Casiri defendido
Francisco Codera y Zaidín
—535→
Dozy, en la primera edición de sus Recherches sur l'Histoire politique et littéraire de l'Espagne pendant le moyen âge, en un capítulo que tituló Un relieur maladroit et les historiens de l'Espagne, hizo graves cargos á Casiri, por no haber advertido que el códice de Abén Alabbar, núm. 1654, estaba mal encuadernado y por tanto las biografías interpoladas.
La sagacidad crítica de Dozy y sus grandes conocimientos de nuestra historia pudieron llevarle á desembarazarse de la confusión que la copia de un manuscrito mal encuadernado tiene que producir en el lector; pero sospechó una cosa que no era verdad: el códice de El Escorial no está mal encuadernado, al menos en la parte á que el crítico se refiere; el mal procede de más atrás; del códice ó códices anteriores, y la prueba es muy clara, examinado el manuscrito. Así, entre otras cosas, tenemos que la biografía de Abdalá ben Abdelaziz, conocido por Piedra seca, que consta en la pág. 111 del texto publicado, Notices sur quelques manuscrits arabes, en el códice de El Escorial, comienza al folio 61 v. y sigue al 62 r., donde después de los tres versos publicados por Dozy, pág. 113, siguen otros que se creería pertenecen á la misma biografía, que continúa con la que en el códice Escurialense —536→ consta al fin del folio 110 r. y 111 v., donde termina á mitad de la página.
Se ve, pues, que la culpa no fué de Casiri, aunque sí fué gran mérito de Dozy el conocer ésta y otras interpolaciones, que vienen á hacer más difíciles los estudios arábigos, ya que son muchos los libros mal encuadernados, en los cuales es relativamente fácil restablecer el orden; pero cuando el desorden procede de códices anteriores, la cosa se hace muy difícil, y no puede pedirse que la conozca el que publica el texto por primera vez.
Madrid, 22 de Abril de 1892.