31
V. antes, página 400, nota 3.
32
Pertenece al subgrupo quiché y se habla en torno al lago de Atitlán, que está ya en los límites de la región que estudio.
33
Pueden ser útiles algunas consideraciones, de muy diverso tipo que las que aquí comento, expuestas por Lewis A. COSER en Continuities in the Study of Social Conflict. Nueva York, 1970:27.
34
No se olvide que la lengua nacional cumple, entre otras, las funciones unificadora y de prestigio (P. GARVIN y M. MATHIOT, «The Urbanization of the Guaraní Language. A Problem in Language and Culture», apud. J. A. FISHMAN (1968), Readings in the Sociology of Language. La Haya-Paris: 369-370).
35
Véase ahora, José MONDÉJAR (1979), «Castellano» y «español» dos nombres para una lengua. Granada; José Andrés de MOLINA (1979), Enseñanza de la lengua y política lingüística. Granada.
36
V. antes, página 402.
37
Ya he dicho que no se trata de criterios científicos, sino de juicios de los hablantes, cf. M. A. K. HALLIDAY et alii, «The Users and Uses of Language, apud J. A. FISHMAN (1972), Readings in the Sociology of Language. La Haya-Paris: 160, por ejemplo.
38
Si esto se llevara a cabo, se dotaría a tales lenguas de una conciencia contra las innovaciones de las que el español es -y no sólo lingüísticamente hablando- portador. Por ejemplo, mi informante n.º 5, impidió que su hija estudiara en el Instituto porque le obligaban a usar el uniforme del centro y le obligaban a abandonar el traje tradicional. Léanse algunas de las cuestiones que aduce Francis M. ALLEN en Socio-cultural Dynamics. An Introduction to Social Change. Nueva York-Londres, 1971, especialmente las páginas 273-287.
39
Rupert L. CORTRIGHT, «The Uses and Abuses of Discussion», apud Johnnye AKEN et alii (ed.) (1970), Language Behavior. A Book of Readings in Communication. La Haya-París: 169.
40
Algo de esto se dice de pasada por Charles A. FERGUSON, «National Sociolinguistic Profile Formulas», apud W. BRIGHT (ed.) (1971), Sociolinguistics. La Haya-París: 309.