
que producen los efectos.
FIDELFO
Lesbia divina, si sabes
enajenar pensamientos
y envanecer voluntades
215
libradas en embelecos,
dame remedio, señora,
favoréceme, que muero
a manos de un imposible
y a rigores del infierno.
220
Si amor con amor se cura,
y con soberano imperio
tus ojos son dos tiranos
de cristal, templa con ellos
mis amorosas locuras,
225
en cuyas cárceles preso
tendrá libertad el alma
que muere en tantos desprecios.
LESBIA
Ya sabes que amor ingrato
sólo se paga de aquello
230
que apetece, y de quien hizo
elección de esto, que vemos
de los disparates suyos
así amorosos defectos.
¿Qué importa que yo te engañe
235
con amorosos requiebros,
si en otra parte está el alma
y sin ella no obra el cuerpo?
No podrás sanar de amor
si no olvidares primero,
240
que en amor, el olvidar
es el más sano consejo.
FIDELFO
¡Ay Lesbia, ay señora mía!
Eso es lo que yo pretendo,
que es el remedio olvidar
245
y olvidóseme el remedio.
ZURDO
Del soberano Aristarco
de Menfis, hijo es Fidelfo,
que a Alejandría le traen
amorosos desconciertos.
250
Amaba en Menfis a un monstruo.
FIDELFO
Di que amaba en ella a un cielo,
a un sol con rayos hermosos
de cristal, y rayos negros,
que de las almas que abrasan
255
rayos de carbón se han vuelto.
Casóse con un tirano
que por marido aborrezco,
y por amante dichoso,
pues gana lo que yo pierdo.
260
Día a día ha, Lesbia, un año
que la sirvo y la pretendo,
siendo con ella Alejandro,
siendo Midas, siendo Creso,
ya ejecutando imposibles,
265
ya rigores disponiendo,
ya temerosas ternezas,
ya músicas, ya paseos.
Mas como impugnable roca
que batida de los vientos
270
trueca en átomos de vidros
gigantes de espuma crespos,
valiente se ha resistido
a mis amorosos ruegos,
dádivas, finezas, llantos
275
y locos ofrecimientos;
porque una mujer, si da
en ser honrada, es lo mesmo
que el sol, que de cerca abrasa
y parece bien de lejos.
280
LESBIA
¿Quién es?
FIDELFO
Teodora se llama.
LESBIA
¿Qué dices?
FIDELFO
Que este desvelo
de mi loca fantasía
se llama así.
LESBIA
¿Hay tal suceso?
Si ese imposible te allano,
285
¿qué me darás?
FIDELFO
Pon a precio
de imposibles el servirte,
y abrasado en sus sabeos
holocaustos, te daré
el pájaro que cubierto
290
de penachos de oro y nácar
de sus cenizas naciendo
parece rosa con alma,
parece flor con aliento.
LESBIA
Como me des la palabra
295
de ser mío, te prometo
su ingratitud en tus manos,
su tiranía en tu pecho.
FIDELFO
Digo mil veces que soy
tuyo; ponme, Lesbia, un hierro
300
que publique esta verdad
y que afirme este concierto.
LESBIA
Dame esa mano.
FIDELFO
Y el alma
con ella, si alguna tengo.
LESBIA
¿Olvidarásla?
FIDELFO
Gozada.
305
LESBIA
¿Y ahora?
FIDELFO
No, que no puede,
que es el remedio olvidar,
y olvidóseme el remedio.

(Vanse, y sale TEODORA bizarra, y ALCINA villana, con unas flores, y entre ellas un billete escondido.)

ALCINA
Ésta corté en el jardín,
aunque más viva se hallara
310
la clavellina en tu cara
y en tus manos el jazmín;
las maravillas, al fin
de que quisiste pedillas
se han puesto tan amarillas
315
que no medrarán jamás,
pues ven que donde tú estás
no es menester maravillas.
En la manga las pondré
para que en ella las vea
320
Natalio, y la abeja sea
cuando en tus brazos esté.
TEODORA
Las primicias de mi fe
en ternísimos amores,
piden frutos superiores,
325
y cuando con él estoy,
el alma, Alcina, le doy,
que no gasto el tiempo en flores.
¿Quién no envidia mi ventura?
¿Hay suerte más venturosa?
330
Que soy de Natalio esposa
y estoy de su amor segura.
ALCINA
Fidelfo estorbar procura
su paz.
TEODORA
Que olvides te pido
el nombre que has referido,
335
y esto, Alcina, no te asombre,
pues pienso que con el nombre
aún se ofende mi marido.
ALCINA
Esos escrúpulos son
para mi aldea, aunque allá
340
licencia también se da
a alguna conversación.
TEODORA
La fama está en la opinión,
y el honor está en la fama,
que la que buena se llama
345
buena fama ha de tener
porque a la honesta mujer
la imaginación la infama.
De la manga sacaré
las flores que aquí metiste.
350
Mas, ¿qué es esto, ay de mí, triste,
que dentro de ellas hallé?
ALCINA
Un papel, señora, fue
que corté por azucena
flor es de fragancia llena.
355
TEODORA
Pero rasgarla es mejor,
que tan olorosa flor
para deshojada es buena.
Vete, villana, de aquí,
y en mi casa no estés más.
360
ALCINA
Vete luego. ¿No te vas?
Mi señor viene, ¡ay de mí!

(Sale NATALIO.)

NATALIO
Dulce prenda, ¿vos así?
¿Con Alcina descompuesta
vos? ¿Qué novedad es ésta,
365
y quién rasgó este papel?
TEODORA
Yo, señor, a Alcina en él
así le doy por respuesta.
La cuenta en él me traía
de lo mal que me ha servido,
370
y por eso la he rompido,
porque engañarme quería
y paréceme osadía
en la pretensión que vi,
que estando vos vivo así
375
me pareció gran delito
que la cuenta por escrito,
señor, me la diese a mí.
Con ella hacerla podéis,
que yo a enojo me provoco,
380
aunque pienso que muy poco
o que nada la debéis.
NATALIO
Si de eso gusto tenéis,
dadle lo que os ha pedido
por el papel.
ALCINA
Lo que pido
385
no es milagro que lo hiciera
mi señora, si creyera
lo bien que yo la he servido.
Y a las reinas darse pueden
los papeles, cuando son,
390
señor, de cuenta y razón,
sin que disgustadas queden.
TEODORA
Por tales cuentas suceden
en las cuentas mil errores,
que suele haber contadores
395
tan falsos y lisonjeros
que multiplicando ceros
hacen las cuentas mayores,
y así siempre se han de dar
al marido tales cuentas.
400
ALCINA
Siempre con tu ingenio intentas
a una villana apurar;
servir quiero sin contar.
TEODORA
Yo, castigar tu intención
con esta resolución:
405
que las que en mi mano pones,
no son cuentas de perdones
y no merecen perdón.
ALCINA
A esta enfadosa mujer
arrogante y presumida,
410
aunque me cueste la vida
por Fidelfo he de vencer.

(Vase ALCINA.)

TEODORA
Los papeles recoger
puedes, y hacerlos sumar
si es que quieres acertar,
415
que yo, como aquí se ve,
sólo de esta suerte sé
partir y multiplicar.
NATALIO
¿Qué es esto?
TEODORA
Un papel le hallé
que en la manga le traía,
420
y porque aquí le escondía,
señor, así le rasgué.
NATALIO
Muy justo el enojo fue.
TEODORA
Castigarla quise así
que lo que ya escondió aquí
425
para ella, si porfía
podrá, señor, otro día
recebille para mí.
NATALIO
A un tiempo, mi Teodora,
tu ingenio y tu belleza me enamora,
430
dame esas manos bellas,
que con rayos de dedos son estrellas.
TEODORA
¿Quiéresme mucho?
NATALIO
Fuera
corto mi amor si aquí le encareciera;
tanto en fin vengo a amarte,
435
que acertarlo a decir fuera agraviarte.
TEODORA
Y yo esposo, te adoro
al paso que lo dudo y que lo ignoro,
que imposible es decillo,
de la suerte, mi bien, que he de sentillo.
440

(Ruido, y salen FIDELFO y ZURDO acuchillándose, y otros.)

ZURDO
Muera el villano, muera.
FIDELFO
Socorredme, por Dios.
NATALIO
¿Qué es esto?
FIDELFO
Ahí fuera
mucha gente me sigue,
que a un hombre solo multitud persigue,
permitidme, señores,
445
que me pueda esconder de sus rigores.
ZURDO
Si se esconde en el cielo
ha de morir.
FIDELFO
¡Ay Dios!
NATALIO
Pierde el recelo,
que eso no corresponde
al valor natural; aquí te esconde,
450
yo voy a detenellos.

(Vase con los demás.)

TEODORA
Dueño del alma, no riñáis con ellos,
mirad que sois mi vida,
y que seréis riñendo mi homicida.
FIDELFO
Quiero lograr mi intento,
455
dame, tirano amor, atrevimiento,
pues esta ocasión gana
hoy la industria de Lesbia soberana.
Teodora divina,
premia mi afición,
460
que es esta invención
de amor peregrina.
Vencerte imagina
mi loco deseo.
TEODORA
¿Qué es esto que veo?
465
FIDELFO
Tu Fidelfo soy,
que a tus pies estoy,
y el favor no creo.
Dame aquesa mano
de cristal hermoso.
470
TEODORA
Llamaré a mi esposo.
FIDELFO
Llamarle es en vano;
la ocasión que gano
lograr piensa amor.
TEODORA
Amante traidor,
475
si él falta de aquí,
advierte que en mí
se quedó su honor.
Vete, que daré
voces que te mate.
480
FIDELFO
Sea en mí granate,
si diamante fue
su espada, y pondré
fin a mis porfías,
y las ansias mías
485
así acabarán,
pues muriendo están
de amor tantos días.
Resuelto a morir
vengo a tu presencia,
490
que es a tal violencia
flaco el resistir.
Morir es vivir
sin tantos desvelos
que es mejor, ah cielos,
495
con locos amores
morir de rigores
que vivir con celos.
Natalio, aquí estoy,
si el castigo es poco,
500
mátame por loco,
pues amante soy.
TEODORA
Huyendo me voy
que aunque es de estimarse
oyendo enfrenarse,
505
no es prudencia mucha,
porque está el que escucha
cerca de ablandarse.

(Vase TEODORA.)

FIDELFO
Oye, escucha, espera,
si triunfas de mí,
510
dime por qué aquí
no quieres que muera.
¿Vio la Libia fiera
más cruel y airada?
Como estatua helada
515
mi llanto desprecia,
y esto es ser necia
más que ser honrada.

(Salen NATALIO y los demás.)

NATALIO
Ya estos hidalgos están,
caballero, averiguados.
520
ZURDO
Con términos tan honrados,
¿qué resistencias podrán?
Yo, que soy el ofendido,
la mano por vos le doy.
FIDELFO
Digo que su amigo soy,
525
puesto que haberme escondido
no fue temor, antes fue
generosa bizarría,
que solo hallar pretendía
la ocasión que se me fue
530
ya asida por los cabellos.
ZURDO
Si esa ocasión se perdió
yo sabré buscarla.
FIDELFO
Y yo.
NATALIO
Cuando venimos a hacellos
amigos, vuelven a hacer
535
nueva pendencia.
FIDELFO
Señor,
disgustos que causa amor
insufribles suelen ser.
No os espantéis, que reñimos
por celos.
ZURDO
Y es tal, por Dios
540
que aquí los tendrá de vos,
pues de los que aquí venimos
los tiene sin ocasión.
NATALIO
No me espanto, que los celos,
aunque engañan como cielos,
545
infiernos del alma son.
ZURDO
¿Cómo te ha ido?
FIDELFO
Hame ido
muy mal.
ZURDO
¿Oyóte?
FIDELFO
Algo oyó.
ZURDO
Pues señor, si te escuchó
tú serás correspondido.
550
FIDELFO
A Lesbia contarle quiero
el caso, voyme a vestir,
que con ella he de venir
transformado en escudero.
Ya es fuerza que me despida.
555
Adiós.
NATALIO
Adiós.
ZURDO
Ven que es hora.
FIDELFO
Amor, goce yo a Teodora,
y luego pierda la vida.

(Vanse todos, y queda NATALIO.)

NATALIO
Cuán bien aventurado
puede llamarse el hombre que en paz vive,
560
contento y bien casado,
que es el premio mayor que se recibe
del brazo santo y justo,
después del cielo, la mujer a gusto.
Mire de puntas de oro
565
el monarca su frente soberana,
que con sacro decoro
deidad se finge con soberbia vana,
que será desdichado
con tanto amor, si vive mal casado.
570
Yo solo venturoso
gozo mujer a gusto, honesta y bella,
y en tálamo amoroso,
seguro de ofenderme y de ofendella,
ocupo en lazo estrecho
575
la mesa en paz, y en dulce amor el lecho.

(Sale TEODORA.)

TEODORA
¿Fuéronse?
NATALIO
Sí, y amigos.
TEODORA
Antes pienso que van en más pendencia
y son más enemigos.
NATALIO
Disparates de amor les dan licencia.
580
TEODORA
Antes si se la dieran,
desparates de amor, Natalio, fueran.

(Sale ALCINA.)

ALCINA
Lesbia pide licencia
para besar tu mano.
TEODORA
No te vea
que temo su presencia.
585
NATALIO
Que así mi grande amor premiado sea
¡Fálteme el cielo!...
TEODORA
Tente.
NATALIO
Si otra mujer amare eternamente.
TEODORA
Amigo, esposo, aguarda,
¿vas enojado?
NATALIO
¿Yo contigo enojos?
590
Sólo amor me acobarda
cuando me aparto de tus bellos ojos.
TEODORA
¿No crees que te adoro?
NATALIO
Tu mucho amor y honestidad no ignoro.

(Vase NATALIO, y sale LESBIA con MANDIO, FIDELFO, ZURDO, de escuderos.)

LESBIA
Después, Teodora divina,
595
que miro tu gran belleza,
disculpo a los que te alaban
por mucho que lo encarezcan.
Maravilla eres de Dios,
una precursora honesta
600
de su pincel soberano,
de su eterna omnipotencia.
Boca del alba es sin duda
la tuya, donde entre estrellas
y celajes de rubís
605
parece que el sol despierta.
Tus ojos dos rayos son
con que Júpiter pudiera
mostrar su poder en vidro,
medir con cristal sus fuerzas.
610
TEODORA
Detente, Lesbia, que vienes
como hermosa lisonjera.
LESBIA
Hasta verte, Lesbia he sido,
mas ya de hoy más no soy Lesbia,
dame licencia, Teodora,
615
que a mi posada me vuelva
a llorar celos forzosos
y a sentir forzosas penas.
TEODORA
¿Yo te doy celos? ¿Yo soy
tan cruel que hago que tengas
620
disgustos? Si aun en mi casa
el sol no me ha visto apenas.
Si los tienes de mi esposo,
pasados disgustos deja,
pues que ves que con el tiempo
625
todas las cosas se truecan.
Yo le adoro, y él me adora,
y es fuerza que te aborrezca,
Lesbia, que me engañe,
si no es, que amor habla en muchas lenguas.
630
Olvida encantos pasados,
no turbes con nuevas guerras
la santa paz con que somos
él el muro y yo la hiedra.
LESBIA
¡Ay, Teodora! Otro es mi mal,
635
otra es mi desdicha: fuera
vos salid.
FIDELFO
¡Ay, Circe hermosa!
Ésta que es helada piedra
transforma en mujer con alma,
porque escuche y porque sienta.
640
LESBIA
Vete, que yo la pondré
tan tratable, afable y tierna,
que la que ahora es diamante
parezca en tus brazos cera.
Dale los polvos a Alcina,
645
para que luego los vierta
en su cama, que con ellos
yo haré que fuego se encienda
del infierno, y vos, amigo,
no os apartéis de esa puerta.
650

(Vanse los dos y LESBIA llora.)

¡Ay de mí!
TEODORA
No desperdicies
así racimos de perlas;
siéntate, Lesbia, y no llores,
y tus desdichas me cuenta.
LESBIA
Teodora, tu honestidad
655
perdone, y dame licencia.
Yo, señora, soy mujer
no bizarra, ni discreta
como tú, que a intentos locos
sabes hacer resistencia.
660
Enamoréme de un hombre;
grande infamia, vil bajeza,
en una casta mujer,
y en una honrada doncella.
Si es verdad que me disculpa
665
su talle y su gentileza,
sus virtudes, sus donaires
y sus muchas excelencias.
Resistíme generosa,
probé olvidar, mas no hay fuerzas
670
contra finezas de amor
en Tesalia ni en Bohemia.
Declaréle mi cuidado,
y en la noche obscura y negra
le ofrecí mil ocasiones
675
que como ingrato desprecia,
porque del sol escondida
mi infamia estaba secreta;
que son terceras calladas
las sombras y las tinieblas,
680
que es imposible saberse
lo que se ejecuta en ellas
como no lo vea el sol,
ni las estrellas lo entiendan.
Viendo, pues, su repugnancia,
685
corrida de sus respuestas,
un día le apuré tanto
que me dijo: ¿por qué intentas
imposibles, cuando el alma
está encarcelada y presa
690
en un fuerte de jazmines,
de rosas y de azucenas,
donde dos soles de vidro
siempre vieron primaveras?
Yo celosa y necia entonces,
695
que toda celosa es necia,
enlazándole en mis brazos
le apuré con tal fiereza
que me dijo que eres tú
por quien sin seso y paciencia
700
moría en ciegos rigores,
penaba en locas ausencias,
y que amar otra mujer
en tan fuerte ocasión, era
prender puñados de luz,
705
contar diluvios de arenas.
Y como preñada nube
que con llantos de centellas
aborta infantes de fuego,
con quien la máquina tiembla,
710
se desasió de mis brazos,
a quien seguí descompuesta,
que una mujer es demonio
cuando los celos la aprietan.
Y diciéndole otras veces
715
tu honestidad, tu prudencia,
y cómo tu esposo adoras,
respondió que de tus rejas
ha de ser Ifis egipcio
cuando tú Anajarte seas,
720
viéndose en Alejandría
por ti una infeliz tragedia.
Y así, Teodora divina,
vengo a pedirte resuelta,
con lágrimas amorosas
725
que de mí lástima tengas,
haciendo por mí una cosa,
sin que tu crédito pierdas,
pues a la espalda del sol
no hay secreto que se sepa.
730
Tú has de enviar a llamar
a Fidelfo, cuando duerma
tu esposo, y por el jardín
le has de dar secreta puerta,
que en las sombras de la noche
735
fiada puedes tenerla
abierta, y yo desmintiendo
la voz con dulces ternezas,
engañándole en tu nombre
le gozaré, cuando él piensa
740
que está en sus brazos Teodora,
y así de dos locos templas
los resueltos albedríos,
las voluntades resueltas.
TEODORA
Bien parece que estás loca,
745
pues semejantes bajezas
te has atrevido a decirme;
vete de mi casa, fiera,
porque el honor del marido
no ha de estar en contingencia.
750
LESBIA
No me iré, mas de tus ojos
verás que me llevan muerta,
que este puñal dará fin
a mis infernales penas.
TEODORA
Tente, mujer o demonio.
755
LESBIA
Porque el remedio me niegas
de todas suertes, ingrata,
deja que en morir le tenga,
pues que no le tengo en ti,
y te falta la clemencia.
760
Dos remedios solamente
mi resolución espera:
es éste o el tuyo, mira
cuál me aplicas.
TEODORA
¿Hay tal fuerza?
Vete, monstruo que has venido
765
a perturbar mi inocencia;
mira que soy bien casada,
no quieras que el candor pierda
de mi noble honestidad,
de mi voluntad primera.
770
Vete con Dios.
LESBIA
¡Ay Teodora!
No eres mujer, no eres hecha
de nuestra materia misma
mentida naturaleza
veo en tus ojos, Teodora
775
¿qué pierdes en que yo pueda
remediarme, y en que yo
con aquesta estratagema
me case y no pierda el alma?
¿Qué respondes?
TEODORA
¿Hay tal fuerza?
780
Lo que quisieres sea.
LESBIA
Amiga,
déjame besar la tierra
que están honrando tus pies.
TEODORA
Lesbia, si mi honor celebras,
no me le quites, por Dios.
785
LESBIA
¿Qué honor pierdes, si en ausencia
del sol, verse es imposible?
Y no viéndose la ofensa,
¿cómo puede ser agravio?
TEODORA
¿Y si Natalio despierta?
790
LESBIA
Estos polvos verterás,
Teodora, en su cabecera,
que infunden sueño; un papel
le escribe.
TEODORA
¿Qué dices, Lesbia?
¿Yo papel?
LESBIA
Sí, tú, Teodora.
795
TEODORA
De mi mano y de mi letra,
a otro hombre, no es justo.
Cuando una mujer honesta
escribe papeles, da
testimonio de su ofensa.
800
Basta enviarle a llamar.

(Sale ZURDO.)

ZURDO
Ya hay hachas. ¿Mandas que enciendan?
TEODORA
No enciendan, porque en mi casa
la señora Lesbia queda
esta noche.
LESBIA
Haced que luego
805
todos a casa se vuelvan,
y haced que entre luego Ostilio.
ZURDO
¿En qué punto está la empresa?
LESBIA
Ya la simple palomilla
cayó en la red, y ya es muerta
810
la honestidad de Teodora.
ZURDO
¿Ya murió? Requiem eternam.
LESBIA
Llama a Fidelfo.
ZURDO
Yo voy
por las albricias.

(Vase.)

TEODORA
Cubierta
quiero que estés esta noche
815
sin que Natalio te vea,
porque se logre mejor
tu intento.
LESBIA
Es traza discreta.

(Sale FIDELFO.)

FIDELFO
¿Qué manda vuesa merced?
¡Ay, peregrina belleza!
820
LESBIA
Éste es el que ha de llevar
el recado; porque crea
que es verdad, tú se le da.
TEODORA
¿Quién es éste?
LESBIA
Ah, cuenta
que ésta es la persona misma
825
a quien le envías.
TEODORA
Decid
que sin que el cielo le entienda
ni la tierra, a media noche
Fidelfo, a la puerta venga
del jardín, donde le aguardo.
830
FIDELFO
Dame en su nombre esa bella
mano, y haz cuenta que en mí
Fidelfo propio la besa.

(Bésala.)

TEODORA
Levanta.
FIDELFO
¡Ay, mano divina!
TEODORA
Cuando una mujer comienza
835
a ser liviana, a estos daños
abierta la puerta deja.
Ya consiento que me bese
la mano el hombre que lleva
el recado, a quien el sol
840
tocaba con reverencia.
FIDELFO

(Aparte.)

Lesbia, ¿cómo la engañaste,
siendo tan sabia y discreta?
LESBIA
La más sabia, siendo honrada
es ignorante, si peca.
845
FIDELFO
El alma te debo, oh noche,
de los engaños maestra,
ofrecer pienso a tus aras
mis grillos y mis cadenas.

(Vase FIDELFO y entra ALCINA.)

ALCINA
Mi señor viene.
TEODORA
Tú, Alcina
850
a su aposento le lleva;
yo haré que nos acostemos
y que nos traigan la cena
a la cama.
LESBIA
Con los polvos
harás que luego se duerma.
855
TEODORA
Aunque la culpa es tan poca
a verle voy con vergüenza,
mas no es mucho, si el pecado
es áspid de la conciencia.

(Vase.)

LESBIA
Ahora veré si en paz
860
vives.
ALCINA
Ya en la cama quedan
los polvos puestos.
LESBIA
Ya puedo
referirte aquella emblema
de Eurípides a Cupido
y Venus, estáme atenta,
865
porque a propósito viene.
ALCINA
¿Qué hay que mujeres no emprendan?
LESBIA
Venus halló una tarde a Amor dormido
en los regazos de sus ninfas flores,
que de la dura ley de sus amores
870
plantas así se habían redimido.
Y viendo la ocasión que ha pretendido,
quiso vengar rigores con rigores,
y quitándole el Iris de colores,
flechándole gentil, le dejó herido.
875
Mas recordando al golpe, alborotado,
«Ay, que me has muerto», dijo el niño bello,
y previniendo el arco no le ha hallado.
Y Venus, llena de placer de vello,
dijo: «Rapaz, no duerma descuidado
880
quien tantas leyes da, y se alaba de ello».
ALCINA
Bien lo has traído.
LESBIA
Quien da
celos, no es razón que duerma
en paz; sientan mis rigores
y mis desatinos sientan.
885
ALCINA
Del enemigo de casa,
¿quién puede librarse?
LESBIA
Apriesa
va la noche en pies de oro
pisando montes de estrellas.
ALCINA
Ya es tarde; vamos, que importa
890
que Natalio no te vea
porque se logre mejor
tu intento.
LESBIA
Es traza discreta.
ALCINA
Todo fuera honor, del mundo
si en él criados no hubiera
895
y terceras engañosas.
LESBIA
Celos con celos se vengan.

(Vanse, y salen TEODORA con una vela.)

TEODORA
Si lo mismo que el obrar
viene a ser el consentir,
lo mismo es querer decir
900
si se llega a ejecutar
y así yo vengo a pecar,
si no obrando, consintiendo,
y tanto mal voy haciendo
consintiendo como obrando,
905
pues pecando, y no pecando,
a Dios y a mi esposo ofendo.
Al jardín quiero bajar
por esta falsa escalera.

(Dice dentro NATALIO.)

NATALIO
No bajes, detente, espera.
910
TEODORA
A Natalio he oído hablar,
quiero volverme y mirar
si ha recordado dormido
está soñando, esto ha sido;
bajar quiero, mas la puerta
915

(Cae un cuadro y tapa la puerta.)

se ha cerrado estando abierta,
con un cuadro que ha caído.
Quiero llegar y quitalle:
más, ay de mí, Cristo está
crucificado, y dirá
920
que vuelvo a crucificalle.
Quiero volverme, y dejalle,
mas la lumbre se me ha muerto,
y con la puerta no acierto.

(Sale LESBIA.)

LESBIA
Teodora, mira que es hora.
925
TEODORA
¿Quién es?
LESBIA
Lesbia soy, Teodora.
TEODORA
Ya cesó nuestro concierto.
De lo que importa te advierto.
LESBIA
¿Por qué?
TEODORA
Porque Cristo está
guardando crucificado
930
la puerta, donde enclavado,
lugar, Lesbia, no me da.
LESBIA
Baja, que Fidelfo espera,
pues tienes, en ansia igual,
escalera principal
935
deja la falsa escalera.
TEODORA
Antes lo más propio era
la falsa, pues voy a hacer
falsedades de mujer;
aquí mal me persuades,
940
pues para hacer falsedades
puerta falsa es menester.

(Sale FIDELFO.)

FIDELFO
Alcina me abrió la puerta,
y amor aquí me ha subido.
TEODORA
Parece que oigo ruido;
945
si es Natalio, que despierta...
FIDELFO
Es, Teodora, un alma muerta,
que en pena viene buscando
tu gloria.
TEODORA
Ya estoy temblando,
ven Lesbia.
LESBIA
Ya voy tras ti.
950
TEODORA
No me dejes sola aquí.
Fidelfo, baja callando.

(Vanse TEODORA y FIDELFO.)

LESBIA
Cayó en el lazo la necia,
lindamente me ha vengado
de este puntual casado
955
que me ofende y me desprecia.
Mataráse, si es Lucrecia,
después de gozada, y loca
Parténope, de una roca,
dará a las canas espumas
960
finos granates en sumas,
y vivirán desde entonces
con su memoria los bronces,
con su espíritu las plumas.
Quiero ver cómo resiste
965
tan poderosa ocasión,
aunque en la resolución
de Fidelfo el bien consiste,
y tal furia amor enviste
en la más cuerda mujer,
970
que un demonio viene a ser
tal vez, si un ángel ha sido;
y al paso que amó al marido
le comienza a aborrecer.

(Vase; salen TEODORA y FIDELFO.)

TEODORA
Déjame, monstruo enemigo.
975
FIDELFO
Después de haberte gozado
estoy más enamorado;
más te adoro y más te sigo.
Dame ese pecho amoroso.
TEODORA
Mira que voces daré.
980
Vete con Dios, déjame,
o despertaré a mi esposo.
FIDELFO
Toda la dificultad
está en el principio puesta,
ya te he visto descompuesta,
985
ya faltó tu honestidad.
Ya me abrazaste, y me diste
el alma, aunque envuelta en llanto.
TEODORA
No me des, Fidelfo, espanto,
con el pecado que hiciste.
990
Vete con Dios, vete presto,
vete.
LESBIA
¿Qué es esto, Teodora?
TEODORA
¡Oh, bárbara engañadora!
Que en tal peligro me has puesto...
¿En qué, cruel, te ofendí?
995
Y, dime, ¿en qué te ha ofendido
un inocente marido
que está sin honra por ti?
LESBIA
Ofendísteme en vivir
bien casados, cuando muero
1000
de celos, y veros quiero
a los dos también morir,
y quiero que no se alabe
Natalio de venturoso,
sino que viva celoso
1005
que así amor vengarse sabe;
que ves envidiarte honrada,
y esto viene al fin a ser
venganza de una mujer
celosa y desesperada.
1010
TEODORA
Bien has mostrado quién eres.
LESBIA
Sabrás que son, aunque llores,
los enemigos mayores
mujeres de las mujeres.
Ven, Fidelfo.
FIDELFO
¿Cómo puedo?
1015
TEODORA
Vete, por amor de mí.
FIDELFO
Voyme, Teodora, aunque en ti
con nuevas ternezas quedo.

(Vanse, y queda TEODORA.)

TEODORA
Buena, honor, he quedado,
infame, y en pecado,
1020
burlado y ofendido
tan honrado marido,
y en lenguas de la gente,
láminas de mi afrenta eternamente.
Todo es horror y enojos
1025
donde vuelvo los ojos,
si miro al cielo, el cielo
corre a su rostro el velo,
y si miro a la tierra,
en ella mi pecado me hace guerra.
1030
Mas el sol no ha de verme,
que entre zafiros duerme,
pues si está mi pecado
tan secreto y callado,
¿quién de él dará noticia
1035
si ninguno le vio?

(Sale por una maroma un niño con un sol y no se va más la cara del niño.)

VOZ
El sol de justicia.
Yo soy el que al cielo
y a la tierra alumbra,
aunque así eclipsado
me tienen tus culpas.
1040
Entre cinco mil
rayos que me ilustran,
cinco manifiestan
mi clemencia mucha.
Ésta has irritado,
1045
casada perjura,
burlando a tu esposo
que en sueño sepultas;
nada de mis rayos
remoto se juzga
1050
porque están en ellos
todas las criaturas.
Tu pecado he visto,
aunque sombra buscas,
diligencia necia,
1055
bárbara disculpa.
A escuras pecaste,
y así es cosa justa
que mi sol se ponga
y te deje a escuras.
1060

(Vase.)

TEODORA
Púsoseme el sol,
que clemencia anuncia,
grande es mi pecado
pues en Cruz se juzga,
si es la cruz el barco
1065
donde se aseguran
las misericordias
que el rigor perturban.
¿Cómo en ella a mí,
rigor me pronuncian,
1070
de ausencia de Dios,
que no hay quien la sufra?
Y, pues Dios me deja,
siendo prenda suya,
¿dónde iré sin Dios
1075
que viva segura?
Despojarme quiero
y salir desnuda,
sin llevar testigos
de mi desventura.
1080

(Vase desnudando.)

Queden los vestidos,
y mi infamia encubran,
que si van conmigo
harán de mí burla.
Ojalá pudiera
1085
dejar la importuna
memoria con ellos,
que más me perturba.
Púsoseme el sol,
y la noche obscura
1090
para condenarme
en sombras me ofusca.
Voy desesperada,
mas, ¿qué luz divulgan
las sombras que al cielo
1095
en montes sepultan?

(Tocan, sale la luna de la misma manera.)

VOZ
Si se puso el sol,
ya sale la luna
para consolarte,
si consuelo buscas.
1100
Yo, Teodora, soy
aunque con luz suya,
la Madre del Sol,
que con plantas pulcras
montes de luz piso
1105
que cielos divulgan.
No te desesperes,
que paz te pronuncia
la esperanza nuestra,
la vida y dulzura.
1110
Sígueme, fiada
en mí, que segura
te pondré en los montes,
donde eternas lluvias
a Dios des, cristales
1115
si hoy son aguas turbias.
Sígueme.

(Va pasando.)

TEODORA
¡Ay, señora,
ay luciente y pura
Estrella del mar!
Deja, pues me alumbras,
1120
que diga, contenta,
cuando más confusa,
púsoseme el sol,
salióme la luna,
ventura fue, madre,
1125
ver la noche obscura.

(Sale NATALIO medio desnudo, con espada, broquel y linterna.)

NATALIO
Teodora levantada
de mi lado a deshora,
sin sentillo, Teodora
desnuda, y de mis brazos apartada.
1130
Y aquella parte helada
del lecho, que inviolable y casto ha sido.
La tortolilla simple sin el nido,
a hurto de su esposo;
mas, ¿si dejase, ay Dios, de ser dichoso?
1135
Que el más cuerdo marido,
cuidadoso y honrado,
puede ser, mientras duerme, desdichado,
que en el honor aun no disculpa al sueño
el defecto y descuido más pequeño.
1140
Mas, parece locura,
pudiendo ser engaño,
ser profeta del daño
que mujer tan honesta me asegura.
¡Extraña desventura!
1145
Que aun el honor no deje permitido
a un honrado marido
discurrir en su agravio,
sino que, recatado, cuerdo y sabio,
viéndolo por los ojos
1150
ha de pensar que es sueño o son antojos
y debe corregillo y castigallo
en llegando no más de a imaginallo.
Dura ley, caso atroz, bárbaro abuso,
maldito sea el autor que tal compuso.
1155
Ya que mi sueño ha sido
tan profundo y pesado,
y todo está callado,
y en las puertas del alba el sol dormido,
recatado marido
1160
quiero ser, cuidadosa centinela
del honor que sin causa me desvela,
y ver dónde a tal hora,
desnuda y sin mi lado está Teodora.
Si la buena resbala,
1165
¿qué cuidado al honor dará la mala?
Mas, ay, que en un chapín he tropezado,
tirano precursor de mi cuidado;
más adelante veo
su ropa sin decoro,
1170
y entre lascivia y oro,
más adelante el bárbaro manteo.
Otro chapín está más adelante;
confusión semejante,
quién ha visto jamás, y quién ha sido
1175
tan modesto marido
que la tierra no espante;
allí el jubón diviso,
parece que la capa echarme quiso,
desdichado de mí; si verdad fuera
1180
mas, ¿qué en tal confusión el alma espera?
Quiero entrar a saber, y a ver si topa
esta infamia en el alma o en la boca.

(Vase, y entran HEMO y LIPSIO.)

HEMO
De aquí, sin que nos vea,
callando, ver podremos
1185
sus locuras y extremos.
LIPSIO
¿Quién hay, que de mujer virtudes crea?
HEMO
¿Que tuviera alma fea
tan hermosa mujer!...
LIPSIO
Salir, amigo,
la vi por el postigo,
1190
a la luz de la luna, que excedía
en claridad al día.
HEMO
Y, ¿a quién llevó consigo?
LIPSIO
A nadie, que salieron
por el postigo que primero abrieron
1195
dos sombras, que llevaban
dos mujeres que vi que acompañaban;
y ella sola después, porque te asombre,
Hemo, salió vestida en traje de hombre.

(Sale NATALIO con los vestidos.)

HEMO
Ya viene.
NATALIO
Del honor que se ha anegado,
1200
éstos son los vestidos que he escapado,
villano sobre escrito,
y túnica vistosa
de la culebra hermosa,
que quiso desnudalle el apetito;
1205
testigos del delito
quiso dejarme en ellos;
ah, monstruos del honor, adornos bellos
del más fiero animal que al mundo admira,
y plumas del pavón en que se mira
1210
la más loca hermosura
que jamás pudo ver mortal criatura.
Vosotros causa sois de tales males.
Si el honor se redime en los sayales,
si es lance el desengaño
1215
que las paredes pasa,
no he dejado en mi casa
el lugar más oculto y más extraño.
Ajenos de mi daño,
y en profundo letargo sepultados,
1220
he visto los criados,
y en el jardín abiertas
las cautelosas profanadas puertas,
causa de esta ruina
hallé los hortelanos y no Alcina.
1225
Mis desdichas son ciertas,
ya en el número entré de los maridos
desdichados, celosos y ofendidos.
Mas, ¿posible es que Teodora
conmigo ha sido cruel?;
1230
mas... del rasgado papel
veo el desengaño ahora.
¡Ah, honestidad burladora,
ah, fementida azucena,
de rabia y tósigo llena
1235
cuando al sol ámbar exhala!
Si Teodora ha sido mala
no puede haber mujer buena.
¿Qué contiene este papel
que dejó con sangre escrito?
1240
En la confusión imito
al gigante de Babel.
Cuatro versos hay en él,
y por firma: «Tu Teodora».
En tantas dudas ignora
1245
el alma lo que concibe,
que quien con su sangre escribe,
no es posible que es traidora.

(Lee.)

«Púsoseme el sol,
salióme la luna,
1250
¿quién creyera, Natalio,
tan gran ventura?
Tu Teodora». Del papel
saco mayor confusión.
Ya puedo, con más razón,
1255
decir, Teodora cruel,
como tú dices en él:
«púsoseme el sol», pues ya
puesto en mí tu sol está,
y con luz más importuna
1260
puesto, salióme la luna,
en las mudanzas mujer;
aunque no puedo tener,
puesto el sol, ventura alguna.
Quiero mi gente llamar
1265
para encargarles mi afrenta,
que si al pueblo no se cuenta
no es tan preciso el pesar:
disimular y callar
es el medio más discreto,
1270
entretanto que en secreto
vea si esta ingratitud
de Teodora fue virtud,
o ha sido poco respeto.
Aunque para mí esta ha sido
1275
soberana vocación,
porque tanta perfección
no puede haberla fingido.
Mas, dejar a su marido
una mujer en tal pena,
1280
es acción que la condena,
es acto que el Cielo iguala;
si Teodora ha sido mala
no puede haber mujer buena.
LIPSIO
Ya podemos llegar.
HEMO
Lipsio, no digas
1285
que la viste salir.
LIPSIO
Bien me aconsejas.
NATALIO
Ya amor, mis confianzas me castigas,
y me condenas a perpetuas quejas;
hola, gente, criados.
HEMO
No prosigas,
que pendientes están nuestras orejas
1290
de tu voz. ¿Qué nos mandas?
NATALIO
Enemigos,
todos de mis desdichas sois testigos.
Dejadme. Mas, volved.
HEMO
Señor, ¿qué tienes?
NATALIO
Idos de mi presencia, desleales.
HEMO
Ya nos vamos.
NATALIO
Aguarda.
HEMO
¿Qué previenes?
1295
Para el rigor, que de tu acuerdo sales.
NATALIO
Tiranos homicidas de mis bienes,
y fieros instrumentos de mis males,
no me matéis, dejadme, y de mis ojos
me quitad estos bárbaros despojos.
1300
HEMO
¿No nos llamaste tú?
NATALIO
Pues ya os despido,
y callando os encargo mis cuidados,
que los que en mis agravios se han dormido
también en cometerlos son culpados;
pues si a su lado se durmió un marido,
1305
¿por qué no han de dormirse los criados?
¡Ah, honor! joya del alma más preciosa,
¿quién te confía, di, mujer hermosa?
Prevenidme caballos, porque quiero
los llanos penetrar, medir los montes,
1310
buscadme el hipogrifo más ligero
que imite al sol, con rayos de horizontes.
Buscar mi seso como Astolfo quiero,
y vosotros seréis Belerofontes.
Mas, ¡ay!, que si el Pegaso mi mal siente,
1315
satírico ha de ser, y maldiciente.

(Vanse, y salen ALCINA y ZURDO.)

ALCINA
Ya cerca de Reci estamos,
aldea donde nací.
ZURDO
Pues homenajes de ramos
nos hace esta selva aquí,
1320
y tan fatigados vamos,
en la margen nos sentemos
de este arroyo, que el cristal
serpientes hacer le vemos.
ALCINA
Aquí, con amor igual
1325
la tortolilla imitemos,
y para que parezcamos
amantes tiernos, aquí
en los árboles pongamos
los nombres.
ZURDO
Antes a mí
1330
me parece que escribamos
en esta verde corteza
de Teodora la flaqueza,
y así vendremos a ser
en amor, sin merecer,
1335
ejemplos de la firmeza.
«Adúltera fue Teodora»,
pongo aquí, repita ahora
el prado el propio delito,
y en el prado quede escrito
1340
pecado que el mundo ignora.
Ya escrito en los olmos queda.
ALCINA
Siéntate, mi bien, un poco.
ZURDO
Sí haré, Alcina, porque pueda
decir que ahora estoy loco
1345
esta gigante alameda.
ALCINA
¿Parézcote bien?
ZURDO
Aquí
de tu rostro he de pintarte
cómo parecen en mí
tus partes.
ALCINA
Y yo escucharte.
1350
ZURDO
¿Diré de los ojos?
ALCINA
Sí.
ZURDO
¿Y de la nariz?
ALCINA
No quiero
que más en eso prosigas.
ZURDO
Soy amante verdadero.
ALCINA
Sólo quiero que me digas,
1355
puesto que saberlo espero,
tu nombre, porque te he dado
el alma, y aun no lo sé.
ZURDO
Si lo hubieras preguntado
antes, como de mi fe,
1360
de él muestras te hubiera dado.
¿Cómo se llama el que está
manco de mano derecha?
ALCINA
Zurdo.
ZURDO
Con él diste ya.
ALCINA
¿Zurdo te llamas? Sospecha
1365
mala tu nombre me da.
Que hombre tan bien entendido
se llame Zurdo...
ZURDO
En el nombre
solo la zurdez ha sido,
y hay muchos, y no te asombre
1370
presumidos, que han nacido
con el alma zurda. Así,
¿por qué en el nombre reparas?
ALCINA
Aun si calvo te llamaras
no fuera tan malo en ti.
1375
ZURDO
¿Yo calvo? Y que me encalvaras
llamándome calvo aquí,
calvo acá, calvo acullá.
ALCINA
¿Y es mejor llamarte Zurdo?
ZURDO
Sí, que más oculto está
1380
el defecto.
ALCINA
Aquí me aturdo.
¿Defecto le llamas ya?
ZURDO
No estés, mi zurda, afligida,
que zurdos son cuantos ves
que viven en esta vida
1385
con acciones al revés,
vergüenza y razón perdida;
zurdo es el loco marido
que vive por su mujer,
zurdo el loco presumido,
1390
zurdo el que se quiere hacer
en una hora bien nacido.
Zurdo es el hombre adamado,
zurdo el hombre mentiroso,
zurdo el necio confiado,
1395
zurdo el mancebo brioso
que con bruja está casado.
Zurdos de las ciencias son
las togas y los bonetes
que no han abierto a Catón;
1400
zurdos son los alcagüetes
del honor y la opinión.
Zurda, la casada vil
que al matrimonio, carnero
se come con perejil,
1405
y el cristiano caballero
que vive como gentil.

(Ella recostada se duerme.)

Zurdos son, de las mujeres
los sastres, de los poetas
los cultos; si ejemplos quieres
1410
de personas imperfetas;
Venus, si no Baco y Ceres,
suspensa la tienen ya.
Levantarme con silencio
quiero. Si dormida está...
1415
Otro eunuco de Terencio
en mis engaños verá.
Gozada y burlada queda,
que la que engañó a Teodora,
esto es bien que le suceda:
1420
de los zurdos podrá ahora
quejarse en esta alameda.
Cerca de aquí está un convento
de Eliotas, de este daño
en él redimirme intento,
1425
haciendo un embuste extraño
y un notable fingimiento,
pues darles pienso a entender
que un gran caballero soy,
que Eliota pienso ser;
1430
galardón de zurdo doy,
pues me dejó la mujer
a escuras, a quien dirán
con los demás condenados,
ite maledite.

(Vase, y recuerda ella.)

ALCINA
¿Están
1435
los ejemplos acabados,
o comenzándose van?
Mi bien... pero, no está aquí,
Si está en el arroyo..., no.
Esposo Zurdo, ay de mí,
1440
él me engañó y me burló,
fui mujer, y zurda fui.
A voces quiero llamarle,
mas, ¿será bien que las dé
llamando a un zurdo?; dejalle
1445
quiero, que quien zurdo fue
con tal presencia y tal talle,
no puede hacer cosa buena;
dejarle quiero burlada,
pues de desventuras llena
1450
estar con zurdo casada
fuera para mí más pena.
En mi aldea pienso hacer
penitencia de un pecado
al humano parecer,
1455
tan zurdo y tan mal pensado,
mas pequé como mujer.
¿Qué más esperar podía
de un zurdo, mil rayos den
en toda su zurdería?
1460
Las que a zurdos queréis bien
notad bien la historia mía.

(Vase, y sale TEODORA, de hombre.)

TEODORA
Cuando llega una mujer
a perder su honestidad,
cualquier ofensa y maldad
1465
en su daño ha de temer;
yo, que apenas dejé ver
mi rostro al sol y a la gente,
en traje tan indecente
de mí misma muestras doy
1470
pero, ¿qué mucho, si estoy
tan mudada y diferente?
Intratables montes sigo
huyendo de mi pecado,
como aquel que acobardado
1475
escapa de su enemigo;
mas, si le traigo conmigo,
¿cómo puedo de él aquí
apartarme, siendo así
que de monstruo tan terrible
1480
escaparme es imposible
si no le aparto de mí?
¡Ay, Natalio, ay dulce esposo!
Si en tan injusta mudanza
apenas perdón alcanza
1485
delito tan afrentoso,
vengativo y riguroso
cobra tu perdido honor;
no me perdones, señor,
porque una mujer honrada
1490
no puede ser disculpada
en sacrilegio de amor.
Válgame Dios, ¡que turbara
mi quietud y mi sosiego
un monstruo, y tan poco fuego
1495
mi honestidad abrasara!
¿Con qué ojos, con qué cara
miro al cielo, sin ninguna
luz del sol, que en oportuna
ocasión ponerle vi?
1500
Y, ¿qué fuera, ay Dios, de mí
si no saliera la luna?
En los montes viviré,
que no saben mi pecado,
mas nada al cielo hay callado,
1505
¿qué es esto que aquí se ve?

(Lee.)

«Teodora adúltera fue»,
dicen los árboles ya.
¡Válgame Dios, que aun acá
mi pecado no se ignora!...
1510
«Adúltera fue Teodora»
también aquí escrito está.
Sin duda que en cada pie
traigo estampado el delito,
y que no habiéndole escrito
1515
en el arena se ve.
«Teodora adúltera fue»,
también en el agua está.
Lámina el arroyo es ya
mas, para epitafios tales
1520
son diamantes los cristales,
y así diamante será.
Huir de mí misma quiero,
que el mayor contrario soy
que tengo, y mirando estoy
1525
el triunfo más verdadero.
Este es convento, y espero
en él, admirando el ser,
sin dejarme conocer,
con nuevo espíritu y nombre
1530
hacer penitencia de hombre
pues pequé como mujer.
Así, Luna soberana,
pienso ver de vuestro sol
el prometido arrebol
1535
en apacible mañana
que si llorando se gana,
yo haré que tales estén
mis ojos, que lluvias den
al alma que se desagua,
1540
pues dicen que el sol y el agua
parecen juntos muy bien.
Notable imposible emprendo;
éste es el cordel.

(Toca la campanilla y sale un MONJE del Carmen Descalzo.)

MONJE
Deo gratias.
1545
TEODORA
Por siempre, padre bendito.
MONJE
¿Quién a tales horas llama
interrumpiendo el silencio
que todos los padres guardan?
TEODORA
Un mísero, que a Belén
1550
de Babilonia se escapa.
Vuestra Reverencia diga
al Padre Abad, que le aguarda
un afligido mancebo.
MONJE
Será imposible que salga,
1555
porque a estas horas, señor,
cerrar las puertas nos manda
del convento.
TEODORA
Pues, ¿por qué?
MONJE
Porque de los montes bajan
con las sombras de la noche
1560
fieras que nos despedazan
sin poderlo resistir,
porque acá no usamos armas.
A Reci, antes que anochezca,
que es la aldea más cercana,
1565
de aquí se vaya esta noche
y vuelva por la mañana.
TEODORA
Padre, no me he de ir de aquí
si no me oye dos palabras
el Padre Abad.
MONJE
¿Y las fieras?
1570
TEODORA
Otras hay en mis entrañas
y hallando otra fiera en mí
me volverán las espaldas.
Vaya, por amor de Dios.
MONJE
Temo enojarle.
TEODORA
Esto haga
1575
en caridad.
MONJE
Yo voy.

(Vase.)

TEODORA
Diga
que aquí un pecador le aguarda,
que sube a Jerusalén
de los llanos de Samaria.
Las que virtuosas sois,
1580
las que vivís bien casadas,
tomad escarmiento en mí,
y mirad cómo se paga
la ofensa de un buen marido.

(Salen el ABAD y el MONJE.)

ABAD
¿Quién llama?
TEODORA
Gloriosas canas,
1585
grave y divina presencia,
Padre, a su túnica parda
vengo a ampararme del mundo,
bestia de siete gargantas,
Soberana vocación
1590
es la mía, Dios me llama
a su cielo, Padre, vengo;
las puertas del cielo me abra,
servir a los monjes quiero:
haga cuenta que en la casa
1595
un can doméstico soy,
contento con las migajas
de las mesas del convento,
con servir, que esto me basta.
ABAD
Levante, hermano, del suelo.
1600
TEODORA
No haré, si no me levanta
vuestra caridad por hijo.
ABAD
Son negocios que se tratan
éstos, con mayor espacio
y con mayor vigilancia,
1605
porque los preceptos son
de nuestro gran Patriarca
y sagrado Padre, Elías,
muy rigurosos, por tantas
penitencias y peligros
1610
que los religiosos pasan;
si de nuestra religión
institución soberana
no fuera, en nuestra clausura
esta noche le hospedara,
1615
que es imposible que hombre
seglar, voto que se guarda,
de noche se quede en ella.
TEODORA
Padre nuestro, de sus plantas
no me he de apartar, perdone.
1620
ABAD
Suelte, hermano.
TEODORA
Que me vaya
no espere.
ABAD
¿Hay tal tentación?
Suelta la túnica, aparta.
TEODORA
Tal crueldad se usa conmigo
ABAD
Cierre esa puerta, Deo gratias,
1625
si es demonio cierre, padre.

(Vanse los padres.)

TEODORA
Aquí me ha de dar el alba
de esta suerte, aunque las fieras
desciendan de las montañas y
unas armadas de trompas
1630
y otras de sangrientas garras,
que hallando otra fiera en mí
me volverán las espaldas.

(Vase, y salen LESBIA y FIDELFO.)

LESBIA
¿Que al fin te vas?
FIDELFO
Desesperado y loco
a buscarla por montes desiguales,
1635
porque todo remedio, Lesbia, es poco
en tantas penas y tan graves males;
a furias del infierno me provoco,
si tales son las furias infernales;
mas, si el infierno del amor se ha hecho
1640
mayores son las que infundió en mi pecho.
Nunca, Lesbia enemiga, me pusieras
a Teodora en las manos; nunca, ingrata,
tan fiero engaño por mi mal hicieras,
si es su remedio ahora el que me mata.
1645
LESBIA
¿Tal galardón me das?
FIDELFO
¿Tal premio esperas?
LESBIA
¿Finos diamantes son cándida plata?
FIDELFO
Puesto que la traición se estima, es ésta
la paga de un traidor.
LESBIA
Gentil respuesta.
FIDELFO
Eres mala mujer, pues me has quitado
1650
de ver la más honesta y la más buena,
que el placer que me diste fue soñado,
para darme, sin él, despierta pena.
Más la quisiera ver no siendo amado,
que gozada, viviendo de ella ajena.
1655
LESBIA
¿Tan mala soy?
FIDELFO
Ninguna a ti se iguala
y en ti verás cuál es la mujer mala.

(Vase.)

LESBIA
Este premio ofrece siempre
amor por los beneficios,
mas yo sola quise ver
1660
logrado el intento mío.
A Natalio quise bien,
fuese enojado conmigo
a Menfis, de donde así
casado a mis ojos vino,
1665
con Teodora, que también
con sus padres había ido
a ver entre sus grandezas
los dos milagros egipcios.
Turbé su paz, envidiosa,
1670
tiranía que amor hizo,
y ahora desengañada
en mis locuras prosigo,
que, pues Teodora se fue,
ha de ser Natalio mío,
1675
aunque pese al cielo abierto
la furia de sus abismos.
Éstos sus criados son:

(Salen HEMO y LIPSIO.)

¿qué hace Natalio?
HEMO
El juicio
ha perdido; sin hablar,
1680
suspenso a cuanto decimos
se enternece.
LESBIA
¿Y qué hace ahora?
HEMO
Que vengamos a vestirlo
aguarda, ¿quiéresle ver?
LESBIA
Después que se haya vestido
1685
le quiero hablar.
HEMO
Pues ya sale.
LESBIA
Si sale, yo me retiro.

(Vase, salen NATALIO y MÚSICOS.)

HEMO
Señor, supuesto que el llanto
es de desdichas alivio,
no ha de ser tan riguroso
1690
que acaba cuando es contino,
Ponte el sombrero y la capa.
LIPSIO
Ya le tenemos vestido;
ahora le divirtamos.
MÚSICO
Bien dices. En este sitio,
1695
señor, infinitas veces
me acuerdo de haberte visto
en los brazos de Teodora.
NATALIO
No me matéis, enemigos,
que son contentos pasados
1700
de la memoria martirios.
Dejadme solo, dejadme
dar voces.
HEMO
Acabó en gritos
su silencio.
NATALIO
¿Aquí os estáis?
Dejadme entre mis suspiros,
1705
dejadme solo. Volved,
cantad los versos que hizo
Clarindo al papel de ayer.
MÚSICO
S Serás luego obedecido.
Ya, señor, los instrumentos
1710
tenemos apercebidos;
deja que a templar los vamos.

(Siéntase NATALIO.)

NATALIO
Si el templar disgusto ha sido,
templad aquí, pues sabéis
que son mayores los míos.
1715

(Cantan.)

«La religiosa casada,
para vivir más segura
de las lisonjas del tiempo,
santas soledades busca.
Y al partirse el alma amante,
1720
si hay en dos casados una,
así escribe con la media
y es la tinta sangre suya.
Púsoseme el sol,
salióme la luna,
1725
¿quién creyera, Natalio,
tan gran ventura?»
NATALIO
¿Quién ha visto, Teodora,
noche más oscura?
LIPSIO
Señor, vuélvete a sentar,
1730
que hablas con el viento a escuras.
NATALIO
¿No estaba aquí mi Teodora?
LIPSIO
No, señor.
NATALIO
Volveré a cantar.

(Sale un CRIADO con un papel.)

CRIADO
¿Sois Natalio?
NATALIO
Tal estoy
después que el alma perdí
1735
que apenas yo sabré aquí
decir si Natalio soy.
CRIADO
Si lo sois, hablar quisiera
con vos a solas.
NATALIO
¿Hablar
conmigo?
CRIADO
Dénos lugar.
1740
NATALIO
Hola, salíos allá fuera.

(Vanse los CRIADOS.)

¿Qué mandáis?
CRIADO
Este papel
traigo de Teodora bella.
NATALIO
. ¿Cuándo estuviste con ella?
CRIADO
Abridlo y sabréislo de él.
1745
NATALIO
Aquí hay un renglón no más
de su letra para mí.
CRIADO
¿Cómo dice?

(Vase.)

NATALIO
Dice así:

(lee.)

«Hoy, Natalio, me verás.
Tu Teodora». Dónde está
1750
no escribe, y saberlo quiero
de vos. Fuese. Caballero,
caballero!

(Salen los CRIADOS.)

HEMO
Voces da
Natalio.
NATALIO
Tened, llamad
al hombre que aquí quedó.
1755
HEMO
No salió por aquí.
LIPSIO
No
le he visto.
NATALIO
Voces le dad,
¿a qué aguardáis?
LIPSIO
Son al viento.
Pues de él os calzad los pies.
Corred.
HEMO
Que un loco haga tres
1760
no es mucho, si no hace ciento.

(Vanse los CRIADOS.)

NATALIO
¿Hay nueva más venturosa?
Aunque el papel toco y veo,
no lo creo, no lo creo.
¡Que hoy a mi Teodora hermosa
1765
he de ver!... Sin seso estoy.
«Hoy, Natalio, me verás»,
me dice. No quiero más
sino verla, y morir hoy.

(Aparece en lo alto LESBIA, cantando en la maroma.)

LESBIA
«La bella casadilla
1770
que a media noche se fue
de los brazos de su esposo
como liviana mujer».
NATALIO
¿Quién tales locuras canta?
LESBIA
Yo las canto.
NATALIO
Tú has de ser
1775
la causa de mi mal siempre.
LESBIA
Sí, que está en tu mal mi bien.
Mi intento es que de este agravio
te vengues, si a Troya ves
llorar en pardas cenizas
1780
un agravio y un desdén.
Ten honor, si eres marido,
ten celos, si quieres bien,
olvídala con amarme,
paga con aborrecer,
1785
a quien te agravia y olvida
que esto es honra y valor es.
Yo te busco, ella te huye,
yo te adoro, ella cruel
te deja, mira a quién debes
1790
amar y favorecer.
NATALIO
¿Yo he de agraviar a mi esposa?
¿Yo a mi Teodora ofender?
¿Yo enlazarme en otro cuello?
Rayos caigan sobre aquel
1795
que me dividió del suyo,
seguro jamás esté
en tierra, en agua ni en viento,
aves le maten en él,
y en la tierra y en el agua
1800
fiera airada y voraz pez.
LESBIA
Pues ya, ingrato, que me apuras,
te quiero dar a entender
quién es Teodora.

(TEODORA al otro lado de la maroma.)

TEODORA
Teodora
te dirá, esposo, quién es
1805
algún día, y a esta fiera,
por fiera la llevaré
a los montes.

(Vuelan.)

LESBIA
Muerta soy.
TEODORA
Ya, esposo, te vine a ver.
NATALIO
Aguarda esposa, señora.
1810
¿Tan presto te escondes? Ven
a consolar a este triste
si quieres que vivo esté.

(Vase, y sale ZURDO de fraile, con una bota debajo.)

ZURDO
Con nombre de caballero
en el monasterio estoy,
1815
donde me finjo que soy
un santo, siendo embustero.
Con que les doy a entender
que no duermo y que no como,
y de cuando en cuando tomo,
1820
hartándome de beber
con mil tragos importunos.
Ciertos lobatos, que son
éxtasis de la oración
o arrobos de los ayunos,
1825
el santo Zurdo me dicen,
sin que éstos echen de ver
que un zurdo no puede ser
santo, aunque le canonicen.

(Va sacando, y come, y bebe.)

Este es mi cilicio, y son
1830
aquestas mis disciplinas:
mezclar aquestas espinas
con vino, carne, y jamón
procuro, mientras están
en silencio los hermanos,
1835
que azotes tan inhumanos
así mis tripas se dan.
Así, jumento, es razón
que os trate Fray Zurdo, así
me lo pagaréis a mí,
1840
con azotes de jamón,
y con cilicio de vino.

(Bebe.)

Aún estáis rebelde y fiero,
otro ciliciazo espero
echaros, que así imagino
1845
domaros.

(Salen los dos Frailes.)

MONJE
Padre, aquí está
azotándose el hermano.
ABAD
Es un santo.
MONJE
Caso es llano
que luego se arrobará.
ZURDO
Si me ha visto... esconder quiero
1850
el cilicio y disciplina.
MONJE
Con qué modestia divina,
aunque turbado y severo,
escondió los instrumentos
de su martirio.
ABAD
No son,
1855
Padre, ni es justa razón,
para todos los momentos
las penitencias.
ZURDO
Estragos
estos del demonio son,
y así en cualquier ocasión
1860
me parecen bien los tragos.
ABAD
Padre, en virtud de obediencia
vaya a comer.
ZURDO
¿Yo, a comer?
Bástame, Padre, beber
la mirra de penitencia.
1865
ABAD
Pues váyase pronto.
ZURDO
Hará
Fray Zurdo lo que le manda,
mas si el cuerpo se desmanda,
unos traguitos habrá
que aún quedan en el cilicio.
1870

(Vase.)

MONJE
Es un varón ejemplar.
ABAD
Hasta en esto quiere dar
de que es caballero indicio.
En fin, Padre, recibí
aquel mozo que hace días
1875
con sollozos y porfías
de rodillas puesto vi.
Que del convento a la puerta
sin temor quedó aguardando
las fieras, con esto dando
1880
señal de que ha sido cierta
y santa su vocación.
En nuestro convento ha estado,
y ahora he determinado
probarle en esta ocasión
1885
tan peligrosa, como es
ésta de pedir el pan,
que las eras donde están
en escuadrón descortés
hombres y mujeres juntos,
1890
a donde los pensamientos
se enflaquecen por momentos,
y el pecar crece por puntos.

(Sale TEODORA de fraile.)

TEODORA
Déme vuestra caridad
a besar sus santos pies.
1895
MONJE
En el rostro un ángel es.
ABAD
Si lo que dice es verdad,
Padre, ahora lo veremos,
levante, hermano Teodoro.
TEODORA
Déme esos brazos que adoro.
1900
ABAD
Los brazos sí le daremos.
Tome, hermano, el jumentillo,
y a Reci vaya a pedir
el pan que ha visto salir
de los rigores del trillo.
1905
Mire cómo en sus espigas
se profana su tesoro,
y ellos con tanto decoro
salen con tantas fatigas
a darle vida y sustento;
1910
así, hermano, debe hacer
el buen religioso, y ser
en obras y en pensamiento
oro puro y trigo puro.
No tengo más que advertir,
1915
mozo es, y sale a pedir.
TEODORA
. Con Dios, Padre, voy seguro,
benedicite.
ABAD
El Señor
le bendiga, y haga un santo.
TEODORA
Sólo puede hacer Dios tanto,
1920
que soy muy gran pecador.

(Vanse, y salen ALCINA, CLARINDO, SALUCIO y ANFRISO, y GERARDO, labrador, y cante uno:)

Cuando la segaderuela
con los segadores anda
las espigas de oro
en sus manos blancas
1925
parecen de plata.
Sale Lesbia
LESBIA
Impensadamente así
entre estos montes me veo,
donde reconozco y creo
1930
que a una inocente ofendí.
Por los aires me ha traído
Teodora, de los cabellos,
desvaneciéndome en ellos
porque quise a su marido.
1935
Descubríle mi maldad,
y sin saber dónde estoy
ciega por los montes voy
que castigan mi maldad.
Sedienta vengo y cansada,
1940
éste es el Nilo, en él quiero
mitigar la sed, yo muero
justamente castigada.

(Vase.)

SALUCIO
Caso extraño, un cocodrilo
en el río se tragó
1945
una mujer que llegó
a beber.
CLARINDO
Beba en el Nilo
un mal casado.
ALCINA
Mujer
miserable y desdichada.
SALUCIO
Si hay tanta mujer sobrada
1950
falta ninguna ha de hacer.
ALCINA
¿Eso dices?
SALUCIO
Eso digo.
¿Qué más abundancia quieres
de necios y de mujeres?
ALCINA
Es de sí mismo enemigo
1955
quien las quiere mal.
SALUCIO
Malditas
sean todas.
ALCINA
Tú lo seas,
y ellas no.
SALUCIO
Viejas y feas,
pues son, Alcina, infinitas,
caigan con mi maldición
1960
en un tormento cruel.
GERARDO
Clarindo, monje es aquél.
ANFRISO
Aquestos vigardos son
más dignos de estar así.
CLARINDO
¿Quieres que al Nilo lo echemos?
1965
ANFRISO
Muera el vigardo.
CLARINDO
Cantemos
y déjame hacer a mí.
ANFRISO
Irá al cocodrilo.
CLARINDO
Vaya.
ALCINA
No, que es lindo el frailecillo
y tiene muy buena cara.
1970
CLARINDO
Pues por eso ha de ir mejor.
ALCINA
Crueldad es darle sin causa
la muerte.
ANFRISO
¿Ya eres piadosa?
ALCINA
Pues, ¿cuándo yo he sido ingrata?

(Entra TEODORA.)

TEODORA
Porque es justa la obediencia,
1975
hermanos, venir me manda
a pedir la caridad.
ANFRISO
Pues el padre nos la haga.
TEODORA
¿En qué?
ANFRISO
En traernos del Nilo
este cantarillo de agua.
1980
TEODORA
Sea muy enhorabuena.
ALCINA
¡Con qué humildad, con qué gracia
dijo de sí el frailecillo!

(Aparte.)

Ya le estoy rindiendo el alma.

(Vase TEODORA.)

ALCINA
No vayas, detente, aguarda.
1985
ANFRISO
Sin temor llega a la orilla,
y bendiciendo a las aguas
por ellas el cocodrilo
sale a postrarse a sus plantas.
SALUCIO
Bravo prodigio.
ANFRISO
Admirable.
1990
CLARINDO
Sobre la escamosa espalda
se ha puesto el fraile de pies,
y con humildad le pasa
de esotra parte del río.
GERARDO
Santo parece, que en andas
1995
procesiones de cristal
le llevan.
CLARINDO
Ya en la otra banda
se encubre.
SALUCIO
Es santo varón.
GERARDO
Cuando vuelva, en vez de vaya,
himnos dulces le cantemos
2000
y gloriosas alabanzas.
ANFRISO
Por los religiosos Dios
en él vuelve.
CLARINDO
Son el arca
que abrasó los sacerdotes
cuando quisieron tocarla.
2005
SALUCIO
Ya vuelve, y vuelve con él
la mujer.
ALCINA
Grandeza extraña.
Ya estoy perdida por él.
¡Qué fuego infernal me abrasa!

(Salen TEODORA y LESBIA.)

LESBIA
Dame a besar esos pies.
2010
TEODORA
A Dios le debes las gracias
de este suceso, que a mí,
mujer, no me debes nada,
aunque de lo que me debes
es infinita la paga.
2015
Dios, para hacer penitencia
te ha traído a esta montaña;
llora en ella tu desdicha,
pues a una honesta casada
adúltera hiciste ser
2020
por una torpe venganza.
LESBIA
¿Quién eres, varón divino,
que del infierno me sacas?
TEODORA
Un ofendido de ti,
que de ti se desagravia
2025
haciéndote bien.
LESBIA
Confieso
que soy la mujer más mala
del mundo, y prometo a Dios,
Padre, de no hablar palabra
hasta que a Teodora vea
2030
de su culpa perdonada,
penetrando de estos montes
las más incultas entrañas,
cortando en racimos de oro
los dátiles a las palmas,
2035
su pórfido a los majuelos
y a los madroños su nácar.

(Vase.)

TEODORA
Vete con Dios, y tú, horrenda
bestia, las entrañas rasga
y muere, porque no ofendas
2040
a la gente.
ALCINA
¿A quién no espantan
tan milagrosos sucesos?
CLARINDO
Envuelto en su sangre nada
el cocodrilo, tirando
el sol diluvios de escamas.
2045
TEODORA
Ya, hermanos, les traigo aquí
el agua.
CLARINDO
Dénos sus plantas,
pues vemos que Dios así
a los humildes levanta
y a los soberbios castiga.
2050
TEODORA
Hermanos, de esto que pasa
a Dios se ha de dar la gloria.
CLARINDO
Padre nuestro, aquesta parva,
que así en pirámides de oro
hasta el cielo se levanta,
2055
desde hoy es suya, al convento
la lleve toda.
TEODORA
La carga
de mi jumentillo sobra.
Yo me voy.
ALCINA
Pues cuando salga
por azucenas y rosas
2060
el flamante sol mañana,
del montón más rubio y bello
que lluvias de oro retrata
la escogerá, y pues la noche,
vestido de sombras pardas
2065
forman las sombras que fingen
gigantes que al mundo espantan,
venga a cenar con nosotros,
y luego mullida cama
sobre las crespas gavillas
2070
le haremos. (Aparte.)Enamorada
y perdida estoy por él.
TEODORA
A mí por rezar me falta
parte de mis oraciones,
y los que la regla guardan
2075
del gran celador Elías,
sólo legumbres amargas
una vez al día comen,
y así cenando quebrara
el precepto; yo haré aquí
2080
después cama de estas pajas.
CLARINDO
Alto pues, vamos nosotros
a cenar y a echamos; canta
tú, Alcina, y responderemos.
ALCINA
En el sayal dejo el alma,
2085
que es el frailecillo bello
como un oro, mas cobrarla
pienso cuando duerman todos,
porque en el alma más casta
la mujer es como aceite,
2090
que en llegando deja mancha.

(Canta.)

«Cuando la espigaderuela
con los segadores anda,
las espigas de oro
en sus manos blancas
2095
parecen de plata».
Vanse y queda Teodora
TEODORA
Lisonjas del sueño son
estas gavillas, que guardan
granos de rubís sangrientos
2100
en conchas de limpio nácar.
Booz, dueño en las espigas,
halla a aquesta Rut templanza
para que cogerlas pueda
más segura y más cansada.
2105
Oh, noche negra, en tu manto
se confía mi esperanza
para que me ausente, libre
de seguras acechanzas.

(Sale ALCINA.)

ALCINA
Ya quedan todos dormidos,
2110
y loca y desesperada
vengo a emprender imposibles,
que en amor tal vez se alcanzan.
Sepultado está en silencio
el mundo, y mal dibujadas
2115
las estrellas, no descubren
sus epiciclos de plata.
Imagen es esta noche
de aquella que vio engañada
Teodora, su honor perdido,
2120
que la noche es puerta falsa
de adulterios y traiciones
que el pecho más noble infama.
Cerca estoy de dar con él,
que aquí pienso que descansa.
2125
Llamaréle con silencio
Padre, Padre...
TEODORA
¿Quién me llama?
ALCINA
Una mujer afligida.
TEODORA
¡Válgame Dios!
ALCINA
¿Qué? ¿Te espantas
de una mujer?
TEODORA
De una sierpe
2130
llena de veneno y rabia,
de un rinoceronte libio
ni de un león me espantara,
y de una mujer me espanto
resuelta y determinada,
2135
porque es más fiera que monstruo,
sierpe, tigre y León de Hircania.
ALCINA
¿Eso dices?
TEODORA
Esto digo.
ALCINA
Entre mis brazos descansa,
pues no hay nadie que nos vea.
2140
TEODORA
Aparta, enemiga, aparta,
que a estas horas salir puede
el sol, y volver la espalda
al pecador que le ofende,
y no habrá luna que salga.
2145
ALCINA
¿Tan buena ocasión desprecias?
Dame esas manos que abrasan
siendo de nieve.
TEODORA
En las tuyas
te quiero dejar la capa,
y si es toro el apetito,
2150
en ella sus golpes haga.

(Deja la capa y vase.)

ALCINA
Espera, enemigo, espera.
¿Hay tal desprecio, hay tal rabia?
Ya es odio mi loco amor,
y mi deseo es venganza.
2155
Dar voces quiero, diciendo
a la gente de mi casa
que este ingrato me ha forzado,
que castiguen su arrogancia.
Que así mi delito encubro,
2160
y, pues me siento preñada
del zurdo que me engañó,
le doy crédito a mi fama.
Salucio, Anfriso, Clarindo,
segadores, gente hermana.
2165

(Salen todos.)

CLARINDO
¿Qué tienes? ¿De qué das voces?
ALCINA
Es veneno en mí la infamia:
el fraile, el santo, el fingido,
el que aquí durmiendo estaba
me engañó, y poniendo el fiero
2170
las manos en mi garganta,
y sus labios en mi boca,
mi honestidad limpia y casta
profanó, y esta señal
me dejó; mirad si es causa
2175
de dar voces.
CLARINDO
Muera el fiero,
si en los abismos se escapa.
SALUCIO
¿Hay tal maldad? ¿Quién tal obra
creyera de sus palabras?
CLARINDO
Muera este santo fingido,
2180
que a las mujeres engaña.
ALCINA
Aun más adelante pienso
pasar con esta venganza,
que una mujer es demonio
cuando la ofenden y agravian.
2185

Jornada III

(Salen TEODORA y ZURDO, de donado y gracioso.)

TEODORA
Dice Dios, no quieras ser
como el hipócrita triste;
ilustra tu ingenio y viste
tu espíritu de placer.
Unge tu cabeza cuando
2190
ayunes, y así sería
bien que de la hipocresía
con que se está condenando
se desnude, y mire, hermano,
que a sí se engaña, no más,
2195
y pues no ayuna jamás,
no quiera, hipócrita y vano,
dar a la gente a entender
que es santo; enmiende su vida,
que su santidad fingida
2200
un infierno viene a ser
cubierto de cielo.
ZURDO
Hermano
fray eunuco, o fray capón,
que estos sarandajas son
del mundo, y mundo en lo vano.
2205
¿Él a Fray Zurdo se atreve?
¿Hay tan gran profanidad?
¿Mácula en mi santidad,
un Fray Tiple? Su voz mueve
sin duda alguna Legión
2210
de satanases capados,
pues dicen que desbarbados
todos los demonios son.
¿Yo hipócrita? ¿Yo, que ayuno
todos los días? Estoy
2215
hasta que azotes me doy
sin apiadarme ninguno.
Yo, que perpetuo cilicio
traigo sobre el corazón,
cuyas fieras cerdas son
2220
los tragos de sacrificio.
Ya me aburro y me confundo,
sacrílega lengua; en mí
vuelvan por su santo aquí
todos los zurdos del mundo.
2225
Jesús, Jesús, más valiera
pues que sabemos que fue
su hermana adúltera, que
a ella la reprehendiera,
sin gastar el tiempo aquí
2230
en maldicientes porfías
reprehendiendo faltas mías.
TEODORA
Mi pecado es contra mí,
que es limpio cristal en quien
se mira patente y clara,
2235
que en mirándole a la cara
se ve el delito muy bien.
Cese su injusta querella;
yo confieso que mi hermana
fue, como dice, liviana,
2240
mas tan trocada ha de vella
de la culpa que le da,
que la que fue sin decoro
Teodora, sin ser Teodoro,
un nuevo Teodoro es ya.
2245
Y ahora, para que vea
que es su santidad fingida,
saque toda la comida
de las mangas, con que afea
nuestra santa religión.
2250

(Sáquele del pecho y mangas, rábanos, pan, fruta, queso y una bota.)

ZURDO
Deo gratias, que me profana.
TEODORA
¿Con estos azotes gana
el cielo? Mas, la ración
de casa no es tan cumplida
como aquesa, y ¿quién le ha hecho
2255
ese cilicio del pecho?
Gran varón, ejemplar vida.
ZURDO
La sardina es apetito,
el rabanito y el queso
todo el mundo traen en peso;
2260
el pan siempre fue bendito.
La aceituna siempre fue
discreta y apetitosa;
el jamón es santa cosa;
y lo demás que aquí ve
2265
Dios lo crió para el hombre.
El vino, del cielo vino,
y si esta vida es camino
de la gloria, no se asombre
que de bota me prevenga
2270
para caminar por él.

(Entran el MONJE y el ABAD.)

MONJE
Padre, Teodoro es aquél.
ABAD
Camine, no se detenga.
Deo gratias, ¿qué es esto?
ZURDO
Son
prevenciones de Teodoro,
2275
que con tan poco decoro
macula la religión.
Esto en las mangas traía,
y como de un mes acá
espíritu Dios me da
2280
de sagrada profecía,
sabiendo tan gran maldad
quise hacer esta experiencia.
Una grande penitencia
le dé Su Paternidad.
2285
Que yo con este cilicio

(mirando a la bota.)

mis carnes apretaré
por él, y a azotes haré
mi digno y piadoso oficio,
hasta que, peinadas canas,
2290
publiquen mis devociones.
porque todos los capones
son calabazas humanas.
ABAD
¡Oh, varón perfecto y santo!
Sólo él descubrir pudiera
2295
tal engaño y tal quimera.
Lleve de aquí monstruo tanto,
que mirarlo desatina.
ZURDO
¿Que en las mangas le cupiera
tanto Pan, tal rabanera!
2300
Mas enfermo de la orina
el padre debe de ser

(Toma la bota, y bebe y escupe.)

¿Ésta es agua? ¿Hay desatino
mayor? Pues vino es! Que vino
se atreva un monje a beber
2305
fuera de su refitorio!
Gran pecado, gran pecado.
Éste que bebí engañado,
pagaré en el Purgatorio
con mis lágrimas.

(Vase ZURDO llevando todo lo que sacó de la manga TEODORA, y la bota.)

ABAD
¿Es esta
2310
su vida contemplativa,
y aquella humildad altiva,
y compostura modesta
que en todas las ocasiones
de casa finge? ¡Ah, Teodoro,
2315
Teodoro!... ¡Qué mal el oro
dio muestra en sus invenciones
de la virtud! Coma un mes
en tierra lo que le echaren
de las sobras que dejaren
2320
los Padres, a quien después
darán una disciplina
cada día.

(Hasta aquí ha estado cabizbaja TEODORA.)

TEODORA

(De rodillas.)

Yo confieso
mi pecado. Sé el proceso,
Padre, que Dios me fulmina;
2325
de la penitencia estoy
contento y agradecido.
Por el regalo le pido
los pies, confieso que soy
el más malo de la tierra.
2330
ABAD
Levante.

(Sale ZURDO de rodillas.)

ZURDO
En cobro dejé
las legumbres que llevé.

(Sale ALCINA con un niño envuelto en la capa blanca de TEODORA, y los villanos.)

ALCINA
Castíguese así el que yerra.
ZURDO
Ésta es Alcina, y aquí
se descubre mi maraña.
2335
ALCINA
Monstruo soy de esta montaña.
ZURDO
Yo quiero encubrirme así.

(Vuélvese de espaldas.)

ALCINA
¿A dónde está el Padre Abad?
ABAD
Yo soy.
ZURDO
No la crea nada,
porque viene endemoniada.
2340
ALCINA
Oiga, Padre, la maldad
más bruta que ha sucedido
en religioso jamás.
ZURDO
Zurdo, en tentación estás
si Alcina te ha conocido.
2345
ALCINA
Yo soy, Padre Abad,
la que en estos montes
fue entre sus zagalas
fiera de los hombres,
y a la virgen rosa,
2350
que esmeraldas rompe
cercada de espinas,
reina de las flores.
Mas esta virtud
y estas perfecciones,
2355
sacrílego, pudo
profanar un monje.
Llego, Padre, al fin,
cuando eran los montes
océanos de oro,
2360
en ondas conformes,
aunque profanados
de las corvas hoces
querían que fuesen
diluvios entonces.
2365
Zagales me siguen
en coros acordes,
suspendiendo el aire
sus canoras voces.
Mis ojuelos negros
2370
parecían soles,
dando a vidrios causa
de sus deshonores.
Cuando al mar bajaba
con plantas veloces,
2375
el sol asombrando
nuestros horizontes,
hacíamos bailes,
juegos, invenciones,
hasta que el cansancio
2380
nos daba sin orden
cama en las gavillas,
silencio en las noches.
Así descuidada
durmiendo una noche
2385
estaba yo, Padre,
libre de traidores,
cuando mi sosiego
y paz interrumpe
una voz confusa,
2390
con halagos torpes.
Recordé alterada
y quise dar voces,
mas en la garganta
las manos me pone.
2395
Quise defenderme,
valerosa y noble,
mas son más valientes
las resoluciones.
Fuime retirando
2400
a un pradillo, a donde
redimirme pienso
de mis deshonores,
mas como la yerba
el llanto recoge
2405
del alba, y estaban
mojadas entonces,
resbalé y caí,
y del fiero golpe
me hice un cardenal
2410
tan grande y disforme,
que a los nueve meses
parí este chicote.
Conózcale, Padre,
aunque nada importe
2415
que no le conozca,
si al Dios no conoce.
Envuelto le trae
su blanco capote,
porque de una vez
2420
sus dos prendas cobre;
y porque el delito
ninguno le ignore,
sepan todos que es
éste que se encoge,
2425

(Señala a TEODORA.)

éste irregular,
éste que con nombre
de santo fingido
hace estas traiciones.
El padre le críe,
2430
que yo, sola y pobre,
haré que mis ojos
en mar se transformen.
Lisonjeras causas
de mis deshonores,
2435
mas si ellos la dieron,
justo es que la lloren,
y ellos de ellos mismos
la venganza tomen.
ABAD
Mujer, ¿es eso verdad?
2440
GERARDO
Nosotros testigos fuimos
del caso, porque acudimos
después que tan gran maldad
cometió, y llorando hallamos
a Alcina con su capote.
2445
TEODORA
El mundo las faltas note
como en otros las miramos,
de una mujer cuando es mala.
Mas vengan persecuciones,
que Dios, con las aflicciones
2450
me engrandece y me regala.
ZURDO
Vuelvo en mí. Lo que hice yo
le echa al triste desbarbado.
¡Ah, mujeres!
ABAD
¿Que un pecado
tan enorme cometió?
2455
¿Qué dice de esto?
TEODORA
Que soy
quien cometió por Alcina,
corriendo al sol la cortina,
las culpas por quien estoy
de aquesta suerte llorando
2460
por no ver ya luz ninguna,
aunque me salió la luna,
que es la que me está alumbrando.
Y tú, maldita mujer,
con quien en esta ocasión
2465
la prueba de Salomón
prudente quisiera hacer,
¿cómo es posible que así
arrojas al que formaste
en tus entrañas? ¿Hallaste
2470
fiera que se iguale a ti?
¿Hay fiera más inhumana
que niegue lo que parió?
¿Qué Medea te engendró,
qué Hipermestra torpe y vana?
2475
Saturno debes de ser,
monstruo de naturaleza,
mas eres en la fiereza
mujer, y mala mujer.
¿Qué infierno, di, te ha engendrado?
2480
¿No basta, en tanto pesar
haberme hecho pecar,
sino echarme tu pecado?
ALCINA
Pues, ¿qué quería? ¿que yo
el hijuelo le criara,
2485
y que mi caudal gastara?
Malos años; pues pecó
sepa el mundo su pecado;
que aun el niño, que lo ignora
de avergonzado no llora.
2490

(Aparte.)

Lindamente me he vengado.
Vamos, serranos, de aquí.
TEODORA
Monstruo de aquestas montañas,
¿la prenda de tus entrañas
te puedes dejar así?
2495
ALCINA
Su padre le amparará,
que aunque es malo, al fin es padre.
TEODORA
Como es ángel, mejor madre
dirás que el Cielo le da.
Yo le ampararé, cruel,
2500

(Tómale en brazos.)

por ti.
ALCINA
Quien hizo el cohombro
es bien que le lleve al hombro.
Muy bien parece con él.
CLARINDO
Esa limosna cogió,
padres, el monje en las parvas.
2505
No es eunuco, aunque sin barbas.
ALCINA
Por mi mal lo supe yo.

(Vanse ALCINA y villanos.)

ABAD
¡Que tan enorme maldad
cometiese un religioso!
Que salga luego es forzoso
2510
de nuestra comunidad,
y no diga que de Elías
es hijo monje tan malo.
TEODORA
Perder tan grande regalo
lloraré noches y días.
2515
ABAD
La capa, y blanca capilla
y escapulario le quiten,
que esas prendas no permiten
alma que el vicio amancilla.
Baje del Carmelo a Ebrón
2520
el que en las maldades crece,
que ser hijo no merece
de tan santa religión.

(Vase.)

MONJE
¡Que era su virtud fingida,
que era su apariencia engaños,
2525
hipócrita de los años
y la penitente vida!
¿Quién pensara igual maldad?
Pero, ¿qué más clara prueba,
si así el testimonio lleva
2530
de su poca santidad?
No hay disculpa que le cuadre,
mire que tan malo ha sido
que aun el niño está corrido
de tener tan torpe padre.
2535
La tierra de promisión
pierda el que el becerro ofrece
que ser hijo no merece
de tan santa religión.

(Vase.)

ZURDO
No me reprehenda ahora
2540
el padre calvo de cara,
mas, ¿qué mucho, que imitara
así a su hermana Teodora?
Vaya el fingido capón,
que gallo al mundo parece,
2545
que ser hijo no merece
de tan santa religión.

(Vase.)

TEODORA
A ti, Señor, clamé de los profundos,
escucha la voz mía,
pues eres en dos mundos
2550
dueño del breve y del eterno día,
donde el sol que le asombra
dilatado a tus pies sirve de alfombra,
con bordados de estrellas
pareciendo la luna plata en ellas.
2555
No te llamo por mí, que mi pecado,
soberano Dios mío,
de Sión me ha sacado
a llorar en las márgenes del río
mi cautiverio triste,
2560
que un pecador en Babilonia asiste,
para que mi pecado,
sí cometido mal, sea bien llorado.
Por este ángel te llamo, que he querido,
si esa voz me socorre,
2565
ser como el retraído,
que asaltado y cercado en una torre
con un niño pretende
aplacar la Justicia que le ofende.
Y así, en daño tan claro,
2570
con el Señor, de tal rigor me amparo.
Que hubiese monstruo atroz, que hubiese fiera
de tan torpes hazañas
que el alma aborreciera
que dulce parto fue de sus entrañas...
2575
Que así un ángel peligre...
Más fiera es la leona, más la tigre.
Mas, ¿qué furia se iguala
a una mujer resuelta y en sí mala?
Inocente criatura,
2580
desamparada del calor materno,
que en aquesta espesura
os halláis sin amparo y sin gobierno,
¿qué puedo hacer de vos, si mis delitos
miro en la tierra y en el cie de agosto de lo escritos?
2585
¿dónde irán mis gemidos?

(Aparece en lo alto la VIRGEN en una canal, y TEODORA se pone en otra; ha de bajar la una y subir la otra a su tiempo.)

MARÍA
A mí, que soy la Madre de afligidos.
De mí te acuerda en este desconsuelo,
cuando a Herodes huía
con el autor del cielo,
2590
amorosa mitad del alma mía,
llevándole en pañales
por montes desiguales,
afligida y cansada.
TEODORA
¿Quién, Señora, se vio tan consolada?
2595
MARÍA
Dame el niño y llega el pecho

(Ahora sube, y baja MARÍA.)

para que le infunda el mío
el soberano rocío
con que quede satisfecho.

(Aquí se juntan iguales.)

Mi hijo podrás llamarle
2600
como tuyo, pues desde hoy
leche, Teodora, te doy
para que puedas criarle.
TEODORA
¿Qué más el niño desea,
si Vos la leche me dais?
2605
Mas, si así le alimentáis,
¿queréis que hecho Dios se vea?
¿Quién hay que tal dicha crea?
¡Válgame Dios, qué favor!
¡Qué regalo, qué ventura,
2610
que extrañas muestras de amor!
¡Que merezca la criatura
el sustento del Criador!...
MARÍA
Queda en paz, amiga mía.
TEODORA
A la mayor pecadora
2615
tal favor...
MARÍA
El niño cría,
que entre estos Montes, Teodora,
ha de hacerte compañía.
TEODORA
En mi destierro confuso
será el ángel que me valga.
2620
MARÍA
Así el cielo lo dispuso
hasta que la luna salga
con el sol que se te puso.

(Sube la canal de la VIRGEN y baja la otra, y cúbrense en sus puestos, y sale LESBIA vestida de pieles, y NATALIO tras ella, y ella pasa alrededor y vase.)

NATALIO
Aguarda, monstruo espantable,
que es tu resistencia poca
2625
a la furia de mis brazos.
Pero, vete, Esfinge hermosa,
que entre escamas y entre pieles
el acento humano formas
para matar en el Nilo
2630
a los míseros que gozas;
vete.

(Salen LIPSIO y HEMO.)

HEMO
¿Mataste la fiera?
NATALIO
Era una esfinge engañosa,
y ha sido milagro, amigos,
escaparme de sus roscas.
2635
HEMO
No puede ser que sea esfinge,
que viste escamas y conchas,
y no pieles, y ésta el rostro
de rubia melena adorna
y va de pieles cubierta.
2640
LIPSIO
¿Dónde se escondió?
NATALIO
Esas rocas
tan fatigadas de encinas
la encubrieron.
HEMO
Ya es forzosa
la ejecución. Tú entre tanto
puedes hurtarte, a las sombras
2645
de esos álamos gigantes,
al sol.

(Vanse los dos criados.)

NATALIO
No hallo gusto en cosa,
todo es eterno disgusto,
todo es eterna discordia,
en la soledad descanso
2650
solamente, y pues a solas
me han dejado mis criados,
quiero ocupar la memoria
con mis propios pensamientos
y mis esperanzas locas.
2655
Ay, prenda del alma mía,
ay simple y mansa paloma,
¿es posible que dos años
de tu Natalio te escondas?
¿Dos años solo me dejas?
2660
¿Qué en dos años no conozcas
el nido donde viviste
en conformidad dichosa?
Pero pues de él no te acuerdas,
sin duda en otro reposas.
2665
Mas, no puede ser, que fuiste,
entre apacibles lisonjas,
ave de cándidas plumas
que en las márgenes retoza
de este arroyo limpio y claro,
2670
y en amistad tan forzosa
envidia de amor tirano
nos dividió de esta forma.
Mal haya amor, si él ha sido
la ocasión de esta congoja.
2675
Pero, ¿qué es esto que veo?

(Mira al suelo, y lee en la corteza de un árbol.)

«Adúltera fue Teodora»
dice esta verde corteza,
y lo mismo dice esotra.
¡Válgame Dios, muerto soy!
2680
Muy pública es mi deshonra,
que con almas vegetables
así los troncos me informan.
¡Oh, casada fementida

(Con furia.)

ya no paloma amorosa,
2685
cuervo ingrato, sí, vestida
del color de mi congoja.
¿De qué agravios, mano ingrata,
te vengas de aquesta forma?,
que son venganzas cobardes
2690
las que a la espalda se toman.
Escribieras en mi pecho,
y no en las corteza toscas
de estos árboles, que así
el desdichado me nombran.
2695
No ha de quedarme en la selva

(Mete mano, y corta los árboles furioso.)

tronco a quien fuego no ponga,
rama que no despedace
y mi venganza conozca.
Caed, bárbaros testigos
2700

(Da cuchilladas.)

de mi afrenta.

(Derriba ramas, y dice dentro FIDELFO.)

FIDELFO
Mirad, hola,
quién con espadas y voces
nuestro silencio alborota.
MANDIO
Ladrones serán sin duda.
FIDELFO
Mandio, esos caballos toma.
2705
NATALIO
Quiero llamar mis criados,
que poco una espada corta
contra tantos enemigos,
y quiero que reconozcan
en los troncos mis desdichas,
2710
pues ellos no las ignoran.
¡Mal haya amor, si él ha sido
la ocasión de mi deshonra!

(Vase entrando poco a poco, acuchillando los árboles. Salen FIDELFO, HEMO y LIPSIO, sus criados, y MANDIO.)

HEMO
Un hombre es, que acuchillando
está los árboles.
MANDIO
Loca
2715
acción. Hombre, ¿qué haces?

(Dice dentro NATALIO.)

NATALIO
Castigo a los que me enojan.

(Vase.)

MANDIO
Entróse, no perdonando
los árboles, que destroza
por lo intrincado del valle.
2720
FIDELFO
Pues es la distancia poca,
seguidle.
MANDIO
Y será, señor,
imitándole en las obras.

(Vanse.)

FIDELFO
Dichosas soledades,
lisonjeros alivios de mis penas,
2725
en vosotras descanso solamente,
vosotras con purísimas verdades
para agravios de amor sois las más buenas,
que en vosotras más bien el mal se siente,
¡Oh, quién eternamente,
2730
os gozara en mental filosofía!
Que es necia del amor la compañía.
A Menfis voy forzado
de un padre que me lleva a verme muerto,
desdichado de mí, que amor me tiene
2735
a fieros imposibles condenado,
cuando es el medio del remedio incierto.
¡Oh dichoso desierto
para que el alma pene
donde de mi dolor puedo quejarme
2740
sin que un necio pretenda consolarme!
Mas, cielos, ¿quién ha puesto
en este tronco el nombre de Teodora
con tan vil epíteto en su pureza?
Amor sería trágico y funesto,
2745
que la virtud con lengua vil desdora
ejecutando el gusto y la torpeza.
¡Ay, divina belleza!
Árbol, te he de enlazar, pues como Apolo

(Abraza el árbol.)

busco mujer, y encuentro un árbol solo.
2750
¡Ay, amante aborrecido!
Mi triunfo te pienso hacer,
que árbol Teodora ha de ser
como árbol Dafnes ha sido.
Mas, gente viene. Si son
2755
mis criados... Esconderme
quiero de ellos, por poderme
ganar en esta ocasión.

(Escóndese y sale TEODORA sola.)

TEODORA
Mirándoos, limpio cristal
tan claro y tan transparente,
2760
hallé el ejemplo presente
de mi bien y de mi mal.
Vuestro curso es natural,
pero tal el mío ha sido
que accidentes ha tenido
2765
de mi absoluta potencia,
pues tomé tanta licencia
para mi honor ofendido.

(Mira a los árboles.)

Letras, ¿qué es lo que queréis
cuando muerta me dejáis?
2770
Mucho en mi daño apretáis
después que mortal me veis.
Mi pecado me ponéis
donde yo le pueda ver,
sin duda debéis de ser
2775
las letras de Baltasar,
pues que me queréis matar
cuando yo os llego a leer.
Lloren mis ojos mi culpa,
y así alcanzarán perdón,
2780
que una firme contrición
será en mis males disculpa,
pero si el llorar me culpa
¿cómo he de tener descargo?
Con exceso ha sido el cargo.
2785
¿Quién pudiera en mis enojos
dar el alma por los ojos
a fruto que es tan amargo?
Salgan del mar de mi pecho
en rotas y abiertas venas,
2790
lágrimas que lloren penas
vertidas en mi provecho:
quede mi Dios satisfecho,
mas si de fruto no fueron
lágrimas que no pudieron
2795
tanta dureza ablandar,
yo las volveré a la mar,
pues que de la mar salieron.

(Da vuelta un árbol, y esté en el hueco un ángel, o corran una cortina y esté encima del árbol.)

ÁNGEL
Teodora.
TEODORA
¡Ay Dios! ¿Quién me llama?
ÁNGEL
Yo soy, mira el monte ahora.
2800
TEODORA

(Lee.)

«Santa y justa fue Teodora».
También el monte me infama,
que inmensas mis culpas fueron.
ÁNGEL
Dios te justifica en él.
TEODORA
¿Quién le ha movido?
ÁNGEL
Con él
2805
lágrimas, ¿qué no pudieron?
TEODORA
Ay, venturoso llorar,
¿qué bronces no habéis vencido?
ÁNGEL
Tus lágrimas han podido
tanta dureza ablandar.
2810
Dios, sin que excusa te valga
manda volverte al convento.
TEODORA
¿Recibiránme?
ÁNGEL
Al momento,
porque en él el sol te salga.

(Tocan, y vuélvese el árbol, o cúbrese.)

FIDELFO
¿Es sueño, o es ilusión
2815
de mi loca fantasía?
Sin duda el cielo me envía
tan soberana ocasión.
TEODORA
¿Hay más soberana empresa?
Ay, venturosa Teodora,
2820
vamos al convento ahora.

(Sale FIDELFO y ásela.)

FIDELFO
¿Cómo, si te tengo presa?
TEODORA
Ay de mí, ¿quién eres, hombre?
FIDELFO
Fidelfo soy desdichado.
TEODORA
¿La imagen de mi pecado
2825
quieres que otra vez me asombre?
Déjame, mira que soy
ya de Dios, y que Él me guarda.
FIDELFO
Nunca el temor me acobarda
cuando tan resuelto estoy.
2830
TEODORA
Furor del infierno es ése.
FIDELFO
Del infierno es mi penar,
y a Menfis te he de llevar,
Teodora, aunque al mundo pese.
TEODORA
Teme a Dios.
FIDELFO
Demonio soy.
2835
TEODORA
¿Eso dices?
FIDELFO
Esto digo.

(Sale un ángel en un caballo. En un bofetón con una espada desnuda cae FIDELFO.)

ÁNGEL
Teodora, no hay enemigo
valiente donde yo estoy.
FIDELFO
Muerto soy.
ÁNGEL
Ya este gigante
te postre, ven.
TEODORA
Israel
2840
el triunfo alabe, y por él
himnos y versos te cante.
ÁNGEL
Llevarte quiero a la puerta
del convento, que a tal hora
la has de hallar con el aurora
2845
en campos de plata abierta.
TEODORA
Paraninfo soberano,
mi gloria es obedecerte,
mas, ¿cómo he de ir?
ÁNGEL
Desta suerte:
dame, Teodora, la mano.
2850

(Dale la mano, y ásese del caballo. Suben arriba y luego vuelan, y cúbrese todo con música. Entran MANDIO y HEMO, criados de FIDELFO. Él está en el suelo. Anda FIDELFO arrastrando.)

MANDIO
Por la intrincada espesura
no podemos dar con él.
HEMO
Mandio, ¿no es Fidelfo aquel
que al monstruo alcanzar procura
arrastrando?
MANDIO
Él es, sin duda
2855
que el monstruo le dio la muerte
y le sigue que ves.
de la suerte
HEMO
Uno al monstruo acuda,
y otro a su remedio.
MANDIO
Yo
sigo la fiera.

(Vase.)

HEMO
¿Qué es esto,
2860
señor? ¿Quién así te ha puesto?

(Menea la cabeza por señas, porque no puede hablar.)

¿No puedes hablarme? ¿No?
¿Estás herido, no sabes
quién te derribó en el suelo?
¿El cielo? ¿Cayó del cielo
2865
algún rayo? ¿Antes que acabes
quieres llegar a un convento
que está muy cerca de aquí?
¿Sí? Pues susténtate en mí.
¿Qué temes, mirando al Cielo?
2870
¿Ves alguna cosa? ¿No?
Sin duda que alguna hiena
de las que cría en su arena
el Nilo, le enmudeció,
que hombre no las ve jamás
2875
que el habla no pierda así.
Ninguno viene tras ti,
no vuelvas el rostro atrás.
Ora ha pasado por él
sin duda, aunque amor, si dura
2880
suele trocarse en locura
y éstos son efectos de él.

(Vanse, y sale el ABAD y el MONJE, y cantan dentro.)

(Cantan:)

Venerables padres,
pues piadosos sois
abridle las puertas
2885
al santo varón.
ABAD
¿Quién es este justo
para honrarle yo?

(Cantan:)

El primero que entre
por las puertas hoy.
2890
ABAD
Bendito sea el que viene
en el nombre del Señor.
Padres.
MONJE
Padre mío...

(Entra FRAY ZURDO.)

ABAD
¡Ay, mi padre! ¿Oyó
las voces del Cielo?
2895
MONJE
Tras su admiración
salí de mi celda.
ZURDO
Y yo, en el rigor
de mis penitencias
dejé la oración,
2900
suspenso, tras ella.
ABAD
Pues ya sale el sol,
vaya, abra las puertas.
Entre este Hilarión,
este Onofre o Pablo.
2905
MONJE
Pues le envía Dios
tal será su vida
y su perfección.
ABAD
Avise a los padres.
MONJE
Todos al rumor
2910
celeste han salido
a los claustros.
ZURDO
Voy,
Padre, a abrir las puertas.
ABAD
Vaya, que es razón
que un santo a otro santo
2915
reciba.
ZURDO
Yo soy,
Padre, el brazo zurdo
de esta religión,
y siéndolo, es fuerza
ser gran pecador.
2920

(Vase.)

ABAD
Grande es la virtud
y la perfección
de este santo lego.
MONJE
Envidioso estoy
de su santa vida.
2925
ABAD
Nuestra religión
no ha visto en los claustros
templanza mayor.
MONJE
La porción de un día
en él es porción
2930
de un mes.
ABAD
Sus ayunos
me ponen temor.

(Entra FRAY ZURDO.)

ZURDO
Pienso que las voces
han sido ilusión.
ABAD
¿Cómo?
ZURDO
Fue el primero
2935
que abriendo llegó
el monje que infama
nuestra religión,
el que a las doncellas
les quita el honor,
2940
el inobediente.
ABAD
¿Quién?
ZURDO

(Aparte.)

Perdido soy
si éste a casa vuelve.
Estas señas son
las de Fray Teodoro.
2945
ABAD
¿Qué dice?
ZURDO
Que entró
y que sus pies llega
con poco temor
del Dios, ni del Cielo.
ABAD
¿Hay resolución
2950
a esta semejante?
Padres, yo me voy.

(Entra TEODORA.)

TEODORA
Padre, a vuestros pies
el pródigo vuelve
tan roto, que apenas
2955
podréis conocerle.
Desde que dejó
vuestro sacro albergue
sus ojos han sido
dos diluvios siempre.
2960
Así las virtudes,
mentidos deleites,
túnicas del alma
rompen y envejecen.
Sólo, Padre, os pide
2965
la cama en que duermen
los perros, que ser
pretende su huésped,
como de sus sobras
migajas le diesen,
2970
que el plato de Dios
es omnipotente.
Si este nombre de hijo,
Padre, os enternece,
aunque ingrato y malo,
2975
hijo es el que viene.
Admitidle en casa
para que os celebre,
perdonando grato,
pues humilde viene.
2980
Y si no por mí,
vuestro nieto es ése
que dejo a las puertas,
que no quise que entre
hasta que yo alcance
2985
perdón y mercedes.
Por aquese ángel,
por ese inocente,
alcancen mis ansias
perdón, si se puede.
2990
ABAD
Al hijo, por su inocencia,
admitirle será justo,
pero a un padre tan injusto
será admitirlo indecencia.
Entre el niño, él salga luego
2995
de nuestra limpia clausura
que está con él mal segura,
porque el vicio es como el fuego.
TEODORA
Señor, rogadle por mí.
ABAD
Salga luego.
TEODORA
Padre mío.
3000
ZURDO
¿Hay tan grande desvarío?
Ea, váyase de aquí.
TEODORA
¡Qué hipocresía fingida!
Padre, enternecedle vos
ahora, por amor de Dios.
3005
MONJE
Que a este hermano no despida
que se enternece infinito.
ABAD
Su humildad me enterneció.
¿Qué impulso al alma llegó?
Ahora, Padre, yo le admito,
3010
mas ha de ser en la huerta
en una celdilla pobre
que está allí.
TEODORA
Eso baste y sobre.
ABAD
Y siempre ha de estar abierta
y al servicio ha de acudir
3015
de un hidalgo, que un criado
trajo, mudo y maltratado.
El niño, conmigo ha de ir.
TEODORA
. Hijo de obediencia he sido,
yo voy.
ABAD
Vaya y obedezca,
3020
y esto al niño lo agradezca
que por padrino ha traído.

(Vanse, y queda ZURDO.)

ZURDO
Perdido soy si éste queda
en el convento este día.
¿No valga la zurdería
3025
para que arrojarle pueda
de él otra vez? Un papel
para Alcina he de notar
y a él se lo he de hacer tomar
engañándole con él.
3030
Saldrá el capón ignorante
de casa de esta manera.
Sólo un zurdo dar pudiera
un engaño semejante.

(Vase.)

(Salen NATALIO y criados.)

LIPSIO
Estos los álamos son,
3035
lámina de tu cuidado.
Gracias a Dios que has hallado
las hermanas de Faetón.
Todo el día, poco sabio,
nos haces, señor, correr.
3040
NATALIO
Pues muy poco es menester
para encontrar un agravio.
LIPSIO
¿Por qué verlo solicitas?
Contra razón te gobiernas,
pues con razones internas
3045
a tu mal te precipitas.
Si luego te ha de pesar,
no lo busques, que el honor
no tiene tanto valor
cuando se llega a apurar.
3050
Piensa que mentira fue.
NATALIO
¿Y cómo tendré sosiego?
LIPSIO
¿Y cómo lo tendrás luego
que lo hayas visto?
NATALIO
No sé;
quisiera verlo y no verlo,
3055
y no sé cómo excusarlo,
que es forzoso imaginarlo
y será fuerza creerlo.
Mas es imposible ahora
dejarlo de ser.
LIPSIO
Allí
3060
está el monte, y dice así:
«santa y justa fue Teodora».
NATALIO
Plumier a Dios que eso fuera.
Mas adúltera dirá.
LIPSIO
Lo que he dicho, escrito está;
3065
y esto es cosa verdadera.
NATALIO

(Lee:)

«Santa y justa fue Teodora».
LIPSIO
¿No dice así?
NATALIO
Aunque lo veo
no lo creo, no lo creo.
LIPSIO
Acércate, ¿ves ahora?
3070
NATALIO
Santa y justa fue; sin duda
que mi vista se engañó.
LIPSIO
Ya el desengaño llegó
a sacarte de esa duda.
¿Estás contento?
NATALIO
Otro soy,
3075
como aquel que halló afligido
el honor que había perdido.
Letras, mil gracias os doy.
¡Ay santa, ay divina esposa,
quién supiera dónde estás!
3080

(Dice una voz dentro.)

VOZ
La luz sigue, y la verás.
LIPSIO
Una estrella luminosa
dice que vayas tras ella
con muy luciente arrebol.
NATALIO
Voy, que si Teodora es sol
3085
su paje ha de ser estrella.

(Vanse, y salen el MONJE, el ABAD y FRAY ZURDO.)

ZURDO
Cerrada la puerta está.
ABAD
Abrid sin hacer ruido.
MONJE
Pienso que nos ha sentido.
ABAD
No importa, ¿qué hace?
ZURDO
Estará
3090
como otras veces comiendo.
ABAD
Oíd cubiertos así.

(Dice dentro TEODORA.)

TEODORA
Padre soberano, aquí
mi espíritu os encomiendo.
ZURDO
Retírense por si sale,
3095
que yo aquí me he de esconder,
donde le veré comer.
ABAD
¿Hay sol que a la luz iguale
como el que la celda encierra?
MONJE
Suspenso y confuso estoy.
3100
ZURDO
Mis engaños se ven hoy.

(Toquen música, córrese una cortina y descúbrese a TEODORA en una tabla de rodillas, y de lo alto baje una nube con la VIRGEN y los ÁNGELES a los lados, y el SOL, que es CRISTO, como pareció al principio.)

ABAD
Sin duda es cielo la tierra.
MARÍA
Ya el sol, que te dejó a escuras
sale de clemencia lleno.
SOL
Si riguroso me puse,
3105
glorioso al tálamo vuelvo.
Sube a mis brazos, amiga.
MARÍA
Que la otra vez, aunque abiertos,
como venían clavados
no pudo darte con ellos
3110
tiernos, brazos, como ahora
el sol de justicia eterno.
SOL
El sol y la luna a honrarte,
esposa, salen a un tiempo.
TEODORA
Pues si los dos juntos salen
3115
gloriosa decirles puedo:
«Sin ponerse el sol
me salió la luna
porque no pudiera
ver la noche obscura».
3120
SOL
Sube, sube a recibir
de tus trabajos el premio.

(Tocan música, y va subiendo hasta que viene a estar entre CRISTO y MARÍA. Ha de bajar algo la apariencia de arriba.)

TEODORA
Entre la luna y el sol
pequeña estrella parezco,
aunque me ilumino tanto
3125
bañada en sus rayos bellos.
Hijas de Jerusalén,
cantadle en divinos versos
la gala al esposo mío,
ved que en su tálamo duermo.
3130
SOL
Abrázame.
TEODORA
En vuestras manos
el espíritu encomiendo.

(Muere de rodillas.)

ABAD
¡Ay míseros de nosotros,
que hicimos loco desprecio
del santo, y del varón justo!
3135
ZURDO
Pobre Zurdo, ¿en qué te has puesto?
ABAD
Avergonzado y corrido
estoy. A verle lleguemos.
MONJE
En el aire está.
ZURDO
Hoy, san Zurdo,
se descubre tu embeleco.
3140

(Entran ALCINA y CLARINDO.)

CLARINDO
¿Qué es lo que intentas, Alcina?
ALCINA
Ahora sabrás mi intento.
Padre Abad, este papel
habitando los desiertos
Teodoro conmigo, me hizo
3145
después de mil juramentos,
y así vengo a que le mande
lo cumpla.
ABAD
Notable enredo.
ALCINA
Suya es la firma.
ZURDO
Es así.
ALCINA
¿Dónde está?
ABAD
Mírale muerto
3150
entre la luna y el sol.
ALCINA
¡Válgame Dios!
ABAD
El que vemos
es él; no pudo ser malo
el que tuvo fin tan bueno.

(Entran NATALIO y LIPSIO.)

LIPSIO
Aquí se escondió la luz,
3155
y aquí ha de estar.
NATALIO
Ya la veo;
¡Ay casta y santa mujer!
Cuando he merecido veros
muerta os hallo, ¡ay mi Teodora!
ABAD
¿Qué prodigios son aquestos?
3160
¿Qué es mujer?
NATALIO
Y esposa mía.
ABAD
Pues, ¿cómo, enemiga, has hecho
un desatino tan grande?
ALCINA
Amor fue causa de hacerlo,
que por tirana venganza
3165
le quise infamar diciendo
que era suyo el niño.
ABAD
Oh, mala
mujer.
MONJE
Oh, ingrata.
ALCINA
Mis yerros
confieso, y digo que fue
padre del niño...
ZURDO
Aquí entro
3170
yo.
ALCINA
Un traidor que se llama
Zurdo.
ABAD
¿Zurdo?
ZURDO
Yo confieso
mi maldad, yo, Padre, soy
aquel alevoso izquierdo
y el que infamaba a Teodora.
3175

(Entra FIDELFO.)

FIDELFO
¿Quién me levanta del lecho
donde mudo y muerto estaba?
MONJE
Padre, el mudo caballero
es éste.
FIDELFO
Teodora es ésta.
Dios quiso tener suspensos
3180
mis labios, porque callara
tan inefable misterio.
¡Ay casta, ay santa mujer!
Mientras viviere prometo
hacer penitencia estrecha.
3185

(MANDIO saca a LESBIA con las pieles.)

MANDIO
Ya el monstruo preso traemos,
y es Lesbia, aunque hablar no quiere.
MARÍA
Tú, Lesbia, este bien le has hecho
a Teodora, pues por ti
goza los Empíreos Reinos.
3190
LESBIA
Ahora sí daré voces
llorando mis desconciertos
porque veo, mujer santa,
que estás gozando del Cielo.

(Tocan música y baja TEODORA, y cúbrese la apariencia del SOL, y la de MARÍA.)

ABAD
Hasta entregarla a su esposo
3195
con ella asistido habemos.
Natalio, a Teodora abraza.
NATALIO
Seré en este monasterio
mármol de su sepultura.
FIDELFO
Y yo pienso hacer lo mesmo.
3200
ZURDO
Y yo, en mudas soledades
de ser zurdo me arrepiento.
NATALIO
Desdichado venturoso
sois.
ABAD
A la Iglesia llevemos
el cuerpo.
NATALIO
Dejad que diga
3205
pues ya sin alma me veo:
«Púsoseme el sol,
salióme la luna,
mía es la desgracia,
suya la ventura».
3210

FIN DE LA FAMOSA COMEDIA