31
Se trata del filósofo Abū Sulaymān Muhammad b. Tāhir b. Bahrām al-Siŷistānī al-Mantiqī (c. 912-c. 985).
32
El editor Gurāb anota que ariyya significa establo para los animales o lugar en el que se los sujeta. Sugiere que aquí pueda tratarse de un término astronómico. El contexto hace pensar más bien en algún tipo de embarcación.
33
Al-Sakūnī, 'Uyūn, pp. 244-246, y Lahn, pp. 182, 183 n. y 186.
34
Sakūnī, 'Uyūn, pp. 300-301.
35
Alusión a
Corán, 54,1: «La Hora se
acerca, la luna se hiende»
. La tradición ha
interpretado este pasaje afirmando que, en el momento de la
revelación de este versículo, el Profeta había
visto la partición de la Luna, un indicio de la proximidad
del Juicio Final. Cf. VERNET, J., El
Corán, Barcelona, 1963, p. 565.
36
Sakūnī, 'Uyūn, pp. 247-248.
37
Sakūnī, Lahn, p. 183.
38
KENNEDY, E. S. y PINGREE, David, The Astrological History of Māshā'allh, Cambridge, Mass., 1971.
39
Cruzes, p. 1.
40
MILLÁS VALLICROSA, José M.ª, «Sobre el autor del "Libro de las Cruces"», Al-Andalus, 5 (1940), 230-234; cf. también Isis, 19 (1933), 530.