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21

Para lo sobrenatural (y para el locus amoenus), vid. Howard R. Patch: El otro mundo en la literatura medieval, México, 1956.

 

22

Vid. la tesis inédita de María del Pilar Font Gilabert: La Oración en la literatura española de la Edad Media, Universidad Complutense, 1974. Joaquín Gimeno Casalduero: «Sobre la oración narrativa medieval: estructura, origen, supervivencia», Anales de la Universidad de Murcia. Filosofía y Letras, 1957-58, págs. 113-130; y ahora en su libro Estructura y diseño en la literatura castellana medieval, Madrid, 1975, págs. 11-29.

 

23

La recepción de la literatura antigua en la Edad Media ha sido muy amplia y sostenida, en particular de la latina. Basta recordar a los autores de poemas tanto en latín como en vulgar y se conservan todavía códices en iglesias de poca importancia, como uno con obras de Horacio en latín, del siglo XII, en Uncastillo. También es de tener en cuenta la recepción por los padres de la Iglesia que, con su autoridad, contribuyeron a difundir y prestigiar a los antiguos. Sobre esto pueden verse los trabajos del P. José Madoz: «La literatura patrística, trasmisora de la cultura antigua», Revista española de Teología, X, 1950, págs. 275-288; «Ovidio en los santos padres españoles», Estudios eclesiásticos, 23, 1949, págs. 233-238; «La literatura patrística española continuadora de la Estética de los clásicos», Universidad, Zaragoza, serie I, núm. 4, 1950; de Charles Faulhaber: «Retóricas latinas en Bibliotecas castellanas», Ábaco4, Madrid, 1973, págs. 151-300; W. M. Whitehill y Fray Justo Pérez de Urbel: «Los manuscritos del real monasterio de Silos», BRAE, XCV, 1929, págs. 521-601, etc. Recordemos que en la Garcineida hay citas y ecos de Terencio, Horacio, Virgilio, etc.

Curiosamente, en Berceo no hay referencias ni ecos de la literatura clásica.

 

24

«La théorie du symbolisme médiéval», Poétique, 23, 1975, págs. 322-341; en el mismo número, vid. Armand Strubel: «Allegoria in factis et allegarla in verbis», págs. 342-357.

 

25

Esta alegoría busca figuram implere según los cuatro modos o niveles en que funciona el procedimiento. Sobre este tema, vid. J. de Ghellinck: L'essor de la littérature latine au XII siècle, Bruxelles, 1954, aunque no es muy útil; más interés tienen, Edgard de Bruyne: Études d'Esthétique Médiévale, Bruselles, 1946, especialmente el vol. 3: Hans Robert Jauss: «La transformation de la forme allégorique entre 1180 et 1240: d'Alain de Lille à Guillaume de Lorris», L'Humanisme Medieval dans les Littératures Romanes du XII au XIV siècle, Actes du colloque Univ. de Strasbourg, París, 1964, donde el punto de partida es la Psychomaquia de nuestro Prudencio. Aún es útil el libro de Post: Medieval Spanish Allegory, que dedica mucha atención a Berceo. Más recientes, William Foster: «Christian Allegory in Early Hispanic Poetry», Studies in Romance Languages, Univ. Kentucky, 1970, págs. 34-35; Pierre-Ives Medel: «Pourquoi une poétique médiévale?» (sobre el Essai de poétique médiévale de Zumthor), Poétique,18, 1974.

 

26

A. del Campo: «La técnica alegórica en la Introducción a los Milagros...», UFE, XXVIII, 1944, se ocupa más bien de la estrategia del narrador y oyentes.

 

27

Sobre esto, vid. Faral: Les Arts Poétiques du XII ett Xlll siècle, París, 1923; y L. Arbusow: Colores rhetorici, Gottingen, 1948.

 

28

Apud Faral: Op. cit., II, 17.

 

29

Vid. William W. Ryding: Structure in Medieval Narrative, Mouton, The Hague-Paris, 1971, págs. 68 y ss.

 

30

Dutton: Vida de San Millán, pág. 175, nota 19.