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165-30. Arriz, en éuskaro, significa «de piedra» (de arri, piedra). En este pasaje, arriz equivale a «hecho piedra de asombro, pasmado». (Compárese J. Cejador, Tesoro de la lengua castellana, R; Madrid, 1909; página 89.) En castellano existe, como término náutico, el verbo arrizar (comp. Mateo Alemán, Guzman de Alfarache, II, 3, 8), una de cuyas acepciones es: «atar o asegurar a uno». (N. del E.)
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166-4. La h de herido deberá entenderse aspirada. En otro caso, faltaríale una sílaba al verso. (N. del E.)
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166-14. Faltan cuatro sílabas en este verso, según el sistema seguido por Cervantes en la composición. (N. del E.)
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167-17. El mirto, murta o arrayán. (N. del E.)
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168-27. Así el texto; pero parece que debe leerse «en». (N. del E.)
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169-7. Faltan sílabas en este verso del terceto. Podría leerse:
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(N. del E.)
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171-4. Así el texto; pero quizá deba leerse «inclina». (N. del E.)
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172-13. «Herron es vna rodaja de hierro en forma de vn pan en rosca, con vn agugero en medio, y con el tiran a cierto puesto, do estâ hincado vn clauo que sobre la tierra tiene descubierta sola la cabeça, y tiran a poner el herron dentro, o lo mas cerca que pueden: y assi se llama juego del herron.» (Covarrubias.) (N. del E.)
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176-11. Ahaxar, según Covarrubias, es «traer alguna cosa entre las manos maltratandola y arrugandola». Hoy se dice ajar. (N. del E.)
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178-22. Así el texto. Sabido es que alborozo y alborozar, entre otras acepciones, tuvieron antiguamente las de alboroto y alborotar. (N. del E.)