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Cabe recordar que la «prehistoria» de los Contemporáneos como grupo literario se remonta hacia la Antología de poetas modernos de México (1920) y las revistas La Falange (1922

 

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Una breve exposición de sus reivindicaciones, entre ellas la de sintetizar «en su porción máxima, las primeras realizaciones de un tiempo nuevo» se halla en Villaurrutia (1924: 16-26); por lo demás, el concepto de literatura de Vasconcelos, analizado por Fell (1994), contiene varios aspectos -p.ej. el culto al genio y la intuición creadora, la actitud anti-burguesa y el desprecio del acatamiento esterilizante a las normas establecidas, el antirracionalismo, cierta tendencia al unanimismo- que en cuanto tales resultan bastante compatibles con nociones estridentistas.

 

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Un testimonio de la oposición frente a Vasconcelos se halla en «Margen», el prólogo de Maples Arce al poemario Esquina (1923) de List Arzubide: «Hay un poco de susto en los interiores reaccionarios. El Continente Nuevo sigue siendo un chantaje literario del expositor vanguardista y teorizante intrépido José Vasconcelos, una broma de Cristóbal Colón o una noticia de la Associated Press, a pesar de los esfuerzos pugnaces del estridentismo» (Schneider 1983: 47).

 

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Significativa al respecto es la reseña en «Libros y revistas», México Moderno 2 (1/9/1922), donde se caracteriza la lírica de Maples Arce como «importada [...] bella, además [...] romántica, también». La sección estaba a cargo de José Goros- tiza, la reseña empero aparece sin firma. De manera semejante se expresa el crítico anónimo en La Falange 1/1/1923, sobre la novela de Arqueles Vela. Para la historia del antagonismo explícito entre estridentistas y Contemporáneos que empieza con la ya citada conferencia de Villaurrutia (1924), cfr. Gordon (1989) y Escalante (1996).

 

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Cfr. las críticas recogidas en Schneider (1970: 51-57).

 

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También fueron celebrados, como prueba de la actitud vanguardista valiente, en círculos vanguardistas fuera de México, cfr. el comentario en Diario de la Marina (La Habana), 18/09/1927, reproducido en List Arzubide (1987: 126).

 

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Lo deja traslucir hasta la opinión, recordada varias veces por el propio List Arzubide, de José Juan Tablada, quien siempre mostraba su simpatía por el estridentismo: «Bueno, Germán, ¿y además de hacer versos y andarse dando de palos por allá, qué otra cosa hace usted en Puebla?», cita según Bolaños (1976: 58).

 

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El caso más conocido es el de Diego Rivera; para la relación entre Vasconcelos y los muralistas cfr. Blanco (1977: 97-100).

 

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Es así como Alva de la Canal integra la pintura fotográficamente exacta de hojas de periódicos y anuncios en un cuadro cubista («El Café de Nadie»).

 

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Lo que no significaba que los estridentistas negaran totalmente a todos los autores mexicanos en alguna manera ya consagrados: aparte de su conocido respeto por Tablada y López Velarde, también hay testimonios de admiración por Alfonso Reyes, cfr. Schneider (1970: 87).