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11

Guillermo de Torre: Guillaume Apollinaire. Estudio preliminar y páginas escogidas, Buenos Aires, 1946, p. 20.

 

12

Manifiesto Vertical Ultraísta, 1920.

 

13

Ibidem.

 

14

Guillermo de Torre: «El cinema y la novísima literatura: sus conexiones», en Cosmópolis, núm 33, 1921. Nota: a destacar que el artículo aparecía con un pequeño trabajo tipográfico de compaginación.

Por otra parte, señalar que el interés de Guillermo de Torre por el cine continuó a lo largo de los años siguientes y, así, encontramos artículos suyos sobre la materia en Revista de Occidente (ya en 1926) y en La Gaceta Literaria.

 

15

Les Cahiers de la Cinémathèque, núm. 30-31, Perpignan, 1980. Sobre el film La mano, Vid., el artículo de Ernesto Giménez Caballero, «Articulaciones de la mano», Hèlix, núm. 10, Vilafranca del Penedés (1930).

 

16

Luis Gómez Mesa dejó constancia de las conversaciones sobre cine que se realizaban en la tertulia del Café Pombo (Luis Gómez Mesa: «Autobiografía intelectual», en Anthropos, núm. 58, 1988). También Juan Piqueras contó en su momento la predilección de Gómez de la Serna por el cine hablado, en artículos recopilados en dos libros dedicados al crítico español y publicados por la Filmoteca Valenciana. Y el propio Gómez de la Serna manifestó esta preferencia en un artículo publicado en La Gaceta Literaria y ampliamente citado.

 

17

José Carlos Mainer: La edad de plata (1902-1939), Madrid, 1983.

 

18

César Santos Fontela: «Ramón en Cinelandia»,en ABC, 6/XII/1980.

 

19

Antes, sin embargo, quisiera referirme al campo de la creación literaria donde «Ramón» rozó con más contundencia el mundo de la vanguardia: el de la greguería. (Esto a pesar de que, al negar y rechazar la influencia que sobre él ejercieron las «palabras en libertad» del Futurismo, su aislamiento artístico provocó un cierto anquilosamiento estilístico y temático. Muchas de sus greguerías, en esta línea, se encuentran a medio camino de la conceptualización genial y del absurdo más ridículo). Ramón Gómez dedicó al cine varias greguerías, que hemos tomado de su volumen de recopilación Greguerías. Selección 1910-1960 (Madrid, 1960), a la espera de comprobar las que cronológicamente pertenecen a su primer libro, publicado en 1919, y que se constituirían en uno de los primeros aprovechamientos literarios del cine por parte de la literatura en lengua española. Reproduzco la mayor parte de estas greguerías: «La linterna del acomodador nos deja una mancha de luz en el traje». / «Al inventarse el cine las nubes paradas en las fotografías comenzaron a andar». / «La máquina de coser es el aparato cinematográfico de las sábanas blancas». / «En esa proyección con que se refleja en la pared la que riega su maceta antes de acostarse, hay diez metros de verdadera película veraniega.» / «El precursor del cinematógrafo fue un rebaño en marcha, pues en el ticteo de sus patas al moverse estuvo ya la tremulación del film.» / «En el cine es donde cunde más una botella de campaña, porque con la misa llenan las copas de los invitados siempre que se proyecta esa película.»

 

20

Véase n. 5.