1
Ambas cartas citadas pertenecen al Archivo General de la Nación (Argentina), Archivo Félix Frías; la primera es la pieza 19522, la comentada en detalle es la 19525.
2
P. DE MAN, «Autobiography As De-Facement», The Rethoric of Romanticism, New York, Columbia Univeralty Prem, 1984, pp. 67-81, donde ataca la concepción de la autobiografía como pacto de lectura según Lejeune. Yo me adhiero a la de ELIZABETH W. BRUSS con la variante de las reglas que antes había propuesto reformulada según tres parámetros: Truth-value, act-value, e identity-value en J. OLNEY, ed., Autobiography. Essays Theoretical and critical, Princeton, Princeton University Prem, 1980, pp. 299-300. Tales reglas no borran en el nivel perlocucionario las ambigüedades inherentes al género y a su uso por los distintos escritores en lo que respecta a los tres parámetros, ni son incompatibles con lo que acepto del juicio de de Man. Para un ejemplo extremo de la construcción artificiosa de una autobiografía con una imagen conscientemente construida, véase la película «Imagina: John Lennon» de Andrew Solt, Warner Bros.
3
Cito Mi defensa en la edición de: D. F. SARMIENTO, Obras... publicadas bajo los auspicios del Gobierno Arjentino, III, Santiago de Chile, Imprenta Gutenberg, 1885, p. 23 (el subrayado es mío).
4
Para las ideas de Sarmiento y su conocimiento de Vico y Herder desde sus anticipaciones del romanticismo hasta sus sucesores en la «historia filosófica» y el determinismo, véase R. LIDA, «Sarmiento y Herder», Estudios hispánicos, México, El Colegio de México, 1988, pp. 125-139 (original leído en 1990 y publicado por primera vez en 1941).
5
Toda la carta
revela en su textura la improvisación al correr de la pluma,
con tachaduras, intercalaciones y hasta manchones que delatan el
forcejeo escritor-escritura y dejan marcas físicas en el
original. Las tachaduras corrigen a veces una sílaba o dos
hasta partes de frases y buscan posteriormente un camino mejor o lo
abandonan. Las intercalaciones llegan hasta una oración como
la insertada después de haber citado a Franklin en paralelo
consigo mismo: «Franklin estranjero en
Inglaterra rresibió de la Unibersidad de Oxford el
título de doctor (―[coinsidensia] no me baya a
comparar con Franklin)»
(el subrayado es mío
y marca la intercalación, f. 4).
Las menciones a la autobiografía de Franklin en la obra de
Sarmiento merecerían por si solas un artículo (por
ej. Recuerdos, cartas a
Dominguito, AGN, adquirido CRPHN,
Sala VII-20-1-B, pieza 7800, y a su nieto Augusto Belin Sarmiento y
más de 93 menciones en el t. LIII
de sus Obras que esté dedicado imperfectamente al
índice general).
6
En la «Bibliografía» que compiló y publicó L. MONTT, Obras de D. F. Sarmiento, Santiago de Chile, Imprenta de Gutenberg, 1887, t. 1, pp. XV y se figura que hasta comienzos de 1844 sólo había publicado cinco libros y folletos originales (es decir que no fuesen traducciones o arreglos de otros): N.º 11, Análisis de las cartillas, silabarios i otros métodos de lectura, conocidos i practicados en Chile, Imprenta del Progreso, 1842, 1842, 69 pp.; N.º 13, Silabario, ibídem, 1842 (no encontrado por Montt); N.º 15, Mi defensa, ibídem,16 pp.; N.º 16, Programa i reglamento del Liceo, ibídem, 1843, 31 pp. (en colaboración con J. A. Ortíz y V. F. López); N.º 17, Memoria leida en la Facultad de Humanidades el 17 de octubre d e 1843... Santiago de Chile, imprenta de la opinión, 64 pp. Sobre ortografía americana.
7
Sobre la tensión abstracto-concreto véanse dos enfoques diversos de L. A. ROMERO y de J. RAMOS en el número de homenaje a Sarmiento de Revista Iberoamericana, LIV,143 (Abril -Junio 1988).
8
El subrayado de pero es mío. Sobre el juego del énfasis puesto en su escritura tumultuosa frente a su capacidad de establecer un plan calculado coherentemente según los fines que busca, véase mi artículo «La configuración del Facundo», publicado en 1946 y recogido en Textos hispanoamericanos de Sarmiento a Sarduy, Caracas, Monte Ávila,1978, pp. 35-59.
9
Para opiniones adversas sobre el Facundo y sobre su egolatría en general véase mi trabajo «Las ideas de Sarmiento antes de la publicación del Facundo» (aparecido en 1959) y recogido en Textos Hispanoamericanos...; esp. 12-19. Sobre el mal efecto que produjo en sus contemporáneos la autobiografía propuesta en Recuerdos de provincia puede verse la opinión de Bernardo de Irigoyen en carta a Rufino de Elizalde, en su archivo, t. II, p. 304 o la de Alberdi (como enemigos); y la de Félix Frías a Juan María Gutiérrez en su Archivo, t. II, p. 112 (entre los amigos).
10
Antes había superpuesto 41 a 43.