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Se llamaba Estige o Estigia a cierto manantial de la Arcadia que desaparecía bajo tierra. Según la tradición, sus aguas eran venenosas y llegaban a quebrar los objetos de cerámica o metal sumergidos en ellas. Esta fuente afluía al río infernal del mismo nombre (DM, t. I, pp. 231-232).
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Cohete cebado: cebar la escopeta o cualquier arma de fuego es poner pólvora en los fogones (DA).