31
Guevara, Relox de príncipes, pp. 864-865.
32
Cueva, Ejemplar poético, vv. 1701-1709.
33
Gómez Redondo, 2012, p. 1372.
34
Gómez Redondo, 2012, pp. 1372-89.
35
La facetudo es una virtud tan elevada que puede incluso tener una función terapéutica, recordemos que Cervantes procura en el Quijote alentar «ánimos marchitos y espíritus melancólicos»
, «mezclando las veras a las burlas, lo dulce a lo provechoso, lo moral a lo faceto»
(Prólogo, 1605). En este sentido también se expresa el Pinciano: «Comedia es imitación activa hecha para limpiar el ánimo de las pasiones por medio del deleite y la risa»
(p. 17).
36
Torres Naharro, Comedia Aquilana, vv. 1417-1426.
37
En el Renacimiento, hay un interés en descifrar las resonancias simbólicas entre el personaje y su nombre en estudios que ora derivando del nominalismo (nomem est consequentia rerum) ora del realismo (res sunt consequentiae nominis), mantienen que el nombre representa la esencia de sus personajes, lo que es especialmente prominente en los personajes de obras dramáticas, p. e., ver el Auto del repelón, en que los dos pastores bobos se llaman Johanparamás y Piemicurto, o la Égloga XII, en que el trío de protagonistas se llaman Cristino -el que sufre la crisis religiosa- , su amigo Justino -que le aconseja seguir el justo medio- y la encantadora Febea, que pretende seducirle con los rayos de sus ojos. La apoteosis que señala el triunfo del amor sobre todas las cosas -omnia vincit Amor- se ve reforzada en la Égloga XIV por los nombres de la pareja amadora, Plácida y Vitoriano. Sería necesario un estudio onomasiológico de los personajes de Torres Naharro que pretendemos hacer en un futuro.
38
Torres Naharro, Comedia Aquilana, vv. 1223-1232.
39
Castiglione, El cortesano, p. 277.
40
Torres Naharro, Comedia Aquitana, vv. 2156-2170.