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Volumen 8 - carta nº 290

De JUAN VALERA
A   MARCELINO MENÉNDEZ PELAYO

Bruselas, 9 marzo 1887

Mi muy querido amigo Menéndez: Acabo de recibir la carta de Vd. del 5, y me apresuro a darle mil gracias por los informes que me envía sobre los estudios de Luis.

Como yo quiero escribir a Vd. siempre que se me ocurra, y puede retraerme de hacerlo el considerar que le pongo en la necesidad de contestarme, suprimo esta necesidad, rogándole que no me conteste sino cuando tenga tiempo y gana. En este presupuesto escribiré yo a menudo, sin el recelo de comprometer a Vd. a enjaretar una carta por cada carta mía.

Sentiré que las ocupaciones, distracciones y cuidados de Cánovas no le dejen escribir el Prólogo o Introducción que para mis novelas le he pedido. Cánovas aun no ha contestado a mi carta.

Es evidente que si no puse a Corina en la lista de las personas a quienes ha de dar usted el tomo II de mis obras, es porque Corina está como omnipresente en todas mis cosas y pensamientos, como la mejor, más notable y constante amiga. El primer ejemplar, pues, que Vd. reparta, se entiende que ha de ser para ella.

Supongo que irán en la lista los siguientes nombres. Si no fueron, lo añado: un ejemplar a Moret, otro a Antoñita, otro a D. Francisco Calvo Muñoz, Director de la Revista de España, y otro para el Doctor Thebussem. El tomo creo que no debe ya tardar en salir.

Como Vd. me dijo en una de sus cartas que Cánovas mismo había llevado a Corina mis Apuntes, elogiándolos mucho, esta benignidad de Cánovas para conmigo-en lo literario-me enterneció y me decidió a pedirle el Prólogo, como muestra también de mi gratitud por lo bien que siempre se ha conducido conmigo, sobre todo cuando serví en los Estados Unidos, siendo él Presidente.

Mi propósito es ir ahí en el mes de mayo, y creo que le cumpliré. Deseo también quedarme por ahí, si logro arreglar mi situación económica para poder vivir ahí modestamente, sin turrón alguno. Estoy harto de diplomacia, y con vivísimo deseo de verme entre mis libros, de escribir la Metafísica a la ligera, de traducir a Hesíodo y de ser mero literato en la vejez.

Adiós, y créame su afmo. y buen amigo

Juan Valera

 

Valera-Menéndez Pelayo , p. 358-359.