71
Analecta Bollandiana, 1902, págs. 241-360.
72
Bertolucci: «Contributo allo studio...», art. cit.; H. R. Jauss: «Littérature médiévale et théorie des genres», Poétique, I, 1970, págs. 79-101.
73
«Aspectos estructurales en los milagros de Berceo», Berceo, XX, 1965, págs. 169-184; artículo reelaborado en Análisis estilístico de los Milagros de Ntra. Sra. de Berceo, Madrid, 1971; M. Morreale: «La lengua poética de Berceo: reparos y adiciones al libro de Carmelo Gariano», HR, XXXVI, 1968, págs. 142-151.
74
Para el juego de tiempos, puede verse, aunque no siempre valga para el español, Harald Weinrich: Estructura y función de los tiempos en el lenguaje, Madrid, 1968. Más próximo, el acertado análisis de las formas verbales realizado por J. M. Rozas: «Composición literaria y visión del mundo: El clérigo ignorante de Berceo», Homenaje al Dr. Lapesa, III, Madrid, 1975, págs. 431-452.
75
Algo semejante ocurre en el exemplo del mancebo que casó con muger brava, cuando el padre trata de imitar a su hijo, lo que da lugar a una nueva anécdota.
76
Vid. Niceto Alcalá Zamoras «Nuevas estampas procesales de la literatura española», Rev. de Derecho Procesal Iberoamericana, abril-junio, 1969; y J. L. Bermejo Cabrero: «El mundo jurídico de Berceo», Rev. de la Universidad de Madrid, XVIII, II, 1969-70, págs. 33-52.
77
Devoto: Textos y contextos, Madrid, 1974, pág. 52.
78
Vid. una distinción clara en José María Ramos Loscertales: «Relatos poéticos en las crónicas medievales. Los hijos de Sancho III», Filología, II, 1951, págs. 45-64.
79
T. Labarta, en el glosario de su edición, da, para sabidores, 'astuto' (434a), 'sabidora' (683a); de 201b no dice nada.
80
Cfr. Cid: «Airolo el rey Alfonso, de tierra echado lo ha»
(v. 629); «Ya me exco de tierra, ca del rey so airado»
(v. 156).