21
Archivo General de la Nación, Sección Colonia. Legajo Compañía de Jesús, años 1723-1734.
22
Archivo del convento de La Merced, Córdoba.
23
J. Kronfuss: «Historia de la construcción del edificio de la Compañía de Jesús y de sus adyacentes», en Revista de la Universidad Nacional de Córdoba, año VI, N.º 2-3, abril-mayo de 1919. J. Kronfuss: La Arquitectura Colonial en la Argentina, imprenta Biffignandi, Córdoba, s/fecha. P. P. Grenón S. J.: «Origen de la Iglesia de la Compañía en Córdoba, R. A.», en Revista de la Universidad Nacional de Córdoba, año VII, N.º 4, junio 1920. P. P. Grenón S. J.: La Compañía de Jesús en Córdoba, Córdoba, 1938.
24
El P. Cattaneo, que aún no dominaba el castellano, y que escribía en italiano, incurre en este pintoresco error, agregando la explicación para que su hermano entendiese el significado de esa palabra.
25
No debe suponerse que el P. Cattaneo haya realizado ya progresos tales como para escribir tan correctamente el castellano, pues en el original está en italiano. Pero seguramente debió subrayar este párrafo de su carta, pues Muratori lo publicó en bastardilla, distinta al resto del texto.
26
También en italiano, y en bastardilla, en el original de Muratori.
27
Todo este párrafo relativo al pez volador falta en la edición de la Revista de Buenos Aires, por haberse perdido su original. En una nota aclaran los editores tal omisión, diciendo que ha sido imposible subsanarla por cuanto el único ejemplar que les era dado consultar pertenecía al Gral. Mitre, quien en esos momentos se encontraba al frente de los ejércitos aliados contra el Paraguay. Y a renglón seguido cometen un pequeño error bibliográfico, pues dicen que los señores Lamas y Carranza poseían la edición de 1752 de Venecia, y la traducción francesa de 1754, respectivamente, en las que no se encuentra dicha carta. Como lo aclaré debidamente en la bibliografía, todas las versiones de la obra de Muratori incluyen las cartas del P. Cattaneo; no así las de Gervasoni, que sólo se encuentran en la segunda parte, sumamente rara y nunca traducida.
28
En el original incurre el P. Cattaneo en una rara mezcla de italiano y español, pues dice textualmente: Mirilo, Padre, mi dissero, mirilo ivi.
29
Dejo estas dos palabras en italiano, para evitar la repetición del sustantivo «almuerzo». Nótese que en italiano antiguo se decía colezione, en lugar de colazione, como actualmente. El P. Gervasoni escribía collezione.
30
Por idéntica razón mantengo en italiano il desinare.