1
«Una de las características más notables del esperpento es la de presentar la imagen deformada y los rasgos ridículos de la figura humana. Monstruosidades, bufonadas, pesadillas, carnavales extraños, burlas, anomalías, figuras de la comedia dell'arte, contorsiones, gárgolas, payasos aterradores, monstruos, enanos, caras imbéciles y otras cosas por el estilo son los adornos de lo grotesco. Y las figuras grotescas por excelencia son los muñecos de guiñol, los maniquíes, las marionetas, etc. (es decir, juegos mecánicocaricaturescos) porque sugieren de modo lúdico una desviación radical e inquietante de las cosas que nos son familiares»
. Rodolfo Cardona et Anthony N. Zahareas. Visión del esperpento. Madrid: Editorial Castalia, 1987, p. 49.
2
Ramón María del Valle-Inclán. Luces de bohemia. Ed. Alonso Zamora Vicente. Madrid: Espasa Calpe, 1989, p. 138.
3
Alejandro Sawa se montre, surtout à la fin de sa vie, blessé, meurtri, torturé par la foule (qu'il nomme «la Esfinge»), se drapant d'un orgueil parfois grotesque.
4
Prudencio Iglesias Hermida. «Alejandro Sawa». De mi museo. Madrid: Imprenta ibérica, 1909, pp. 83-93.
5
Le bohème moderniste des années 1890 est un être politisé. Manuel Aznar Soler, dans sa thèse La bohemia literaria española durante el modernismo, souligne la sympathie esthétique du bohème pour le socialisme: «Al igual que en el caso del anarquismo literario, las simpatías de la bohemia germinalista por el socialismo son simpatías "estéticas"».
Manuel Aznar Soler. Resumen de la Tesis doctoral, La Bohemia literaria española durante el modernismo. Barcelona: Universitat de Barcelona, Centre de Publicacions, 1981, p. 23.
6
José Esteban et Anthony N. Zahareas. Los proletarios del arte - Introducción a la bohemia. Madrid: Celeste Ediciones, 1998, p. 10.
7
«El "modernismo" de la bohemia germinalista conjuga la idea de belleza con la idea de justicia social sin ninguna clase de incompatibilidades»
(Aznar Soler. Op. cit., p. 27).
8
Joaquín Dicenta. «Rafael Delorme. Retrato a pluma», De la batalla (Madrid: Casa editorial de Mariano Núñez Samper, [1925]), cité par José Esteban et Anthony N. Zahareas. Op. cit., p. 74.
9
Cité par José Esteban et Anthony N. Zahareas. Op. cit., p. 19. Emilio Carrere (1883-1947) a côtoyé de très près la bohème madrilène et celle-ci lui a inspiré ses plus belles pages poétiques. Un autre passage d'un texte d'Emilio Carrere intitulé «La casa de la bohemia», de Retablillo grotesco y sentimental (Madrid: Mundo Latino, [s. a.]), cerne avec netteté et clairvoyance la psychologie bohème: «Es un arranque de independencia espiritual, de inadaptación a los ambientes ramplones y antiestéticos, como una oficina o una trastienda; un ansia juvenil de gozar y de sufrir la vida a pleno pulmón en la alegre e imprevisora libertad del arroyo»
(cité par Allen W. Phillips. En torno a la bohemia madrileña 1890-1925: testimonios, personajes y cosas. Madrid: Celeste Ediciones, 1999, p. 39).
10
«-Aquello que comienza: "soy un poeta embrujado por rosas lujuriosas..." -murmuró Verónica, cohibida.
-¡Pss! Es un soneto que escribí al correr de la pluma por ganarme diez duros: cincuenta pesetas de lirismo-. Teófilo dejaba caer las palabras como el árbol demasiadamente enfrutecido deja caer el fruto, con absoluta indiferencia». Ramón Pérez de Ayala. Troteras y danzaderas. Madrid: Biblioteca EDAF, 1966, p. 132.