111
Ed. de Libros de antaño, con un estudio de Menéndez Pelayo, Madrid, 1900, vol. I, jornada I, pág. 153. (N. del A.)
112
Diálogos muy subtiles e notables, Zaragoza, 1567, folio 14. (N. del A.)
113
El documento lo recogió Sandoval, en su Historia de la vida y hechos del Emperador Carlos V, BAE, LXX, pág. 232. Lo citamos y comentamos en nuestro reciente libro: Las comunidades de Castilla, una primera revolución moderna, Madrid, 1963. Lo que en sus palabras llama la atención, y en las de otros textos semejantes, no es la protesta contra el comportamiento de los ricos, sino la conciencia de que los que están debajo pueden valer más. (N. del A.)
114
De vita beata, ed. de Bertini, en Testi spagnoli del secolo XV, Turín, 1950, pág. 104. (N. del A.)
115
En catalán la voz «salario» aparece entre los siglos XIV y XV: Eiximenis se sirve de ella sin señalar su rareza o novedad (ver su Doctrina compendiosa ed. del P. Martí de Barcelona, col. «Els nostres clàssics 1929, págs. 88 y 103). En castellano, el Diccionario de Corominas la registra en la Biblia medieval romanceada y en el Vocabulario de A. de Palencia. Señalemos que en Pérez de Guzmán (ob. cit., páginas 179 y 181) hallamos por dos veces la palabra, que en cualquier caso y en correspondencia con la institución económica que designa, es rara en los escritores de la segunda mitad del siglo XV. (N. del A.)
116
Ver María Rosa Lida, El fanfarrón en el teatro del Renacimiento, en Romance Philology, XI-6, 1958. Y La originalidad artística de «La Celestina», ya cit., págs. 693 sigs. En ambos estudios aleja la figura de Centurio de la del «miles gloriosus». (N. del A.)
117
Guzmán de Alfarache, ed. Clás. Cast., vol. II, pág. 76. (N. del A.)
118
Gilman, ob. cit., pág. 149; María Rosa Lida, ob. cit., pág. 351. (N. del A.)
119
Esto no contradice ni la libertad artística (Gilman), ni la originalidad (M. R. Lida) de La Celestina, pero no es posible dejar de señalar la motivación histórico-social, sobre la que son posibles aquellos valores literarios. (N. del A.)
120
Orígenes de la novela, III, págs. 362-364. (N. del A.)