1
Juan Cano Ballesta, La poesía española entre pureza y revolución, Madrid, Gredos 1972.
2
Se pueden indicar algunas obras-puente, como Las buenas intenciones (1954) que empieza como novela 'biográfica' tradicional para terminar en un gran fresco coral en los primeros meses de la guerra civil, e Imposible Sinaí (1982) y El teatro español sacado a la luz de las tinieblas de nuestro tiempo (1956), obras de puro juego -en el sentido de artificio y de broma ingeniosa- con una fuerte y abierta función crítica.
3
Max Aub, Conversaciones con Buñuel, Madrid, Aguilar, 1985, p. 20.
4
Max Aub, Luis Álvarez Petreña, en Novelas escogidas, México, Aguilar 1970, p. 974.
5
Umberto Eco, I limiti dell'interpretazione, Milano, Bompiani 1990, p. 169.
6
Cfr. Manuel Calvo Hernando, «Un pintor que nunca existió», en «Ya», sup. dominical, 7-2-1965, y Jaime García Terres, «La historia», en «Cuadernos Americanos», n.º 2, 1973, pp. 68-70. Durante la exposición en México, escribe García Terres, «Fuentes y yo sorprendimos a uno de los teóricos de mayor fama local en el momento en que analizaba influencia y ponderaba -muy circunspecto- simetrías. Al punto decidimos falsificar una serie de textos alusivos al pintor imaginario, atribuyéndolos a firmas genuinas en boga. Un suplemento literario acogió sin dificultad nuestros engendros en la primera plana [...] Max reunió las parodias y las editó en un folleto de lujo titulado: Galeras». Como se ve, un falso generando falsos, en movimiento vertiginoso.
7
Cfr. Javier Goñi, «Max Aub, a chorro suelto», en «El País», sup. Libros, 1-8-1992, y Rafael Prata Rivelles, Max Aub, Madrid, Epesa, 1978, p. 60.
8
Max Aub, Jusep Torres Campalans, México, Tezontle, 1958, p. 6.
9
Para la función de las notas cfr. Eleanor Londero, «Jusep Torres Campalans, pintor presunto», en «Studi Ispanici», Pisa, 1989, pp. 135-136.
10
Ignacio Soldevila Durante, La obra narrativa de Max Aub, Madrid, Gredos 1973, p. 257.