591
No me quisieron más que para que yo les llenara de bienes, y como son insaciables, querrían lo mismo a otro príncipe que me sustituyera, a fin de verse colmados también por él. Su alma es una cuba de Danaidas, y su ambición el buitre de Prometeo.
592
Tal como los realistas moderados.
593
Por despecho de ambición.
594
Reflexión sumamente poderosa.
595
Así se construyeron la Bastilla, en el reinado de Carlos el Sabio, para asegurarse de París, y el Castillo-Trompeta de Burdeos, en el de Carlos VIII, para asegurarse de los bordeleses. No perdamos esto de vista.
596
A la primera ocasión me haré una en las alturas de Montmartre, para imponer respeto a los parisienses. ¡Por qué no la tuve cuando ellos se entregaron cobardemente a los aliados! El Castillo-Trompeta contendrá a los traidores del Garona.
597
Destruir todas las de Italia; exceptúo las de Mantua y Alejandría, que fortificaré lo más que me sea posible.
598
Cuando se teme a los unos tanto como a los otros, conviene absolutamente tenerlas y tenerlas en cuantas partes se teme.
599
Pero si es que os aborrecen, os hacen a menudo más mal que cien amigos os hacen bien.
600
No creo esto.