Escena I
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BELTON, CLAUDIA.
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| BELTON | |
Ven, Claudio, ven; ven a llorar conmigo, | | | y a llorar de
placer, como el muchacho | | | que al cumplir el castigo de
su culpa | | | es de su tierna madre acariciado. | | | Mira, tú
eres muy joven todavía: | 5 | | ¿Qué edad tienes?
|
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| CLAUDIA | Sí,
para sufrir, ¿no es cierto?
| |
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—152→
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| BELTON | | Para gozar del mundo
los halagos, | | | para gozar del sueño de la vida,
| | | para elevar la vista, mientras tanto | 10 | | el anciano encorvado
hacia la tierra | | | ve el suelo por sus lágrimas regado;
| | | mientras el ambicioso en su locura | | | sobre el mármol
se arrastra del palacio; | | | mientras en las entrañas
de la tierra | 15 | | compra su perdición el pobre humano,
| | | en cambio del cajón que lleva al hombro | | | lleno
de oro, de tierra y de gusanos. | | | Todo, Claudio, a tu edad
es poesía; | | | las penas se disipan a tus años,
| 20 | | lo mismo que ese grupo de vapores | | | que empalaba la
luna ha poco rato. | | | ¿Qué pesar a tu edad no desparece
| | | a la puerta de un baile o un teatro? | | | ¿Qué pesar
vive mas de un solo día? | 25 | | ¿Qué pesar no
olvidaras con el canto? | |
|
|
| CLAUDIA | | Uno solo, el pesar que
hiere el alma, | | | el pesar del amante abandonado.
| | | |
—153→
| | Yo
quiero vivir pobre, sin amigos, | | | sin padre ni esperanza,
sin hermanos, | 30 | | sin nadie que me mire y se sonría;
| | | sin sombra en los ardores del verano; | | | solo en el mundo,
solo y sin recuerdos, | | | más bien que padecer de los
engaños | | | de un ser que ha seducido el alma mía.
| 35 |
|
|
| BELTON | | Quien ama ¿puede ser desventurado? | | | Yo no sé;
más si amara con violencia | | | a una mujer, la viera
en otros brazos, | | | la vería mirarme con desprecio,
| | | y yo la adoraría sin reparo. | 40 | | ¡Quién
sabe! Antes de vernos, otro objeto | | | el pecho juvenil ha
subyugado, | | | y la pobre mujer enternecida | | | desearía
quizá poder amarnos: | | | pero ama a otro ya; di, ¿no
merece | 45 | | semejante mujer ser el sagrario | | | de nuestro
corazón? |
|
|
| CLAUDIA | Y
quien engaña | | | por saciar un deseo momentáneo,
| | | y quien jura un amor hasta el sepulcro, | | | y se arma para
jurar de acento falso,
| 50 | | |
—154→
| | quien no piensa cumplir
cuanto ha ofrecido, | | | se postra, se enternece, muestra el
llanto, | | | no del amor, de la pasión tan solo, | | |
quien por primera vez rompe el encanto | | | en que cifra su
dicha el pecho tierno, | 55 | | ¿qué merece, señor?
¿Habrá malvado | | | más digno de castigo que
tal hombre? | | | Tal ser quise decir... |
|
|
| BELTON | ¿Qué,
tan muchacho | | | te hace hablar la experiencia, o solamente
| | | tu mente concibió tan triste cuadro? | 60 |
|
|
| CLAUDIA | |
Yo lo he visto, señor; yo vi en mi aldea | | | el crimen
inmoral entronizado, | | | y la tímida virgen indefensa
| | | hoy objeto de amor, luego de escarnio. | | | Yo vi al hombre
nutrido de pasiones, | 65 | | por vencer al objeto de su agrado
| | | mil ofertas hacer... y cuando esclava, | | | fuera de sí,
sus penas olvidando | | | la crédula doncella se rendía,
| | | y cual un dios amaba a su tirano, | 70 | | el hombre incierto
siempre en sus caprichos,
| | | |
—155→
| | sin recurrir siquiera al dulce
engaño, | | | desechar a quien todo lo ha perdido...
| | | ¿Por qué? Por ser sensible a un hombre ingrato.
| |
|
|
| BELTON | | Tu cuadro es espantoso, solo un monstruo... | 75 | | ¿Amaste alguna vez? |
|
|
|
| BELTON | | Pero sabes amar y enternecerte, | | | y
pasar noche y día contemplando | | | la imagen celestial
de una doncella, | | | y acercarte sin luz, con lento paso
| 80 | | al albergue que encierra a tu querida, | | | y hasta aspirar
el aire embalsamado | | | que ella también aspira. -Ángel
del cielo, | | | tú, que llaman mujer, de nuestros años
| | | consolador divino, gloria eterna, | 85 | | gloria a ti!...
¡Cuántas veces te he invocado, | | | y siempre atenta
al ruego de mi pecho | | | un consuelo me diste en mis trabajos!
| | | Una lágrima sola, una mirada | | | basta para alegrar
a los humanos,
| 90 | | |
—156→
| | que al imberbe muchacho parecidos
| | | por un juguete todo lo olvidamos. | | | Mira, Claudio, aún
me acuerdo todavía | | | (hará lo más ahora
cinco años) | | | que triste, sin consuelo por el mundo
| 95 | | buscaba el solo olvido que ya en vano | | | muchos años
buscara en las ciudades: | | | y lo que hallar no pude en los
palacios | | | lo hallé, ¿sabes en dónde? -Sobre
un monte. | | | Un día que viajaba... (era verano)...
| 100 | | Recorría los montes de Saboya; | | | dominado me
vi por el cansancio, | | | y ansioso del reposo me encamino
| | | a la extendida sombra de un gran árbol. | | | Si supieras
¡oh Claudio! Apenas puedo | 105 | | recordar sin ternura el bello
cuadro | | | que se mostró a mi vista... Una pastora,
| | | un ángel debió ser, que yo en la tierra
| | | nunca tan linda imagen he encontrado. | | | Una pastora estaba
adormecida, | 110 | | mientras tanto pacía su rebaño;
| | | y al ver su cabellera de azabache, | | | el carmín
encendido de sus labios, | | | su cuello de marfil, y la dulzura
| | | que al través de su rostro me fue dado | 115 | | descubrir
al momento... ¿no adivinas?
| | | |
—157→
| | Me prosterné a sus
pies, junté las manos, | | | mis ojos levanté
ya humedecidos, | | | rogué... cuando mi acento apasionado
| | | despertó a la pastora. ¡Ah qué momento!
| 120 | | Mi cariño, mis súplicas, mi llanto,
| | | todo la enterneció, y en un instante | | | las penas
olvidé de muchos años. | |
|
|
| CLAUDIA | | Y la pobre
inocente... esa pastora | | | creyó que tanto amor no
fuese falso, | 125 | | que era amada tal vez... |
|
|
| BELTON | Pudo
creerlo; | | | yo la adoraba ciego. |
|
|
| CLAUDIA | No
fue largo | | | tanto amor y ternura. Al otro día | | |
por otra puede ser la han olvidado. | | | ¿En qué vino
a parar esa infelice? | 130 |
|
|
|
|
—158→
|
| CLAUDIA | Se
quedó bajo del árbol, | | | y allí se quedó,
todo para el hombre, | | | y ella lloró tal vez. ¡Ah!
No es extraño, | | | mil cosas parecidas en el mundo
| | | por desgracia se ven a cada paso. | 135 | | Solo la mujer
llora... el hombre olvida. | |
|
|
| BELTON | | Yo olvidé a pesar
mío, que grabado | | | estuvo su semblante acá
en mi pecho; | | | por do quier encontraba su retrato. | | | Y
amara aun su memoria, si Adelina... | 140 | | ¡Adelina celeste!...
Dime, Claudio, | | | ¿puede quien la conoce amar a otra? | |
|
|
|
| BELTON | ¿Puedes
dudarlo? | | | La adoro, ella es mi dios, es mi existencia,
| | | sin verla no respiro, y a su lado | 145 | | un no sé
qué terrible me avasalla; | | | quiero hablarla y no
puedo... alzo la mano | | | para tomar la suya, y la retiro
| | | |
—159→
| | sin fuerza ni valor... ¡cómo la amo! | | | Es delirio...
mi frente está encendida, | 150 | | el pecho todo en brasas...
de mis labios | | | sale temblando el nombre de Adelina: | | |
no tengo ni un secreto acá en mi arcano | | | que no
sepa ella ya; le he dicho todo; | | | hasta que amé una
vez, siendo muchacho, | 155 | | a una joven doncella saboyana.
| | | Le he dicho hasta su nombre; y aun le he dado | | | el mismo
bucle de oro, que la pobre | | | me entregó cual depósito
sagrado, | | | prenda de amor eterno... qué ¿te pasmas?
| 160 | | ¿Se puede amar con más pasión, o Claudio?
| |
|
|
| CLAUDIA | | ¿Quién sabe? Puede ser que la pastora | | | ame con más delirio a quien ingrato | | | la olvidó
para siempre... |
|
|
| BELTON | Es
imposible. | | | Si me amase tan tierno... |
|
|
| CLAUDIA | Fuera
en vano. | 165 | | Para su perdición quizá ha nacido;
| | | solo la mujer vive en lo pasado.
| |
|
|
Escena
II
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|
LOS MISMOS, CONDESA, AMBROSIO.
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|
|
Mientras
habla la CONDESA con BELTON, que sigue contemplando la belleza
del cielo, AMBROSIO conversa con CLAUDIA. Se retira al fin,
y CLAUDIA, atenta a cuanto dicen la CONDESA y BELTON, expresa
por el juego de su fisonomía y acciones los diferentes
sentimientos que hace nacer en ella la conversación
que escucha.
|
| CONDESA | | ¿No lo dije, tío Ambrosio?
| | | Si no había otro remedio; | | | los hombres son todos
unos; | 170 | | no hay modo de componerlos. | | (A BELTON con
ironía.) | | Señor Belton, es muy lindo | | | pasar
un ratito al fresco, | | | ¿no es verdad? Y sobre todo | | | cuando
se habla al cocinero, | 175 | | o al lacayo, que es lo mismo,
| | | debe usté estar muy contento. | | | ¿Qué falta
a usted?... Un criado, | | | la luna, el jardín, el cielo...
| |
|
|
| BELTON | | Solo me faltabas tú;
| 180 | | |
—161→
| | ven aquí...
llora conmigo. | | | Dime el amor de tu pecho, | | | pregúntame
si te adoro, | | | si alguno en el universo | | | es más
dichoso que yo; | 185 | | déjame ver tu cabello, | | | tus
negros ojos... ¡Dios mío! | | | Ya basta, nada más
quiero. | | | No puedo hablar, Adelina, | | | adivíname...
¿no es cierto | 190 | | que serás feliz conmigo, | | | que
me adoras?... |
|
|
| CONDESA | ¡Pobre
Belton! | | | Has perdido la razón. | | | ¡Qué modo
de hacer requiebros! | | | ¿En qué salón aprendiste
| 195 | | a ser tan sensible y tierno? | | | ¿Dónde aprendistes
a amar? | |
|
|
| BELTON | | Que te lo diga mi pecho. | | | Yo no sé
por qué te amo, | | | por qué tiemblo si te veo,
| 200 | | por qué la vida te diera
| | | |
—162→
| | por un suspiro,
o aun menos, | | | por una sola mirada. | | | Esto todo es un misterio.
| | | Dime, Adelina, ¿tú sabes | 205 | | por qué me
amas?... ¿Cuánto tiempo | | | me amarás?... |
|
|
| CONDESA | Sin
duda alguna. | | | Te amo porque te encuentro | | | amabilidad,
dulzura; | | | porque eres todo completo, | 210 | | aunque a la
verdad a veces | | | me cansas con tus proyectos, | | | tus lágrimas
sin motivo, | | | tu sencillez, y ese empeño | | | en huir
de los salones. | 215 |
|
|
| BELTON | | ¡Ay Adelina! ¿Qué veo
| | | cuando estoy en un salón? | | | Los hombres son muy
pequeños, | | | muy frívolos... y ese tono, | | | eso que llaman buen gusto | 220 | | los hace a todos pigmeos.
| | | Vida mía, ¿te parece
| | | |
—163→
| | que el que al modo de
un muñeco | | | se inclina por amor propio, | | | y jura
un amor eterno | 225 | | sin saber lo que es amor, | | | quiere
mejor y más tiempo | | | que el infeliz que no sabe
| | | decir sino yo te quiero? | | | Ángel mío, solo
el hombre | 230 | | que vive en sí, sin anhelo, | | | sin,
ambición, inocente, | | | lleno de virtud el seno | | |
sabe amar... Pero esos fatuos | | | empedernidos, sin freno,
| 235 | | que frecuentan los salones, | | | nunca aman; o si al
menos | | | son sensibles una vez, | | | ¿qué dicen?...
¡Oh! No hay remedio, | | | esta muchacha me adora, | 240 | | se
muere por mí... un momento | | | será necesario
amarla. | | | Y entonces empieza el necio | | | con sus voces de
costumbre | | | a dar elogios, creyendo | 245 | | que esto es amar.
Adelina, | | | si los salones detesto | | | aquí tienes
el motivo;
| | | |
—164→
| | me gusta en todo ser serio; | | | los amores
de salón | 250 | | me parecen solo juego, | | | de la pasión
más sublime | | | que engrandece nuestro pecho, | | | ¿qué
hacen ellos?... Una chanza, | | | y si me vieran tan tierno
| 255 | | amarte... ¿no se rieran? | |
|
|
| CONDESA | | Lo digo, has perdido
el seso: | | | ¡válgame Dios! No concibo | | | lo que quieres
decir, Belton. | | | Tu amor en verdad es raro, | 260 | | tú
me quieres por supuesto | | | con ternura, no lo dudo; | | | mas
pudiera no creerlo. | | | Otro me amara y pasase | | | en estudiar
mis deseos | 265 | | noche y día, en complacerme, | | | en
querer lo que yo quiero... | | | Pero tú... |
|
|
| BELTON |
Cara
Adelina, | | | yo de nada de eso entiendo.
| | | |
—165→
| | Lo que sé
hacer es amar. | 270 | | Eso es todo... |
|
|
| CONDESA | Lo
agradezco. | | | Eres feliz... hace poco | | | pedías algo;
ya veo | | | que nada falta a tu dicha. | |
|
|
| BELTON | | Ángel,
solo te obedezco. | 275 | | Hoy te hablé de tu promesa,
| | | tú me impusiste silencio. | | | ¿Qué debo hacer?
|
|
|
|
| BELTON | | Así hago, estoy contento. | |
|
|
| CONDESA | (Aparte.) | | (¡Qué cachaza!... Para esposo | 280 | | a la verdad
será bueno, | | | es obediente...) Responde, | | | si esta
noche te concedo | | | lo que tanto deseabas...
| |
|
|
|
—166→
|
|
| CONDESA | Ni
más ni menos. | 285 | | Si te la doy ¿qué dirás?
| |
|
|
| BELTON | | Que eres un ángel del cielo. | | | Pero qué...
¿podré creerte? | |
|
|
| CONDESA | | Belton mío, ven a
verlo. | | | Dame la mano, te esperan. | 290 | | Entremos, Belton,
entremos. | | | Te voy a dar una prueba | | | del amor que te profeso.
| |
|
|
|
| CONDESA | | Delante de todos
esos | 295 | | que están llenos de amor propio, | | | y piensan
quizá en secreto
| | | |
—167→
| | que me gustan, que los amo:
| | | quiero verlos por el suelo. | |
|
|
| BELTON | | ¿Para qué tantos
testigos, | 300 | | di, para qué los queremos? | | | De la
fe que nos juramos | | | son testigos nuestros pechos. | | | ¿Para
qué mas? Esto basta, | | | ten piedad de mí, no
puedo | 305 | | delante de mil personas | | | leer en tus ojos negros
| | | el amor, no sé llorar | | | mas que a tus pies en
secreto. | | | ¿Para qué ir al salón? | 310 | | ¿Qué
vamos a hacer adentro? | |
|
|
|
| BELTON | | Aquí podemos hacerlo. | | | Pero ¿es verdad?
¿No me engañas? | | | Mira, aquí a la faz del
cielo | 315 | | nos juraremos amor. | | | Qué ¿no te gusta
este templo?
| | | |
—168→
| | Tu salón no es tan hermoso. | | | Antorchas,
sofás, espejos... | | | ¡Ah! No, la luna es más
bella. | 320 | | Vale más que nos casemos | | | aquí
mismo. ¿Qué testigo | | | tendremos mejor que el cielo?
| | | Tierna amante. |
|
|
| CONDESA | Nos
esperan | | | en el salón, no hay remedio. | 325 | | ¿Qué
dirán?... Vamos, mi vida, | | | dame ese gusto. Primero
| | | entraré yo, pero sola; | | | y tú vendrás
solo luego. | | | ¿Me concedes esta gracia? | 330 |
|
|
| BELTON | | ¡Oh!
Todo te lo concedo. | | | Allá voy... vete, Adelina.
| |
|
|
| CONDESA | | Mira, Belton, que te espero.
| |
|
|
Escena III
|
|
|
BELTON, CLAUDIA.
|
| BELTON | | ¡Qué
voz! ¡Qué voz! La muerte me anunciaran | | | con esta
voz que me juró carino, | 335 | | con esta voz que preguntó:
¿me adoras? | | | Y al puñal presentara el pecho mío
| | | con júbilo y delirio, y sin embargo | | | tiemblo
como si fuera un asesino, | | | y una voz con misterio me repite
| 340 | | que entre mí y esa casa hay un abismo. | | | ¡Un
abismo!... Imposible... Sólo hay flores, | | | y hoy
sobre todo que el amor me ha oído, | | | y con su antorcha
quiere conducirme | | | de su altar a las gradas, no hay peligro
| 345 | | para mí ¡Cuántos años por la tierra,
| | | sin patria como el mísero judío, | | | sin
miedo caminé! La noche, el día, | | | todo era
igual, nunca perdí el camino; | | | y por fin llegué
al puerto deseado, | 350 | | a los pies de Adelina que me ha
visto | | | temblar como la caña del estanque,
| | | |
—170→
| | y
con su voz de amor me ha defendido... | | | ¡Oh! Cuál
mi mente el tiempo me recuerda | | | en que vagando solo, sin
camino, | 355 | | de mi pecho llevé por todas partes
| | | el deseo de amar, de ser amigo, | | | esposo, padre, amante...
y de ser útil... | | | Y encontrar quien me diese su
cariño, | | | quien al verme exhalara por sus ojos
| 360 | | rayos de amor... Al fin ya lo consigo. | | | ¡Ah Dios! Bendito
seas, me escuchaste... | | | ¡Escucha así los ruegos
de mi hijo! | |
|
|
| CLAUDIA | | ¡De su hijo!... Señor... ¿Es
usted padre? | |
|
|
| BELTON | | ¡Ah! Claudio, lo seré si no
lo he sido. | 365 |
|
|
| CLAUDIA | | ¡Feliz madre, dichosa la que puede
| | | sin rubor pronunciar: es hijo mío; | | | mira a su
padre, es bello, es adorado, | | | me ama con amor puro, es
mi marido! | |
|
|
| BELTON | | Así dirá Adelina muy en
breve;
| 370 | | |
—171→
| | y cuando me haga padre, ¡qué delirio!
| | | El fruto de mi amor, yo lo jurara, | | | será, ya
lo verás, bello, divino, | | | lo mismo que tu hermano...
¿No es precioso? | |
|
|
| CLAUDIA | | ¿Quién? ¿Benjamín?¿No
es cierto que es muy lindo? | 375 | | Que se parece a usted...
digo, a su padre... | | | Usted no le conoce... (Aparte.) ¡Dios!
¿Qué he dicho? | |
|
|
| BELTON | | Hace poco que al lado de Adelina
| | | sentado estaba yo, y adormecido | | | estaba Benjamín
en nuestros brazos. | 380 | | Yo no puedo decir lo que he creído;
| | | Adelina mi amante era mi esposa, | | | y el sueño
que me halaga tanto tiempo | | | realizado lo vi... Claudio,
es preciso | | | que me vaya al salón... quizá
me esperan. | 385 |
|
|
| CLAUDIA | | Tengo que hablar a usted... Señor,
he visto... | |
|
|
|
|
—172→
|
| CLAUDIA |
¡Yo!...
Señor... yo... nada. | |
|
|
| BELTON | | ¿Qué es lo que
dices?... Yo no te concibo. | |
|
|
|
|
|
|
| CLAUDIA | | Pues lo diré, señor,
aunque temblando. | | | El albergue del pobre es el asilo | | | de la virtud. El lujo y la opulencia | | | tras sí llevan
el crimen y el fastidio. | |
|
|
|
| CLAUDIA |
No,
señor, ninguna.
| 395 | | |
—173→
| | Jamás en un estado
distinguido | | | se puede hallar una mujer sencilla, | | | tierna,
capaz de amar... todos son vicios. | |
|
|
|
| CLAUDIA |
No,
es imposible, estoy seguro. | | | Para amar es preciso haber
nacido | 400 | | en una clase media, ser criada | | | en el trabajo.
¡Ay! Esto no es lo mismo | | | que vivir rodeada de placeres,
| | | que escuchar sin cesar la voz del vicio | | | que, fingiendo
vencer la vil rutina, | 405 | | abre del negro crimen el camino.
| | | Disipación no más, orgullo solo, | | | indiferencia
al fin, amor fingido, | | | esto es cuanto se encuentra en los
salones. | | | Usted mismo, señor, usted lo ha dicho.
| 410 | | El seductor lenguaje, los adornos, | | | y nada más
a veces que un capricho | | | enamoran a un hombre; esas señoras
| | | se rinden... y se ofrece por marido | | | el hombre apasionado...
al fin ¿qué encuentra? | 415 | | Una mente exaltada, un
pecho frío.
| |
|
|
|
—174→
|
| BELTON | | ¡Qué torrente! ¡Qué
fuego! |
|
|
| CLAUDIA | Y
al contrario | | | la que todo lo debe a su marido, | | | que ve
en él protector, esposo, amante, | | | ¡con qué
amor le venera tan sencillo! | 420 | | ¡Cómo dél
hasta el sueño le es sagrado! | | | Si él lo dijo
no más, todo es divino; | | | y la paz, la amistad, la
confianza | | | hallan en los dos pechos dulce asilo. | | | ¡Ah!
Señor, usté es digno de gozarlo. | 425 |
|
|
| BELTON | |
Si hasta el fin te he escuchado, solo ha sido | | | en favor
de tu audacia inesperada; | | | mas, Claudio, por tu bien hoy
te lo digo, | | | no te atrevas jamás en mi presencia
| | | a hablar en ese tono... Sé testigo | 430 | | de mis
acciones todas... En silencio | | | respeta en mí, lo
entiendes, mis caprichos. | |
|
|
| CLAUDIA | | Perdón, señor...
Quisiera todavía... | | | Un instante, señor...
No he concluido.
| |
|
|
Escena V
|
|
|
AMBROSIO,
CLAUDIA.
|
| AMBROSIO | | Claudia imprudente, ¿qué
hicimos? | | | ¿Has hablado a la Condesa? | |
|
|
| CLAUDIA | | ¿Yo? ¿Para
qué? Si no tengo | 455 | | nada que decirle. -¡Hay tema!
| | | Todo es para Belton, todo, | | | amistad, amor, franqueza,
| | | y odio para mi rival. | |
|
|
| AMBROSIO | | ¡Ay hija mía!
Modera | 460 | | tu cólera, ¡qué... no sabes!
| | | Tu rival... Dime ¿no aciertas? | | | Tu rival... |
|
|
| CLAUDIA |
¿Es
ya su esposa? | | | Compasión, por Dios... mis fuerzas
| | | me abandonan.
|
|
|
|
—177→
|
|
| CLAUDIA | | ¿No se han casado? ¡Y qué
fuera | | | de mí si lo hubiesen hecho! | | | ¡Ay! Ya respiro...
Estoy cierta | | | que Belton no puede amar | | | a una mujer tan
coqueta | 470 | | como Adelina; no puede | | | jamás casarse
con ella, | | | es imposible... Él me ama | | | sin saberlo...
¡Oh! Yo quisiera | | | que conociese mi sexo. | 475 |
|
|
|
| CLAUDIA | | Y esa mujer ¿qué
me importa? | | | Nada de ella me interesa. | | | Su odio, su amor,
su desprecio | | | todo me es igual. Que muera | 480 | | o viva,
triste o dichosa, | | | de andrajos llena o de perlas, | | | poco
me importa.
|
|
|
|
—178→
|
| AMBROSIO | Hija
mía, | | | escúchame: di, ¿deseas | | | vivir feliz
en el mundo? | 485 |
|
|
| CLAUDIA | | ¡Feliz! Que Belton lo sea, | | | y
lo seré yo también. | |
|
|
| AMBROSIO | | Pues mira, quien
te aconseja | | | te ama lo mismo que a Belton. | | | Si quieres
que no se pierda | 490 | | la paz de Belton, la tuya, | | | la de
tu hijo, te queda | | | un solo remedio... Huye, | | | solo el
oprobio te espera | | | en esta casa... Tu hijo | 495 | | ha dado
a todos sospechas. | | | La Condesa ya sabía | | | tu nombre,
y con su viveza | | | ha descubierto al momento | | | lo que tanto
le interesa. | 500 | | Belton aun no sabe nada. | | | Vete; mira,
la Condesa
| | | |
—179→
| | te busca por todas partes, | | | y vendrá
pronto. |
|
|
| CLAUDIA | Que
venga; | | | aquí la espero, y en paz. | 505 |
|
|
| AMBROSIO | |
Te hará cubrir de vergüenza. | |
|
|
| CLAUDIA | | ¿Por qué?
¿Porque me engañaron? | | | ¿Porque ella es quien se
aprovecha | | | del amor que me es debido? | | | ¿Porque soy sola
en la tierra? | 510 | | ¿Porque soy pobre y sin nombre? | | | ¿Porque
sé amar?... ¡Ah! Que venga, | | | que venga, yo no la
temo. | |
|
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| AMBROSIO | | Un anciano te lo ruega | | | en el nombre de
tu padre. | 515 | | No te expongas... ¡ah! Quisiera | | | ocultártelo
no puedo; | | | te echarán de aquí por fuerza.
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—180→
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| AMBROSIO | No,
mas su esposa, | | | y hasta que tú estés ya fuera
| 520 | | tu Belton no sabrá nada. | |
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| CLAUDIA | | Yo se lo
diré... De veras | | | tendrá él que defenderme.
| | | ¿Será tan vil la Condesa? | | | Poco me importa; mi
Belton | 525 | | está allá... |
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| CLAUDIA | | Que pronto seré feliz;
| | | que mañana viva o muerta | | | estaré en paz...
Largos años | | | he vagado por la tierra | 530 | | sin consuelo
ni esperanza, | | | y entonces tuve paciencia,
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—181→
| | y sufrí,
porque sabía | | | que una suerte lisonjera | | | me esperaba...
Hoy es el día | 535 | | que concluyo mi carrera | | | de
trabajos... Sí, lo juro... | | | Esta existencia me pesa:
| | | o soy feliz hoy, o muero. | |
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| AMBROSIO | | Pobre muchacha, tus
penas | 540 | | te ocultan la realidad. | | | Porque, en fin, ¿qué
es lo que esperas? | |
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| CLAUDIA | | ¿Qué, espero?... ¿Usted
me pregunta | | | qué es lo que espero?... Que venga
| | | a pedirme aquí perdón, | 545 | | a unirse en
unión eterna | | | conmigo... Espero que vuelva | | | a
amarme a mí sin rival; | | | espero que se arrepienta.
| | | Esto es fácil, ¿no es verdad? | 550 |
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| AMBROSIO | | Imposible,
su conciencia | | | no le remuerde.
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—182→
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| CLAUDIA | Es
mentira. | | | Belton de todo se acuerda. | |
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| CLAUDIA | | Es mentira, y aunque fuese...
| 555 | | Pero no, si yo le visto | | | llorar... Mas si en mi presencia
| | | se ha enternecido hace un rato. | | | Aquí estaba
yo... ¿Hay quien crea, | | | al solo mirar su rostro, | 560 | |
que es insensible?... ¡Anatema | | | si lo fuese a mi cariño!
| | | Todo esto es una quimera; | | | Belton me ama, no hay remedio.
| | | ¿Quién lo duda? |
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Escena VI
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LOS MISMOS, LA CONDESA.
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| CONDESA | | . Ambrosio, déjanos
solos. | | (A CLAUDIA.) | | Dígame usted, jovencito,
| | | ¿hay algo escrito en mi frente | | | que diga que yo he nacido
| | | para vivir engañada, | 570 | | sin conocer que lo he
sido, | | | sin vengarme de una injuria? | |
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| CLAUDIA | | ¿Y en la
mía hay algo escrito | | | que me pinte sin honor, | | | incapaz de hacer lo mismo | 575 | | que una señora ultrajada,
| | | y que sufriré un martirio | | | lento, y todo sin
quejarme; | | | que veré, mero testigo, | | | sellar mi
infamia, mi muerte, | 580 | | sin gritar «mira que aun vivo»,
| | | sin detener con mi mano
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—184→
| | el puñal del asesino...
| | | ¿No es cierto?... |
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| CONDESA | Quien
se avasalla | | | a un hombre desconocido, | 585 | | quien comete
una bajeza | | | por engrandecerse... es digno | | | de su suerte.
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| CLAUDIA | Y
la que inicua | | | corrompe a un hombre sencillo, | | | aparenta
amor y miente, | 590 | | es digna de buen destino, | | | ¿No es
verdad? |
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| CONDESA | ¿Así
me insultas? | | | Muchacha, ya te lo he dicho, | | | no aguanto
de nadie ultrajes. | | | Tu sexo me es conocido; | 595 | | tus proyectos
¿cuáles son? | |
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| CLAUDIA | | Unirme al padre de mi hijo.
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—185→
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| CONDESA | | Belton ya no piensa en ti; | | | va a ser mi esposo...
Es preciso | | | que te ausentes al instante | 600 | | sin verlo...
¿Ves mi bolsillo? | | | Tómalo, vete al momento; | | | sé
dichosa tú y tu hijo. | |
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| CLAUDIA | (Arroja con desprecio
al suelo el bolsillo que toma de la CONDESA.) | | La inocencia
no se compra; | | | yo de nada necesito | 605 | | sino del pecho
de Belton. | |
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| CONDESA | | Imprudente, ya te he dicho | | | que es
necesario te ausentes; | | | si no te vas ahora mismo | | | mis
criados te harán ir. | 610 |
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| CLAUDIA | | ¿Dónde está
Belton, mi hijo? | |
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| CONDESA | | Para ti Belton no vive. | | | Tu
hijo aquí está... (Llama.) ¿Domingo? | |
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(Sale un CRIADO con BENJAMÍN por la mano.)
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—186→
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| CLAUDIA | |
Ven a llorar, Benjamín; | | | ¡Ah! Ven a llorar conmigo.
| 615 | | Esta mujer nos desprecia. | | | ¿Y tu padre? ¿No le has
visto? | | | ¿Qué te dijo, vida mía? | | | ¿No fue
él quien te ha traído?... | | | Vamos a verlo...
| (Se dirige a la casa.) |
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| CONDESA | Si
al punto | 620 | | no te ausentas, te lo he dicho, | | | mis criados
te echarán. | |
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| CLAUDIA | | Es imposible...
| (Andando siempre.) |
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(Los CRIADOS impiden a CLAUDIA proseguir.)
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| CLAUDIA | | ¿Dónde está Belton?... ¿Qué
es esto? | | | Mirad que si seguís grito...
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—187→
| | Dejadme ir... allá... a la casa... | | | Quiero entregarle
su hijo... | | | Compasión... solo un instante... | | (La echan enteramente, y ella dice con voz terrible desde
la puerta.) | | ¡Ah, mujer! Yo te maldigo. | |
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