31
Dutton: Vida de San Millán, pág. 176.
32
Cfr.: «El empleo de estas imágenes da a los trabajos del santo un realce realista, haciendo que sus mortificaciones sean tan vividas como las de los afanes del que labra la tierra. Por otra parte, para que el santo no sea tratado con falta de formalidad por el público, Berceo compensa la tendencia vulgarizante con dar al santo los atributos del héroe caballeresco»
. B. Dutton: Vida de San Millán, página 183.
33
«Notas sobre el estilo y originalidad de Berceo», BH, LXIII, 1960, páginas 5-15.
34
Para el sentido de prosa, Cfr.: «rendieron a Dios gracias cantaron una prosa / el Te Deum Laudamos qe es laude fermosa»
(SM, 359 cd).
35
A don Américo Castro, la presencia del yo le «recuerda a los sufíes andaluces», por el acento personal.
36
Vid. Baudoin de Gaiffier: «La controverse au sujet de la patrie de St. Émilien de la Cogolla», Analecta Bolandiana, LI, 1933, págs. 293-317.
37
Ubieto; «Los primeros...» cit.
38
Papeles varios, t. XXX, ms. 56, fols. 244-272v.
39
«Instituta generalis capituli apud Cistercium» [hacia 1134] caput I, Analecta Divionensia, Dijon, 1878. El influjo del Císter parece indudable, haya dominado o no en el monasterio de San Millán.
40
No hay que olvidar que Roldán y Olivero eran conocidos desde el tercer cuarto del siglo XI, como han demostrado Dámaso Alonso y Francisco Rico.