21
Sobre este aspecto puede verse un análisis detenido en N. Baranda, ed., La corónica..., págs. 149-184. Sólo se distancia Alonso Hernández de su original en dos puntos: cuando Guarino está recorriendo el camino de Roma a Santiago y entra en España; y en el itinerario seguido de Inglaterra hasta Roma. El cambio consiste en sustituir la geografía ptolemaica del texto por otra real, seguramente debido a que conocía esas zonas sobre el terreno, vid., ed. cit., págs. 22-27. El peregrinaje de Guarino a Compostela ha suscitado un interés particular, vid. G. Wild, «Guarino caminando a Santiago de Compostela (geografía, conocimiento del mundo e ideología en la Corónica del noble cavallero Guarino Mezquino)». Memorias de la Real Academia de Buenas Letras de Barcelona, XXI (1990), págs. 347-357; y G. Allaire, «Medieval Italian Pilgrims to Santiago de Compostela: New Literary Evidence», Journal of Medieval History, 24, 2 (1998), págs. 177-189.
22
En la actualidad se encuentran trabajando en la realización de un repertorio completo de traducciones en la España del siglo XV C. Alvar y J. M. Lucía Megías; mientras llega a su término, pueden consultarse diversos estudios: J. H. Terlingen, Los italianismos en español desde la formación del idioma hasta principios del siglo XVII, Ámsterdam: N.V. Noord-Hollandsche Uitgevers Maatschapij, 1943; P. E. Russell, Traducciones y traductores en la Península Ibérica (1400-1550), Barcelona: Universidad, 1985; E. Seco Santos, Historia de las traducciones literarias del italiano al español durante el Siglo de Oro: influencias, Madrid: Universidad Complutense, 1985 (tesis doctoral); C. Alvar, «Notas para el estudio de las traducciones italianas en Castilla durante el siglo XV», Anuario Medieval, II (1990), págs. 23-41.
23
A este respecto vid. N. Baranda y V. Infantes, eds., Narrativa popular de la Edad Media. Doncella Teodor, Flores y Blancaflor, París y Viana, Madrid: Akal, 1995, págs. 23-26.
24
Vid. sobre este grupo de obras caballerescas breves V. Infantes, «La narrativa caballeresca breve», y N. Baranda, «Compendio bibliográfico sobre la narrativa caballeresca breve», en Evolución narrativa e ideológica de la literatura caballeresca, ed. de M. E. Lacarra, Bilbao: Universidad de País Vasco, 1991, págs. 165-181 y 183-191 respectivamente.
25
J. M. Lucía Megías, Imprenta y libros de caballerías, Madrid: Ollero y Ramos, 2000, trata exhaustivamente este tema.
26
No es fácil decidir cómo llegó la obra a manos de Cromberger, a pesar de que se sabe de ejemplares de la misma en Valencia antes de 1512, concretamente en 1490, aunque no está claro que fuera en toscano o castellano, vid. Ph. Berger, «À propos des romans de chevalerie à Valence», en Hommage à Maxime Chevalier, Bulletin Hispanique, XCII (1990), págs. 83-99, pág. 94; y Ph. Berger, «Présence des livres italiens dans les bibliothèques valenciennes de la Renaissance», en Échanges culturels dans la bassin occidental de la Méditerranée (France, Italie, Espagne), Toulouse: Presses Universitaires du Mirail, 1989, págs. 199-204.
27
Según el Regestrum, n.º 1057. Colón pagó por el GM 130 maravedís en 1514.
28
Sobre esta edición del Cifar y su carácter de «falso» libro de caballerías vid. el análisis hecho por J. M. Cacho Blecua, «El género del Cifar (Cromberger, 1512)», en La invención de la novela. Seminario Hispano-Francés organizado por la Casa de Velázquez, ed. de Jean Canavaggio, Madrid: Casa de Velázquez, 1999, págs. 85-105, la sólida y completa argumentación desarrollada en este trabajo puede ser sostenida casi en los mismos términos para el GM, lo que me evita tener que ahondar en esta cuestión.
29
«La ideología del poder y el espíritu de cruzada en la narrativa caballeresca del reinado fernandino», en Fernando II, el Rey Católico, Zaragoza: Institución «Fernando el Católico», 1996, págs. 87-105.
30
Les turcs dans la littérature espagnole du siècle d'or, París: Centre de Recherches Hispaniques, 1967, I, págs. 48-57.