1
Javier Marías. «El valor de la novela. Lo que no sucede y sucede». El País, 12 de agosto de 1995.
2
Las citas se toman de la edición de Planeta (Barcelona: Colección Popular Planeta, enero de 1976).
3
Javier Marías. Art. cit.
4
José-Carlos Mainer. Historia, literatura, sociedad. Madrid: Instituto de España / Espasa-Calpe, 1988, 38.
5
Wilfredo Kapsoli. «Redoble por Rancas: historia y ficción». Table ronde. Manuel Scorza. L'homme et son oeuvre, samedí, 2 février, 1985 (VV. AA.). Bordeaux: GIRDAL / AFERPA, Maison de Pays d'Iberique / Université de Bordeaux III, 1985,55 (Edición original: Tierra Adentro, número 2, julio de 1984).
6
Seymour Menton, en su estudio La nueva novela histórica de la América Latina, 1979-1992 (México: FCE, 1993), no considera a La guerra silenciosa capaz de inscribirse dentro de los parámetros de la nueva novela histórica latinoamericana. Quizá porque se publica con anterioridad a los márgenes que Seymour Menton acota para su estudio, quizá porque al ciclo novelesco le asiste la designación indigenista, o, si se prefiere, neoindigenista.
En cualquier caso, he aquí los seis rasgos que el estudioso establece para el conjunto de lo que él denomina la nueva novela histórica de América Latina. Previamente, Seymour Menton advierte que no es necesario que comparezcan los seis rasgos en su totalidad para considerar una novela poseedora de la calificación que estudia, nueva novela histórica. Los rasgos anunciados son los siguientes: 1. La pretensión de reproducir miméticamente cierto periodo histórico o la presentación de algunas ideas filosóficas; 2. La distorsión consciente de la historia mediante omisiones, exageraciones y anacronismos; 3. La ficcionalización de personajes históricos; 4. La metaficción o los comentarios del narrador sobre el proceso de creación; 5. La intertextualidad, esto es, las alusiones, a menudo explícitas, a otras obras; 6. Los conceptos bajtianos de lo dialógico, lo carnavalesco, la parodia y la heteroglosia (Ibidem, 42-46).
No hay porqué entrar en debate en nota a pie de página, pero La guerra silenciosa posee los seis rasgos apuntados por Seymour Menton. Baste sólo hacer referencia al último que apunta el estudioso.
La guerra silenciosa presenta como elemento constitutivo el rasgo de lo dialógico, esto es, las proyecciones de dos o más interpretaciones acerca de los sucesos y de los personajes. Lo carnavalesco -la glotonería, la exagerada potencia sexual- y la vertiente humorística de lo carnavalesco, la parodia, asaltan a cada paso en la lectura del ciclo. Para acabar, la heteroglosia, esto es, la multiplicidad de discursos, el uso consciente de distintos niveles o tipos de lenguaje, es también una de las esencias constructivas de La guerra silenciosa.
7
Manuel Osorio. «Conversación con Manuel Scorza: Desde sus orígenes, toda la literatura hispanoamericana es mítica». El País, 15 de julio de 1979.
8
Tomás Gustavo Escajadillo. «La historia, el mito y los sueños. Una entrevista inédita con Manuel Scorza». Quehacer, número 69, enero-febrero de 1991.
9
Modesta Suárez. «Manuel Scorza habla de su obra». Socialismo y Participación, número 27, septiembre de 1984, 90.
10
Ángel Rama. «Medio siglo de narrativa latinoamericana (1922-1972)». La novela en América Latina. Panoramas 1920-1980. Montevideo / México: Fundación Ángel Rama / Universidad Veracruzana 1986, 126-127 (El ensayo fue escrito para prologar Latinoamericana: 75 narratori. Milan: Franco Mogni, Vallechi Editori, 2 volúmenes, 1973).