Selecciona una palabra y presiona la tecla d para obtener su definición.
 

1

Debido a la coincidencia de nombres (vid. v. 27). Hartzenbusch supone que es una contradicción y sustituye el del v. 5 por el de «Gil Barrada».

 

2

Juan Soldado: personaje folklórico que en germanía significaba «maleante y holgazán que vive a costa de otro: fundamentalmente el soldado fuera de campaña» (LM, p. 461).

 

3

Chiste verbal semejante en Día y noche de Madrid, de Francisco Santos (Discurso IV, BAE, t. XXXIII, p. 392): «...parte en busca de un figón o ladronera, que mejor nombre es éste para tal tienda... Halla en él una empanada de pollos tan ligera, que verdaderamente parece en pan nada.»

 

4

Hasta que sale en el v. 93, el Gracioso canta en «Aparte, desde fuera», todas las intervenciones, es decir, desde el plurifuncional y convencionalizado «paño».

 

5

Carocas: palabras o acciones afectadas para engañar o seducir (DA).

 

6

Verso añadido por Hartzenbusch. Vid. nuestra Nota Previa.

 

7

Refrán registrado por Correas, p. 141: Éntrome acá, que llueve: significa la desenvoltura de los que se entrometen sin ser llamados.

 

8

El figón era el establecimiento donde se servían comidas, que no gozaba en la literatura de excesiva buena fama. Entraba en el mismo campo satírico de las tabernas, ventas, etc. Vid. notas al entremés El reloj y genios de la venta y la mojiganga Los guisados. Sobre estos establecimientos, vid. José Deleito y Piñuela, Sólo Madrid es Corte, Madrid, Espasa-Calpe, 1953, p. 167.

 

9

Buz: gesto halagüeño hecho con los labios o los hocicos (DA), aunque este significado es secundario dentro de la sonoridad de un contexto de palabras crípticas. Deseamos señalar que Calderón pudo haber cuidado hasta los últimos detalles la escritura del entremés: el hecho de que quien realiza el conjuro sea un soldado del cuerpo de «dragones» no es ajeno a la creencia de que algunas brujas acudían al «Sabbat» montadas en un dragón. Cf. Caro Baroja, J., Las brujas y su mundo, Madrid, Alianza Editorial, 1979.

 

10

Hartzenbusch, con su proverbial meticulosidad, hace repetir este v. al Gracioso.