21
Alfonso SASTRE, «Hasta luego», cit., p. 124.
22
Francisco CAUDET, Crónica de una marginación, cit., p. 106.
23
Recientemente
respondía el autor a la pregunta de si era cierto que
«había decidido no escribir
más sobre teatro»
, dejando constancia de su nueva
actitud y de sus lugares en el presente y en un hipotético
futuro: «Sí lo hice, y no he
cumplido mi promesa. Pero vivo recluído en los territorios
de la escritura teatral, y me lo paso muy bien pensando en lo
estupendamente bien que se lo pasarán algún
día los espectadores que, por fin, tengan ocasión de
ver mis obras»
(«Entrevista con Elsa Edison»,
en Eva FOREST, coord.,
Alfonso Sastre o la ilusión trágica,
cit., p. 168).
24
Celia PEREIRA, «Alfonso Sastre. Autor de Los dioses y los cuernos. "La comedia es el género que mejor refleja la corrupción», La Nueva España, 29 de septiembre de 1995, p. 17.
25
En esta ocasión, como en las repetidas apelaciones al lector, deja ver Sastre su desconfianza de que el texto pueda llegar al escenario.
26
Vid. Sandra HARPER, «Alfonso Sastre nos habla del proceso creativo» (entrevista), en Eva FOREST, coord., Alfonso Sastre o la ilusión trágica, cit., pp. 139-142.
27
El título de esta obra nos trae a la memoria una de las que, en los años cuarenta, escribió Sastre con Alfonso Paso, Un claro de luna, acerca de un individuo que cometía asesinatos en las noches de luna. No conocemos los textos, aún inéditos, de la trilogía y tan sólo disponemos de unos breves resúmenes facilitados por el autor.
28
Recordemos a este
propósito unas palabras de Javier VILLÁN («El
lugar de Alfonso Sastre», El Mundo, 27 de noviembre
de 1995, p. 64): «Hay que ver el teatro de Sastre como un territorio a
medio explorar, pues buena parte de él está sin
estrenar. [...] Alfonso Sastre está, todavía, en una
tierra de nadie. Fijada por los demás su figura en un
daguerrotipo de grescas ideológicas y borrascosa
extraterritorialidad
».
29
Carlos GIL, «Alfonso Sastre: "no tengo nada que ver con el teatro"», Escena, 25, noviembre 1995, p. 12.