641
Recuerdo muchas cosas que quisiera olvidar y no olvido otras muchas que quisiera no recordar. CICERÓN, de Finibus, II, 32. (N. del T.)
642
El único entre todos se atrevió a llamarse a sí mismo sabio (Epicuro). CICERÓN, de Finibus, II, 3. (N. del T.)
643
Superior a todos los demás hombres, a todos los eclipsó con la luz de su genio, radiante como el sol, que oculta a nuestra vista los demás astros. LUCRECIO, III, 1056. (N. del T.)
644
La ignorancia no es para nuestros males sino un débil remedio. SÉNECA. Edipo, acto III, v. 7. (N. del T.)
645
Quiero beber, quiero esparcir flores a mi alrededor aunque me acusen de haber perdido la cabeza. HORACIO, Epíst. I, 5, 14. (N. del T.)
646
¡Oh amigos!, exclamó, por favorecerme me habéis dado la muerte; me habéis arrebatado la dicha, apartando de mi mente y contra mi deseo el error dulcísimo en que yo vivía. HORACIO, Epíst., II, 2, 138. (N. del T.)
647
[
en el original (N. del E.)]
648
Si la existencia te es grata todavía, sopórtala; si de ella estás cansado, sal por donde quieras. El dolor te molesta, te desgarra acaso, sucumbe ante él si te encuentras indefenso; mas al te hallas cubierto con las armas de Vulcano, es decir, provisto de fuerza y animoso, resiste. Las primeras palabras modificadas, son de un pasaje de Séneca (Epíst. 70) Las restantes son de Cicerón. (Tusc. quaest., II, 14). (C.)
649
Que beba o que se vaya. CICERÓN, Tusc. quaest., V, 4. (N. del T.)
650
Si no sabes conducirte como es debido cede el puesto a los que saben; ya comiste, ya bebiste, ya te divertiste bastante; más vale que te retires a tiempo antes de que tus flaquezas te lleven a ser la irrisión de la gente moza en quien es más natural la vida alegre. HORACIO, Epíst., II, 2, 213. (N. del T.)