Selecciona una palabra y presiona la tecla d para obtener su definición.


ArribaActo Segundo

 

Sale BERNARDO apresuradamente.

 
BERNARDO
¡Valgáme Dios! Que no pueda
apartar de mí un instante
—15→
aquellas últimas voces
que mi padre con esfuerzo
me dijo al salir de aquí, 5
¡tuya será!... ¡ (justos cielos)
tuya será! ¡qué locura!
cómo ha de tener efecto
mi imposible pretensión.
Mas Rita llega. Yo tiemblo. 10

 (Sale DOÑA RITA.) 

DOÑA RITA

 (Apresuradamente.) 

Bernardo:... ¡Infeliz de mí!
BERNARDO
Que tenéis amable dueño.
DOÑA RITA
¡O cruel día!
BERNARDO
¡Cómo! Hablad;
no dupliques mi tormento.
DOÑA RITA
Te pierdo, Bernardo, en fin 15
hoy se traerán los conciertos
de mi desdichada boda,
y hoy moriré sin remedio.
BERNARDO
Pero si tenéis alguna
compasión de mí: Yo os ruego 20
no la hagáis estéril. Corra
sólo para mi consuelo
vuestra piedad libremente,
que si lo hacéis, aunque vemos
tanta imposibilidad. 25
para unirnos, yo comprehendo
que aún podéis hacer dichoso
a un infeliz.
DOÑA RITA
Cómo puedo
desobedecer, Bernardo
de un padre amable el precepto, 30
el interés de tu amor
me suministra ese consejo.
BERNARDO
¿El interés de mi amor
os aconseja? ¡qué exceso!
más que a mí mismo os adoro, 35
y si viera que el sujeto,
que para esposo os destinan,
pudiera feliz haceros,
yo propio os animaría
a amarle: ¡Pero si veo 40
que vais a ser desgraciada
con un caduco, no tengo
de sentir perderos, y
por quién, Rita mía, os pierdo!
 

(Quedan suspensos de dolor, y sale DOÑA ROSA apresurada.)

 
DOÑA ROSA
Rita, prima mía, el gozo 45
de mi corazón, no puedo
ocultarle en mi semblante,
hoy Leonardo será dueño
de esta mano que nació
para el cielo, ¿mas qué advierto? 50
toda la tristeza está
en tu rostro. ¿Pues qué es esto?
¿si el mismo motivo tienes
que yo para que en tu pecho
se derrame la alegría, 55
cómo de ti está tan lejos?
¿suspiras y no respondes?
Bernardo, dime, este exceso
de aflicción, ¿de qué dimana?
BERNARDO
¿Y a mí me preguntáis eso, 60
señora? yo no lo alcanzo.
Hablad, qué tenéis, yo ofrezco
como vuestro criado fiel,
exponerme al mayor nesgo
si es necesario, por dar 65
a vuestro dolor consuelo.
DOÑA ROSA
Y lo hará, como lo dice,
así debes, prima creerlo,
porque Bernardo a sus amas
tiene tanto amor...
DOÑA RITA
Lo creo;
70
pero su amor es la causa,
de que yo esté padeciendo.
BERNARDO
¡Cielos, qué escucho! a su prima
quiere decir nuestro afecto!
DOÑA ROSA
¿Qué dices Rita? ¿su amor 75
causa tu pesar?
DOÑA RITA
Es cierto.
BERNARDO

 (Aparte.) 

Ella se pierde y me pierde
declarándose. ¡Yo tiemblo!
DOÑA ROSA
Pues cómo te atreves...
DOÑA RITA
Él
es quien tiene atrevimiento 80
para aconsejarme, prima,
que no obedezca el precepto
de mi padre.
BERNARDO
¡Qué es lo que oigo!
DOÑA ROSA
¡Qué dices, que no te entiendo!
Bernardo así tu osadía... 85
DOÑA RITA
Oye: Ve que estoy sintiendo
el lazo que me previene
mi padre, que me prometo.
con él ser siempre infeliz
por lo mucho que aborrezco 90
al horrible esposo, que
se me destina: Y él lleno
—16→
de una compasión amable,
dice que mis sentimientos
a mi padre haga presentes, 95
y que si no cede cuerdo,
y en violentar insistiere
mi voluntad, el remedio
es valerme de tu amor,
de tu prudencia y talento, 100
para que de mí no se haga
sacrificio tan sangriento,
como querer sea esposa
de un bárbaro que aborrezco.

 (Aparte.) 

¡Qué susto le he dado! ¡así... 105
Rosa ayudase mi intento!
Y aunque esto su amor le dicta
me da disgusto en extremo,
pues peor que la enfermedad
es Rosa mía el remedio. 110
BERNARDO
Yo, mi señora, os decía
corazón mío,  (Aparte.)  alentemos...
porque esto ya es otra cosa,
que siendo el peligro cierto
de vuestra vida, en casaros 115
con el señor Don Anselmo,
dijeseis a mi señora
Doña Rosa, vuestro adverso
estado, que yo creía
que su mucho entendimiento 120
pudiera ser que encontrará
algún poderoso medio
con el que alcanzará dar
a vuestro gran mal remedio.
DOÑA RITA
¿Pero no es contra mi padre 125

 (Con ira fingida.) 

tan temerario consejo?
DOÑA ROSA
Rita, no así le respondas
que a la verdad te confieso,
Bernardo tiene razón,
BERNARDO
¿Lo veis señora?
DOÑA ROSA
En efecto.
130
Tú vas a ser infeliz
Rita con ese estafermo,
mas yo creí que era tu gusto
y callaba; pero viendo
que vas la víctima a ser 135
de un monstruo, librarte intento
de sus garras, porque basta
que tenga tan buen concepto
de mí, formado Bernardo,
para hacer que verdadero 140
salga.
BERNARDO
Yo por el bien de mi ama
con el ama me intereso,
DOÑA ROSA
Sosiégate Rita; pues
desde este mismo momento
voy a lograr de mi tío, 145
que despida a Don Anselmo,
y que en su lugar te dé
a un joven amable.
DOÑA RITA
Pero
ese joven...
DOÑA ROSA
Te idolatra:
Es noble, amoroso y bello, 150
hoy te pidió por esposa,
y por el maldito viejo
te negó tu padre; mas
con mi Leonardo aquí advierto
que llega, déjame hacer 155
porque tu dicha pretendo.

 (Va hacia la puerta.) 

DOÑA RITA
Oye...
DOÑA ROSA
Calla.

 (Se despide de ella, deteniéndola.) 

BERNARDO
En el peligro
dimos, huyendo del riesgo.
 

(Salen DON LEONARDO y DON LUIS.)

 
DOÑA ROSA
Entra querido Leonardo,
señor Don Luis, yo celebro 160
que en esta ocasión vengáis
para salir de un empeño
que insta mucho, y en que es fuerza
que brillen nuestros talentos,
pues no importa menos que 165
la vida de Rita.
DON LUIS
Cielos
¿qué oigo? ¿La vida de Rita?
La mía sabré en su obsequio
perder gustoso: Mi sangre
la derramaré, si advierto 170
que útil la pudiera ser.
Porque aunque el destino adverso
me ha negado ser tu esposo...
DOÑA ROSA
Don Luis, Rita, es el sujeto
que hace poco tiempo se nombró. 175
BERNARDO
¿D. Luis? ¡qué he escuchado! ¿puedo
vivir, cuando me traspasan
unos celos y otros celos?
DOÑA RITA
¿Don Luis aspiraba a ser
mi esposo?
DON LEONARDO
Señora, es cierto,
180
yo le acompañé, os pidió
a vuestro padre, con tiernos
—17→
suspiros: con las instancias
más finas, pero a sus ruegos
se negó, porque ofrecida 185
os tenía a Don Anselmo.
DON ANSELMO

 (Al bastidor.) 

¿Quién andará con mi nombre
aquí a vueltas? mas qué veo.
Mi esposa futura y tantos
petimetres: Escuchemos. 190
DON LUIS
Mas yo, señora, que todo
el dulce volcán tolero
de amor, ofrecí que no,
cedería de mi empeño
hasta morir, o lograr 195
vuestra mano.
DON ANSELMO
No comprendo
por cuál habla de los dos;
vaya, oigamos.
DOÑA ROSA
Pues a tiempo
estamos, señor Don Luis,
pues Rita:...
DOÑA RITA

 (Aparte a ella.) 

Calla.
DOÑA ROSA
No quiero:
200
Te veo morir, porque
te sacrifican a un viejo
fastidioso, y pides calle,
¿no ves que no debo hacerlo?
DON ANSELMO
¡Cómo me alaba la prima! 205
Ya ninguna duda tengo
en que a quitarme el millón
conspiran. Vamos oyendo.
DOÑA ROSA
Si Don Leonardo, si Don Luis
preciso es buscar un medio 210
que obligar pueda a mi tío
a que haga que Don Anselmo
si quiere novia, que vaya
a buscarla a los infiernos.
DON ANSELMO
Allá tengas los veranos, 215
y parte de los inviernos.
DOÑA ROSA
Él es un cadáver ya:
un montón de tierra, un seno
de inmundicia.
DON ANSELMO
Echa, echa
lengua maldita.
DOÑA ROSA
Para esto
220
me parece conveniente
que las manos os deis.
BERNARDO

 (Aparte.) 

Cielos...
el lance se va estrechando,
y yo soy quien más padezco.
DON LEONARDO
Lo tengo por acertado, 225
que a Don Basilio hablaremos,
y es preciso se reduzca
a hacer este casamiento.
DON LUIS
Pues mi mano el corazón,
mi ser, mi vida y aliento, 230
ofrezco, rindo y consagro
a vuestras aras, tan tierno
como que de puro gozo
con las palabras no acierto;
si este lazo repugnase 235
el bruto de Don Anselmo.
DON ANSELMO
¡Cómo me alaba Don Luis!
su atención no tiene precio.
DON LUIS
Mi espada le sabrá hacer
que desista de este empeño. 240
DON ANSELMO
¿Su espada? tampoco quiere
guardar el quinto precepto:
¿Mas qué responderá Rita?
DOÑA RITA
Prima, con poco talento
has procedido: D. Leonardo, 245
no habéis andado muy cuerdo:
Don Luis, sois un temerario
en una cosa insistiendo,
que ya mi padre os negó.
Él me ha dado a Don Anselmo 250
por esposo, y es preciso
le admita; en este supuesto,
yo sola tengo de ser
de quien me quiso primero,

 (Mirando a BERNARDO.) 

de quien primero me dijo 255
su pasión, y yo mi afecto.

 (Con intensidad.) 

Conque Bernardo; dispón
que llegue a tener efecto,
pues que para ello mi padre
todo a tu cargo lo ha puesto. 260

 (Vase.) 

DON ANSELMO
Tómate ésa: La muchacha
está amandome en extremo.
BERNARDO

 (Aparte.) 

¡Cómo me ha manifestado
su amor! ¡en fin no la pierdo!
DOÑA ROSA
¡Vaya que mi prima es loca! 265
¿qué dices Bernardo de esto?
DON LEONARDO
Bernardo con su prudencia
la persuadirá.
DON LUIS
Yo ofrezco,
en debida recompensa
cederte cuanto poseo. 270
DON ANSELMO
Si el criado es alcahuete,
yo haré que vaya al infierno.
DOÑA ROSA, DON LEONARDO Y DON LUIS
¿Qué dices?
  —18→  
BERNARDO
Que yo de mi amo
las órdenes obedezco,
inviolablemente, y aunque 275
sienta (lo que es cierto)
que con Don Anselmo case
mi ama Rita, no debo
seducirla a que quebrante
de su buen padre el precepto. 280

 (Vase.) 

DON ANSELMO
Siente que case conmigo,
yo haré que busque amo nuevo.
DON LUIS
Dejad que le siga...
DON LEONARDO
Tente.
DOÑA ROSA
¿Qué pensáis hacer?
DON LUIS
¡Ah Cielos!
¡qué infeliz soy! mas yo haré 285
que se acuerde Don Anselmo.
 

(Sale DON ANSELMO.)

 
DON ANSELMO
¿De quién tengo de acordarme
señor mío? he estado oyendo
las grandiosas alabanzas
que de mí estabais haciendo 290
todos: Vos, señora mía
me ensalzasteis en extremo;
¿usted me quiere dar muerte,
eh? ¿Y usted lo aprueba? bueno.
Don Basilio.
DON LUIS
Como...

 (Queriendo embestirle.) 

DON LEONARDO
Aguarda
295

 (Deteniéndole.) 

DOÑA ROSA
Que por Dios calléis os ruego.
DON LUIS
Tú me detienes.
DON LEONARDO
¿Pues quieres,
que la dicha que hoy adquiero
si esto Don Basilio sabe,
la pierda?
DON ANSELMO
Don.
DON LEONARDO
Deteneos,
300
pues os aseguro que
no os seremos más molestos.
Sígueme Don Luis.
DON LUIS
Tú solo
me reduces... Vamos.
DON LEONARDO
Luego
volveré a verte, mi bien. 305
DOÑA ROSA
Con toda el alma te espero.
 

(Vanse los dos por la derecha, y DOÑA ROSA por la izquierda.)

 
DON ANSELMO
¡Cómo van! toma: ¿pues hay
quien pueda causar más miedo
en el mundo, que un marido
aunque futuro? A mi suegro 310
nada de esto le diré
hasta que agarre el dinero
y la muchacha. Después,
yo pondré aquí otro gobierno.
 

(Sale DON BASILIO, y ANICETO al bastidor.)

 
DON BASILIO
Ve, Aniceto, al instante, 315
y condúceme el correo
de Holanda, porque jamás
con tal impaciencia, creo,
que le esperé.
ANICETO
Señor:
pero allí está Don Anselmo. 320
DON ANSELMO
¡Señor Don Basilio y padre
de mi corazón! yo os beso
la mano, como que soy
el más humilde hijo vuestro.

 (Aparte.) 

(Un millón de reales bien 325
merece este abatimiento.)
DON BASILIO
¿Qué hacéis? Levantad.
DON ANSELMO
Al punto
voy a traeros los conciertos,
pues para mi boda todo
lo tengo, señor, dispuesto, 330
y hoy quiero que sea.
DON BASILIO
Muy bien
que os acompañe Aniceto.
DON ANSELMO
Sí señor: Vente conmigo,
por si me esperan,  (Aparte.)  ya llevo
uno que si no estocadas 335
pueda dar gritos al menos.
DON BASILIO
Discurro que no disgusta
a mi Rita Don Anselmo;
ya se ve, como es humilde,
y es la virtud el objeto 340
que la anima, su obediencia
al paternal mandamiento
no puede faltar: ¿Bernardo?
 

(Sale BERNARDO.)

 
BERNARDO
¿Señor?
DON BASILIO
Luego que Aniceto
venga con las cartas, dile 345
que en mi despacho le espero.
¡No sé qué melancolía
me asiste! ¡Y eso es que hoy mesmo
Rita quedará casada!
voy a verla: no sosiego. 350

 (Vase.) 

  —19→  
BERNARDO
¡Por mucha que sea la vuestra,
mayor tristeza padezco!

 (Sale el TÍO AGUSTÍN con capa y montera.) 

¡Pero mi padre! Señor,
¿a qué venís? vuestro intento
es preciso se sepulte 355
en el olvido. Yo os ruego
no me expongáis a morir
mirando vuestro desprecio;
pues si a mi amo le decís...
TÍO AGUSTÍN
Calla, ¿pues qué entiende él de eso? 360
Entrad señor Escribano...

 (Pasa al bastidor, y le llama aparte.) 

y os pido que con secreto
me deis la posesión, pues
por ahora este acto no quiero
le entienda nadie.
ESCRIBANO
Está bien,
365
pero ese joven.
TÍO AGUSTÍN
Recelo
no tengáis de él, porque es mi hijo:
pero que esto ignore, intento
también.
ESCRIBANO
Pues cerrad las puertas,
y abrirlas.
TÍO AGUSTÍN
Si no es más que eso,
370
con facilidad lo haré,
las puertas las abro y cierro.
BERNARDO
¿Qué hacéis Padre?
TÍO AGUSTÍN
¿No lo ves?
Calla.
BERNARDO
¿Qué podrá ser esto?
ESCRIBANO
Para que yo pueda hacer 375
como es justo, el instrumento
eso basta.
TÍO AGUSTÍN
Pues yo os pido
vayáis al punto a extenderlo,
que yo sabré agradecer
la prontitud, y el secreto. 380
ESCRIBANO
Tío Agustín soy vuestro amigo.
Éste es el apuntamiento

 (Le da un papel.) 

de lo que esta casa os cuesta.
Id por la Escritura luego.

 (Vase.) 

BERNARDO
Padre, por Dios os suplico, 385
que me expliquéis lo que es esto.
TÍO AGUSTÍN
Esto es empezar a hacerte
feliz.
BERNARDO
Cómo.
TÍO AGUSTÍN
Disponiendo,
que esa muchacha que quieres
sea tuya.
BERNARDO
Pero...
TÍO AGUSTÍN
Pero
390
lo será, porque tu dicha
así a formarla comienzo,
para que dentro de poco
la disfrutes por entero.
BERNARDO
¿Y de qué es ese papel? 395
TÍO AGUSTÍN
En este papel tenemos
Bernardo mío, una buena
parte de tu bien.
BERNARDO
¿A verlo?
TÍO AGUSTÍN
¿Verlo? No: que quiero darte,
hijo mío, el bien completo, 400
y no a pedazos. En breve
volveré, que hablar intento
a tu amo, para pedirle
a su hija: no tengas miedo,
que creo serás dichoso 405
dentro de pocos momentos.

 (Vase.) 

BERNARDO
Padre, padre, que no pueda
seguirle.

 (Sale ANICETO.) 

ANICETO
¡Qué gran correo...

 (Con unas cartas.) 

hoy ha habido! Doce cartas,
y todas gruesas.
BERNARDO
Adentro
410
las espera el amo.
ANICETO
Voy,
y le diré al mismo tiempo
que ya se queda otorgando
los contratos Don Anselmo.

 (Vase.) 

BERNARDO
¡Oh Dios! por instantes van 415
mis amarguras creciendo.
Qué querrá lograr mi padre
si ya todo está dispuesto,
para que Rita...
 

(Sale DOÑA RITA.)

 
DOÑA RITA
Prosigue
Bernardo.
BERNARDO
Logre otro dueño,
420
y el infelice Bernardo
fallezca de sentimiento.
DOÑA RITA
No: pues para darte pruebas
de lo mucho que te aprecio,
—20→
ya tengo determinado 425
lo que es útil, y hacer debo.
BERNARDO
¿Cómo?
DOÑA RITA
A Don Anselmo hoy mismo
le pienso hablar en secreto,
declararle la aversión,
y el horror que le profeso 430
naturalmente; pedirle
que no se exponga al exceso
de admitir una consorte
que le aborrece en extremo,
y le aborrecerá siempre: 435
y esta declaración, creo
que sepa obligarle, o que
se acredite de muy necio.
BERNARDO
Esa máxima es precisa;
pero bien mío, ¿qué haremos 440
aunque Don Anselmo ceda?
DOÑA RITA
Eso no sé: pero el tiempo
es maestro sabio que alcanza
más que nuestro entendimiento.
Venzamos ahora lo más, 445
que él tal vez hará lo menos.
BERNARDO
¿Y si Don Anselmo no
se reduce?
DOÑA RITA
En ese extremo,
al irme su mano a dar,
sabré fingir un violento 450
accidente, que me sirva,
de dilatar el efecto
de este lazo abominable,
y después en un convento
me encerraré para siempre. 455
BERNARDO
¿Y eso tenéis por remedio?
DOÑA RITA
Haz cuenta que ahora a mi casa
la está un fuego consumiendo,
que arde esta sala, que abajo
se viene su pavimento, 460
y que solamente hay
para librarte del fuego
un balcón que da a la calle:
aquí tenemos dos riesgos:
uno el fuego que es seguro, 465
y otro arrojarte, que es menos,
por el balcón: Yo discurro
que sería muy bien hecho
entre uno y otro peligro,
elegir el más pequeño, 470
sin que el cierto se esperase,
por no exponerse al incierto.
Esto Bernardo, me pasa,
si lo adviertes, cual lo advierto.
Don Anselmo el fuego es, 475
y el balcón es el convento,
conque en estos dos peligros,
elegir el menor debo.
 

(Sale DOÑA ROSA.)

 
DOÑA ROSA

 (Apresuradamente.) 

Rita, Bernardo, venid...
pues mi tío...
DOÑA RITA Y BERNARDO
¿Qué?
DOÑA ROSA
A un funesto
480
desmayo... Pero él se acerca
apoyado de Aniceto.
 

(Todos corren a recibir a DON BASILIO que sale sostenido sobre el hombro de ANICETO, haciendo vivos extremos de sentimiento, y le conducen al medio de la escena.)

 
DOÑA RITA
Padre...
BERNARDO
Señor...
DOÑA ROSA
Tío...
DON BASILIO
Hija,
Bernardo... Sobrina: ¡Ah cielos!

 (Se deja caer sobre una silla que le previno ANICETO.) 

TODOS
¿Qué sentís señor?
DON BASILIO
Mi muerte.
485
DOÑA RITA
¿Qué decís?
DON BASILIO
Vete Aniceto.
¡Hija mía! ¡Rosa amada!
¡En este mismo momento,
vais sorprendidas a ser
con el golpe más tremendo! 490
¡Día infeliz! ¡desdichado
padre!
DOÑA RITA, DOÑA ROSA Y BERNARDO
Pues señor, ¿qué es esto?
DON BASILIO
Me he arruinado para siempre,
TODOS
¿Qué decís señor?
DON BASILIO
¡Lo cierto!
¡Y mi desgracia tan cruel 495
viene a ser la vuestra! ¡El peso
de mi amargura, arrebata
de mis labios los acentos!
trabajé toda mi vida
para verme en un momento 500
perdido.
DOÑA RITA Y DOÑA ROSA
¡Qué desventura!
  —21→  
BERNARDO
¿Y cómo puede ser eso?
DON BASILIO
Tú mereces mi confianza,
¡Ah Bernardo! por tu afecto:
¿sabes que cuatro millones 505
en la casa de Welferto
tenía, y que ellos formaban
toda mi fortuna?
BERNARDO
Es cierto.
DOÑA RITA
¿Y qué hay señor?
DON BASILIO
¡Qué ha de haber!
Hija, que ya nada tengo. 510
DOÑA ROSA
¿Han quebrado?
DON BASILIO
Sí, han quebrado;
¡y yo el mayor golpe llevo!
DOÑA RITA
¡Infeliz de mí!
DOÑA ROSA
¡Qué angustia!
BERNARDO
¡Justo Dios!
DON BASILIO
¡Qué sentimiento!
DOÑA ROSA
No os entreguéis, tío amado, 515
al dolor, así, os lo ruego.
DOÑA RITA
Si se perdió todo, vuestra
amable vida es primero.
BERNARDO
Señor, aquí me tenéis;
si es útil que yo al momento 520
parta en posta a examinar
por los intereses vuestros
la quiebra lo haré: Yo soy
vuestro esclavo.
DON BASILIO
¡Cuánto aprecio
Bernardo tu amor! mas ya 525
no tiene el daño remedio.
 

(Sale JORGE.)

 
JORGE
Señor Don Basilio.
DON BASILIO

 (Aparte.) 

¡Ay Dios...
el de las letras! ¿qué es eso
Señor Jorge?
JORGE
Hoy pasé
a la casa de Lumberto, 530
para que satisfaciese
por vos los treinta mil pesos
de las tres letras cumplidas:
díjome volviese dentro
de tres horas: Lo hice, mas 535
por las cartas del correo
de este día, le contestan
que la casa de Welferto,
donde estaban vuestros fondos,
ha quebrado, conque viendo 540
vuestra ruina cierta, no
quiere entregar el dinero
por vos: a mí me es sensible
cualquiera procedimiento
que vuestra pena duplique; 545
pero otro arbitrio no tengo,
que cobrar: sabéis que sirvo
al Marqués de Valde-Enebro,
y necesito cumplir
con mi encargo: Esto supuesto, 550
o pagad, o tomaré
la resolución que debo.
DON BASILIO
Amigo, mi casa, todas
mis alhajas al momento
os daré gustoso: Mas 555
no puedo satisfaceros.
JORGE

 (Aparte.) 

Pues aquí no hay más que dar
parte a la justicia: vuelvo.
La cárcel hará que busque
para pagar el dinero... 560

 (Vase.) 

DON BASILIO
Hija, sobrina, Bernardo,
ya mi desgracia al extremo
ha llegado y es notoria
mi desdicha en el comercio:
¡Ya acabaron los amigos! 565
Los acreedores que tengo,
que antes me ofrecían todos
sus caudales con afecto,
hoy veréis que me atropellan,
y me ponen...
DOÑA RITA
¿Dónde?
DON BASILIO
Preso;
570
pues a quien faltan los bienes,
faltan los amigos luego.
DOÑA ROSA
¡Qué situación!
DOÑA RITA
¡Oh gran Dios!

 (Se consterna de dolor sobre una silla.) 

BERNARDO
Señor, ved que ese tormento
a todos acaba, y no 575
se busca al daño remedio.
DON BASILIO
¡No le hay Bernardo! Mas sí
en Don Anselmo le espero,

 (A esta voz se incorpora DOÑA RITA para oírle con atención.) 

es él noble y poderoso,
y hoy aspira a ser mi yerno. 580
Le expresaré mi desgracia,
y él generoso y atento
como buen hijo, es preciso
me favorezca. En extremo
ama a mi hija. ¿Qué no hará 585
por ella un esposo tierno?
BERNARDO
Lo pensáis bien, señor; mas
—22→
que vos le habléis no lo apruebo,
porque es fuerza que el rubor
os consterne. Yo me ofrezco 590
a expresarle vuestro apuro,
y a persuadirle en efecto
que os ampare, y creed señor
que hago por vos sólo en esto
más; que imaginar podéis, 595
pero si consigo vuestro
bien, qué importa que yo sienta...

 (Mirando a DOÑA RITA.) 

la pérdida que lamento.
DON BASILIO
¿Qué pérdida sientes?
BERNARDO
¡Ah
Señor! sé que es Don Anselmo 600
un avaro, un codicioso,
un hombre cruel, un perverso.
Este es el propio retrato,
que me hizo de él Aniceto
que ha mucho que le conoce; 605
y como estimo, y venero
tanto a vuestra hija preciosa,
su desdicha compadezco
en verla entregada a un hombre
de carácter tan horrendo: 610
pero vuestra estimación
pagando hoy mismo, es primero.
DON BASILIO
¡Cuánto te debo Bernardo!
Mas me avisas en un tiempo
en que...pero no le hables 615
que a tu gusto me convengo.
DOÑA RITA
Yo no padre mío. Si
Bernardo obra tan atento
con un amo, por mi padre
yo, señor, ¿cuánto hacer debo? 620
Os confieso claramente
que a Don Anselmo aborrezco;
que jamás podré quererle,
mas si procede tan cuerdo,
tan generoso y amante, 625
que obligado de mis tiernos
suspiros, os remediase,
seré su esposa al momento,
en fuerza de agradecida,
ya que no en fuerza de afecto, 630
y por él sabré perder

 (Mirando a BERNARDO.) 

lo que más amo, y aprecio.
DON BASILIO
¿Y qué es?
DOÑA RITA
Mi albedrío, mi
voluntad, y a un cautiverio
me resignaré gustosa, 635
si en él vuestro bien encuentro.
DON BASILIO
No hija mía, a tanta costa
no es justo, ni yo pretendo...
DOÑA RITA
Dejadme hacer, padre mío,
lo que ofrecisteis no puedo 640
contradecir, no encontrando
justa causa para hacerlo.
DOÑA ROSA
Don Anselmo llega.
DON BASILIO
Rita...
DOÑA RITA
Entraos al instante.
BERNARDO
Cielos...

 (Aparte.) 

aunque, yo muera, haced que 645
sirva a mi amo, Don Anselmo.
 

(Vanse todos menos DOÑA RITA.)

 
DOÑA RITA
¡Bernardo, qué proceder
tan noble el tuyo! ¡pues veo,
que por el bien de mi padre
me quieres perder! ¡si mis ruegos 650
Don Anselmo despreciara!
¿mas qué digo? ¿yo me atrevo
a anteponer a mi padre
mi amor? qué fatal momento.
 

(Sale DON ANSELMO.)

 
DON ANSELMO
Peregrina, hermosa, amable 655
Doña Rita, hoy ser espero
el esposo más feliz;
los contratos ya están hechos
¿mas qué tenéis? ¿la vergüenza
os preocupa? pues yo quiero 660
que estéis alegre. ¿No veis
mi júbilo?
DOÑA RITA
Ya lo veo;
mas vuestra alegría, no
os durará mucho tiempo.
DON ANSELMO
¿Cómo que no? será eterna 665
como el amor que os profeso.
DOÑA RITA
Y decidme, ¿tenéis tanta
satisfacción de vos mesmo
que podáis asegurar
que solicitáis mi afecto 670
por ser yo quien soy, y no
por el interés?
DON ANSELMO
Yo puedo;
¿por el interés amaros?
aunque fuerais en extremo
infeliz, os amaría 675
por vuestros merecimientos.
DOÑA RITA
¿Conque os casaréis conmigo
sin dote?
DON ANSELMO
¿Sin dote? ¡tiemblo

 (Aparte.) 

—23→
sólo al oírlo! ella quiere
experimentar mi afecto. 680
Finjamos: Aquí tenéis
este cupidillo tierno,
que jura que os amará
hasta que falte su aliento.
DOÑA RITA
¿Qué hacéis? Apartad. Yo no. 685
busco en vos hoy juramentos,
sino obras.
DON ANSELMO
¿Obras? Pues vaya
cuantas queráis os ofrezco.
DOÑA RITA
¿Qué haréis por mí?
DON ANSELMO
Todo, todo,
pues mi corazón es vuestro. 690
DOÑA RITA
¡Qué desgraciada que soy!

 (Aparte.) 

ya no hay a mi mal remedio.
DON ANSELMO
Vaya, ¿qué queréis que yo haga?
Hablad, no tengáis recelo:
mis caudales, mis riquezas, 695
nada es mío, todo es vuestro.
DOÑA RITA

 (Aparte.) 

¡Qué presto consintió en darme
con su favor mal eterno!
Mi padre se halla, señor...
DON ANSELMO
¡Prendado de mí! me alegro. 700
DOÑA RITA
No es eso: mi padre se halla...
DON ANSELMO
¿Cómo se halla? Despachemos.
DOÑA RITA
Arruinado:
DON ANSELMO
¡El corazón...

 (Aparte con vivo desasosiego.) 

me ha helado! ¿pues cómo es eso?
DOÑA RITA

 (Temblando.) 

Porque ha quebrado en Holanda 705
la casa de su comercio,
y se ha perdido.
DON ANSELMO
¡Qué escucho!

 (Dando un gran grito, y haciendo extremos de sentimiento.) 

¡Golpe fatal!
DOÑA RITA
Yo pretendo
que por mi padre paguéis
hoy, señor, treinta mil pesos, 710
pues de lo contrario está
al mayor peligro expuesto.
DON ANSELMO

 (Aparte.) 

¡Treinta mil pesos por él!
¡sólo a mí me sucede esto!
No me he escapado de mal 715
naufragio: señora entiendo
que vuestro padre es un loco,
pues aventuró indiscreto
todo su caudal a un solo
revés de la suerte.
DOÑA RITA
Bueno...:
720

 (Aparte.) 

(¡alma alienta!) pues discurro
que no se reduzca.
DON ANSELMO
Pero
esto no obstante, por vos
quiero acompañarle.
DOÑA RITA

 (Aparte.) 

Qué presto...
murieron mis esperanzas. 725
DON ANSELMO
Id, decidle esté sereno,
y nada sienta.
DOÑA RITA
¡Qué angustia!
DON ANSELMO
Pues favorecerle quiero.
DOÑA RITA
¡Mortal dolor!
DON ANSELMO
Con tres solas
condiciones.
DOÑA RITA

 (Aparte.) 

¡Qué tormento!...
730
¿y cuáles son?
DON ANSELMO
La primera,
no haciendo este casamiento,
pues no hay dote. La segunda,
que me asegure el dinero
con alhajas de oro, o plata, 735
y no casas, que a un incendio
expuestas están; y la otra,
dándome un ciento por ciento
de utilidad.
DOÑA RITA
Ésas son
tres cosas,  (Aparte.) (alma alentemos) 740
que no admitirá mi padre.
DON ANSELMO
Ni yo daré mi dinero
de otra suerte.
DOÑA RITA
¿Y vos me amáis?
¿pues cómo he de poder creerlo?
DON ANSELMO
Os amé por el millón; 745
mas sin él os aborrezco.
Y así buscad otro novio,
pues en libertad os dejo.
Adónde iba yo a meterme,
si me descuido un momento. 750

 (Vase.) 

DOÑA RITA
¿Quién creerá en una mujer
que la produce el desprecio
de un amante, sumo gozo?
pues claro en mí lo estoy viendo,

 (Sale BERNARDO.) 

Ven Bernardo, ven, tu rostro 755
esté alegre: allá en el seno
de tu corazón renazca
la alegría.
BERNARDO
¿Pues qué es esto
bien mío? puedo tener...
  —24→  
DOÑA RITA
Esperanza, sí, mi afecto 760
Don Anselmo ha despreciado,
luego que escuchó el suceso
desgraciado de mi padre,
y huyó de mí.
BERNARDO
¡Justos cielos!
¡La alegría me arrebata, 765
y el dolor al mismo tiempo!
¡Pobre amo mío!
DOÑA RITA
Es verdad,
mi padre... mas aguardemos
que la justa providencia
complete nuestro contento. 770
BERNARDO
Así sea, y entre tanto.
DOÑA RITA
Nuestras súplicas...
BERNARDO
Y ruegos.
DOÑA RITA Y BERNARDO
Alcancen de sus piedades
norte, luz, asilo, y puerto.
 

(Vanse por la izquierda, y por la derecha salen el TÍO AGUSTÍN y un mozo que conduce la cesta en la que vendrá lo que se dirá a su tiempo.)

 
TÍO AGUSTÍN
Déjala aquí: toma, y vete. 775
Ya llegó el feliz momento
en que el trabajo, el sudor,
y el afán de tanto tiempo,
sirvan sólo para hacer
dichoso a mi hijo: yo creo 780
lo consiga: pero él viene,
y que agitado.

 (Sale BERNARDO.) 

BERNARDO
¿Qué es esto
padre mío? ¿A qué venís?
¡también traéis los instrumentos
de vuestro ejercicio! ¡Oh Dios! 785
TÍO AGUSTÍN
Los traigo porque sin ellos
puede ser que Don Basilio
negara lo que pretendo.
BERNARDO
¿Pues qué pretendéis?
TÍO AGUSTÍN
A su hija
para ti.
BERNARDO
¿Que digáis eso?
790
¿y son estos los padrinos
que traéis?
TÍO AGUSTÍN
Sí, éstos, éstos.
Y cree, que si no vinieran
nada había.
BERNARDO
No os entiendo.
mas permitid que la cesta 795
saque de aquí...

 (Quiere hacerlo y le detiene.) 

TÍO AGUSTÍN
Estate quieto.
Llámame a tu amo.
BERNARDO
Señor,
por Dios os pido...
TÍO AGUSTÍN
Ve luego
donde te mando: mas no,
espera que ya le veo. 800
 

(Sale DON BASILIO.)

 
BERNARDO
Háblele Vmd. de otra cosa,
y no de...
TÍO AGUSTÍN
Calla: yo os ruego
señor Don Basilio, que
me disimuléis si vengo
a molestaros.
DON BASILIO
Molestia
805
para mí jamás fue el veros,
tío Agustín; mas para usted
hoy lo será el verme.
TÍO AGUSTÍN
¿Pero
por qué razón?
DON BASILIO
¿No os ha dicho
Bernardo el triste suceso 810
que pasa en mi casa?
TÍO AGUSTÍN
No
Señor.
BERNARDO
¿Pues vuestros secretos,
pudiera yo revelar
señor?
TÍO AGUSTÍN
Fuera muy mal hecho.
DON BASILIO
Pues tío Agustín, me he perdido. 815
TÍO AGUSTÍN
¿Cómo? No lloréis os ruego.
DON BASILIO
Quebró mi corresponsal
en Holanda.
TÍO AGUSTÍN
¡Cuánto lo siento!
DON BASILIO
Y en un instante perdí
lo que adquirí en mucho tiempo. 820
TÍO AGUSTÍN
¡Qué compasión! Pero ahora
vuestro yerno Don Anselmo
os ayudará, que es rico.
DON BASILIO
¡Hombre vil! se fue corriendo
apenas le dijo mi hija 825
el quebranto que padezco.
TÍO AGUSTÍN
¿Conque ya no hay boda?
DON BASILIO
¡Ah tío
Agustín! ahora comprendo
que la amistad de este mundo,
es solamente el dinero. 830
TÍO AGUSTÍN
¿Eso dudáis? Pero ya
un partido os traigo bueno
para vuestra hija.
BERNARDO
¡Gran Dios!

 (Aparte.) 

—25→
Escuchar esto no puedo.

 (Vase.) 

TÍO AGUSTÍN
Bernardo se fue.
DON BASILIO
¡Partido
835
para mi hija! No lo creo,
TÍO AGUSTÍN
¿Cómo? Si lo digo yo.
DON BASILIO
¿Y sabe, acaso el sujeto
que la pretende mi estado?
TÍO AGUSTÍN
Le sabe, y favoreceros 840
quiere.
DON BASILIO
¿Qué dices?
TÍO AGUSTÍN
Señor
la verdad: mas sólo encuentro
un reparo.
DON BASILIO
¿Y es?
TÍO AGUSTÍN
Que el joven
que la ama es de nacimiento
noble, y quiere que la esposa 845
lo sea también. ¿Podemos
asegurar que lo sois?
DON BASILIO
De modo, que...
TÍO AGUSTÍN
Ya comprendo,
que os falta esta circunstancia;
pero también considero 850
que la nobleza mejor
es la virtud, y en efecto,
la silla lleva en Castilla
el caballo, conque en siendo
noble el marido, discurro 855
será reparo mal puesto,
que la mujer no lo sea.
La ejecutoria aquí tengo...

 (La saca de la cesta.) 

del pretendiente: además
es un joven muy modesto, 860
y prudente: vedla, pues
me parece que esto es bueno.

 (Se la da.) 

DON BASILIO
 (Lee.)  Casa ilustre de Velázquez...
Éste es apellido vuestro.
TÍO AGUSTÍN
Y mi ejecutoria ésa. 865
DON BASILIO
Pues quién...
TÍO AGUSTÍN
Hablad sin recelo.
DON BASILIO
¿Es el pretendiente?
TÍO AGUSTÍN
Es...
DON BASILIO
Quién.
TÍO AGUSTÍN
Mi hijo.
DON BASILIO
¿Qué escucho?
TÍO AGUSTÍN
Lo cierto.
DON BASILIO
Pues cómo...
TÍO AGUSTÍN
Antes que me deis
respuesta, advertiros quiero 870
que nació noble, y que puede
pagar...
DON BASILIO
Qué...
TÍO AGUSTÍN
Vuestros empeños.
DON BASILIO
En todo habláis, tío Agustín
inconsiderado y necio.
TÍO AGUSTÍN
¿Por qué razón?
DON BASILIO
¿Sabe usted
875
que más de treinta mil pesos
tengo hoy que satisfacer?
TÍO AGUSTÍN
Pues bien, serán satisfechos.
DON BASILIO
¿Qué dices amigo?
TÍO AGUSTÍN
¿Amigo
me llamáis? ahora me acuerdo 880
que hace poco que dijisteis
que solamente el dinero
era la amistad del mundo.
Mi amigo sois, pues le tengo.
DON BASILIO
¿Y mi hija consentirá 885
en esta unión?
TÍO AGUSTÍN
Yo lo creo.
DON BASILIO
Conque se aman.
TÍO AGUSTÍN
Mucho, mucho,
yo descubrí todo el seno
del pecho de mi Bernardo,
y el amor era el secreto 890
dolor que le atormentaba.
Venid conmigo.

 (Le conduce del brazo a la cesta, y le enseña unos talegos.) 

DON BASILIO
¿Qué es esto?
TÍO AGUSTÍN
Talegos de oro.
DON BASILIO
Me asombro,
sólo tío Agustín en verlos.
TÍO AGUSTÍN
Y todos son para vos, 895
si concedéis lo que os ruego.
DON BASILIO
Qué dicha.

 (Aparte lleno de gozo.) 

TÍO AGUSTÍN
¿Qué respondéis?
DON BASILIO
Esperad: ya lo veremos.

 (Vase.) 

TÍO AGUSTÍN
¿Ya lo veremos? pues qué
me negará lo que él mesmo 900
debiera pedirme.
 

(Sale DON BASILIO que conduce de la mano a DOÑA RITA y a BERNARDO, y detrás DOÑA ROSA.)

 
DON BASILIO

 (Señalando al TÍO AGUSTÍN.) 

Hijos
mirad aquí mi remedio,
mi asilo, mi protector,
vuestro padre, y mi consuelo.
  —26→  
DOÑA ROSA
¿Cómo?
DON BASILIO
¿Qué escucho?
DOÑA ROSA
Lo que oigo,
905
sabe Dios, que aún no comprendo.
DOÑA RITA
¿Qué es esto, padre?
BERNARDO
¿Señor?...
DOÑA ROSA
¿Tío
quien causa vuestro contento?
DON BASILIO
Hija, sobrina, Bernardo
mío; pero ahora callemos. 910
 

(Viendo salir a DON LEONARDO y DON LUIS.)

 
DON LEONARDO Y DON LUIS
Señor Don Basilio...
DON LEONARDO
Rosa...
DON LUIS
Rita...
DON BASILIO
¿Señores, qué es esto?
DON LEONARDO
Hemos sabido, señor
en dos casas del comercio,
vuestra pérdida.
DON BASILIO
Es verdad.
915
DON LUIS
Y este quebranto sintiendo,
sobre nuestro corazón,
venimos aquí a ofreceros
posibles.
DON LEONARDO
Que aunque
son cortos, es el afecto 920
con que le ofrecemos muy
gigante.
DON BASILIO
Yo os agradezco
la fineza, y...
 

(Sale DON ANSELMO.)

 
DON ANSELMO
Don Basilio,
solo aquí a deciros vengo
que treinta reales que importan 925
los contratos, los deis luego,
que el Escribano los pide,
y yo pagarlos no quiero.
Y para yerno buscad
por ahí algún majadero. 930
que sin dote y una quiebra
la admita, pues sin dinero,
y ese coram vovis es,
negocio que no apetezco.
¿Creíais que yo era tonto? 935
Agur pretérito suegro...

 (Vase.) 

DON BASILIO
Espera hombre injusto.
DON LUIS
¿Cómo?
No se hace ya el casamiento
con vuestra hija?
DON BASILIO
No señor.
DON LUIS
Pues ahora postrado os ruego. 940
 

(Salen ESCRIBANO, ALGUACILES, SOLDADOS, JORGE y otros acreedores.)

 
TODOS
La Justicia.
DOÑA RITA
¡Ay Dios!
DOÑA ROSA
¡Qué pena!
DON LEONARDO

 (Al ESCRIBANO.) 

¿Qué queréis señor?
DON LUIS
¿Qué es esto?
ESCRIBANO
Por sus tres letras cumplidas,
le debéis treinta mil pesos
a este señor...

 (A D. BASILIO por JORGE.) 

DON BASILIO
Es verdad.
945
ESCRIBANO
Al señor mil.
DON BASILIO
No lo niego.
ESCRIBANO
Otros tantos al señor.
DON BASILIO
Es verdad.
ESCRIBANO
Y cuatrocientos
a Don Juan.
DON BASILIO
Así es.
ESCRIBANO
Este auto
manda paguéis al momento, 950
o se os embarguen los bienes,
y suficientes no siendo
a satisfacer a todos,
ordena que se os ponga preso.
DOÑA RITA
Situación infeliz.
DOÑA ROSA
¡Qué
955
dolor! ¡Leonardo!
DON LEONARDO
Yo ofrezco
todo mi caudal.
DOÑA RITA
Don Luis...
DON LUIS
Cuanto valgo aquí os prometo.
ESCRIBANO
¿Y habrá bastante?
DON LUIS
Mis rentas
son mil escudos.
DON LEONARDO
Los mesmos
960
gozo yo.
ESCRIBANO
Eso no nos sirve:
la deuda pide dinero
efectivo.
BERNARDO
¡Que no pueda
con mi sangre pagar, cielos!
TÍO AGUSTÍN
Señor Escribano; a mí 965
también se me deben ciertos
maravedises, conque
también acreedor me muestro.
BERNARDO

 (Aparte.) 

¿También pretende mi padre
aumentarnos el tormento? 970
¿Éstas sus ofertas son?
—27→
DON BASILIO
Cien doblones sólo os debo.
TÍO AGUSTÍN
Algo más.
DON BASILIO
¿Cómo algo más?
TÍO AGUSTÍN
Sí señor, pues año y medio
de alquileres de la casa 975
que vivís debéis.
DON BASILIO
Pero eso
a vos qué os importa?
TÍO AGUSTÍN
¿Cómo
no ha de importarme si el dueño
soy de esta casa, y pagué
por vos?
DON BASILIO
¿Qué decís?
TÍO AGUSTÍN
Lo cierto.
980
Señor Secretario ved
de la venta el instrumento.
 

 (Le saca y se le da.) 

ESCRIBANO
Es verdad.
BERNARDO
¡Oh tío Agustín!
yo os suplico...
ESCRIBANO
Aquí perdemos
el tiempo, entrad y embargad 985
cuanto se halle.
BERNARDO
¡Justos cielos!
DON LUIS
Esperad.
DON LEONARDO
Oíd...
DON LEONARDO Y BERNARDO
¡Qué angustia!
ESCRIBANO
Son excusados los ruegos.
TÍO AGUSTÍN
¿Cómo excusados? Pues hay
más que pagar.
ESCRIBANO
No hay más que eso.
990
TÍO AGUSTÍN
Pues donde yo estoy, que se haga
un embargo no consiento
por tan corta cantidad.
ESCRIBANO
Loco estáis: treinta mil pesos
y algo más es cantidad 995
corta.
TÍO AGUSTÍN
Lo es: aquí en secreto

 (A DON BASILIO.) 

después de pagar aún queda
un suficiente repuesto
para que Rita y Bernardo
vivan gustosos: que puedo 1000
confiar...
DON BASILIO
De mi hija, y de mí
tío Agustín, usted es dueño.
DON LEONARDO
¡Absorto estoy!
DON LUIS
¡Yo admirado!
BERNARDO
Mi padre perdió el talento.
TÍO AGUSTÍN
Bien, venid hijos queridos, 1005

 (Los coge de las manos.) 

que yo por poder que tengo
de Don Basilio estas manos
las uno.
DOÑA RITA
¿Qué hacéis?
BERNARDO
¡Yo tiemblo!
TÍO AGUSTÍN
Esposos sois.
DON LUIS
¿Cómo?
DON BASILIO
Como,
yo doy mi consentimiento. 1010
TÍO AGUSTÍN
Llegad, y esta odiosa cesta
traed entre los dos, y haremos
que ella pague al instante,
lo que debe mi consuegro.

 (Mueven la cesta y suena el dinero.) 

DOÑA RITA
¡Qué es lo que veo!
BERNARDO
¡Qué miro!
1015
DOÑA ROSA
Loca me tiene el contento.
TÍO AGUSTÍN
Traed la cesta aquí: ¡Qué bien
sabéis los dos ser traperos!
Un millón y veinte y cuatro
mil reales aquí conservo, 1020
conque pagadas las deudas,
nos queda algo de más de medio
millón, ése es vuestro dote,
hijos míos, y a más de esto,
vuestra es esta casa, yo 1025
poquísimo vivir puedo,
y alimentarme sabré
con los desperdicios vuestros:
vamos a pagar, señor
Escribano, veis que tengo 1030
más dinero que pensasteis.
ESCRIBANO
Es verdad, pero yo os ruego
me digáis cómo juntasteis
tanto caudal.
TÍO AGUSTÍN
Lo primero,
madrugando mucho, dando 1035
abrigo sólo a mi cuerpo
con este tosco vestido,
y solamente comiendo
para vivir, sin vivir
para comer sólo, que esto 1040
al cabo de muchos años
produce mucho dinero;
y más de cuarenta y cinco
hace que este oficio tengo.
Lo segundo, haciendo compras 1045
abundantes en su tiempo,
y conservándolas hasta
—28→
encontrar un corto premio;
aunque con verdad afirmo,
que nunca cometí el yerro 1050
de la usura y que pagué
lo que compré a justo precio;
y lo tercero, ocultando
aquello que iba adquiriendo
a mi hijo, pues discurría 1055
que si él llegase a entenderlo
con su desaplicación
viéndose rico, fomento,
daría a todos los vicios,
y no hubiera sido bueno, 1060
pues la necesidad causa
muy prodigiosos efectos,
y es en muchos la riqueza,
camino para sus riesgos.
De esta manera he vivido, 1065
y éste es todo mi secreto
para adquirir el caudal,
que admiráis y que poseo.
BERNARDO Y DOÑA RITA
Padre amado.

 (Abrazándole.) 

TÍO AGUSTÍN
¡Hijos del alma!
DOÑA ROSA
¿Tío?

 (Lo mismo.) 

TÍO AGUSTÍN
Sobrina... Yo adquiero
1070
sólo por este metal
hoy tan grandes parentescos;
derrámese la alegría
en esta casa, y hoy mesmo,
celebraremos las bodas. 1075
DON LEONARDO
Señor Don Basilio os ruego...
DON BASILIO
Sí D. Leonardo, Rosa es tuya.
DON LEONARDO
¡Qué alegría!
DOÑA ROSA
¡Qué consuelo!
DON LUIS
Yo aunque sin Rita he quedado
la acción heroica celebro 1080
del tío Agustín Velázquez.
TODOS
Todos hacemos lo mesmo.
TÍO AGUSTÍN
Y logre público amable,
benigno, ilustre, y discreto
vuestro aplauso.
TODOS
De Madrid.
1085
el generoso Trapero.

 
 
FIN
 
 



En el puesto de Josef Sánchez, calle del Príncipe frente del Coliseo, se venden todas las Comedias antiguas, Tragedias y Comedias nuevas, Autos, Sainetes, Entremeses, por docenas a precios equitativos.

DONDE ESTÁ SE HALLARÁN LAS SIGUIENTES.


El Negro y la Blanca. El Imperio de las costumbres.
Los Pajes de Federico II. El Casamiento casual.
La Dama Labradora. Sofonisva, Tragedia.
Otelo, o el Moro de Venecia. La Raquel, Tragedia.
La Familia indigente. Agamenón vengado, Tragedia.
La Florentina. Guzmán el bueno, Tragedia.
La Esposa amable. El Negro sensible.
El Amante honrado. El Amor constante.
La Adelina primera y segunda parte. La Tamara.
El Viajante desconocido. El Viejo y la Niña.
Misantropía y arrepentimiento. El Café.
Ídem segunda parte. El Vinatero de Madrid.
El Hidalgo tramposo, figurón. Tener celos de sí mismo.
El Osman para cinco hombres solos. El Príncipe peregrino.
El Delirio, y las Consecuencias de un vicio. Hacer que hacemos.
Zenovia y Radamisto. Don Quijote.
Lidian amor y poder hasta llegar a vencer.