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41

Cfr. Axayácatl Campos García Rojas, «El Mediterráneo como representación de un imperio: moros, corsarios y gigantes paganos en el Tristán el Joven», Actas del II Congreso Internacional de Estudios Históricos: «El Mediterráneo: un mar de piratas y corsarios» (Santa Pola, Alicante, 23 al 27 de octubre de 2000), Santa Pola: Ajuntament de Santa Pola, en prensa (consultado por cortesía del autor).

 

42

Cfr. Menéndez Pidal, «Un imperio de paz cristiana», pág. XXXVII.

 

43

Cfr. Fernández Álvarez, La España de Carlos V, pág. 25.

 

44

Cfr. Fernández Álvarez, La España de Carlos V, pág. 313.

 

45

Para los datos históricos aquí mencionados véase, por ejemplo, Menéndez Pidal, «Un imperio de paz cristiana», págs. XXIII-XXXVIII, y Mario Penna, «Las ideas imperiales de Carlos V y de su Gran Canciller Gattinara», en Cuarto Centenario del Emperador Carlos V: Estudios Carolinos, Barcelona: Universidad de Barcelona, 1959, págs. 95-113; especialmente, pág. 98.

 

46

Cfr. Fernández Álvarez, La España de Carlos V, pág. 318.

 

47

M.ª Cristina Gil de Gates, «Don Tristán el Joven» y el discurso novelístico marginal como síntoma de una época de transición, Tesis Doctoral presentada en la Universidad Nacional de Buenos Aires en 1989 (sin publicar), págs. 215-255, advierte también muchas de las implicaciones de la conducta de Tristán el Joven, pero no habla de su posible relación con la situación contemporánea de España, sino que sostiene que el autor ha querido presentar en el protagonista una crítica a su padre, del mismo modo que Galaz constituye una crítica a Lanzarote o Esplandián a Amadís. Tristán el Joven, no obstante, es un «héroe humano», que no llega a la perfección espiritual de aquellos otros, pero que sabe cumplir con sus obligaciones de «patriarca».

 

48

La alabanza de la villa de Plasencia en la Interpolación al Libro Primero del Tristán de 1534 tal vez pueda explicarse a la luz de la historia: Plasencia fue enormemente apreciada como lugar de residencia por Fernando el Católico.

 

49

Sobre Diego de Silva, véase José Perdomo García, «Las Canarias en la literatura caballeresca», Revista de Historia Canaria, VIII (1942), págs. 218-233.

 

50

Cfr. Tristán de Leonís y el rey don Tristán el Joven, su hijo, pág. 939.