1
Abel Martín, poeta y filósofo. Nació en Sevilla (1840). Murió en Madrid (1898).
2
Muy lejos está Abel Martín de creer en el valor pragmático de la lógica intemporal. La forma lógica del pensamiento es aquello que no puede estar jamás al servicio de la vida. Su inutilidad, en el sentido vital, hace de ella el gran problema de la filosofía del porvenir. Abel Martín no piensa que sea la utilidad el valor supremo, sino, sencillamente, uno de los valores humanos. Lo inútil, en cambio, no es por sí mismo valioso. En cuanto lleva, como el pensar lógico, el signo negativo de la inutilidad, no hemos de ver necesariamente algo superior a lo útil. Pero tampoco hemos de sorprendernos si encontráramos en ello otro valor de más alta categoría que el de la utilidad.
3
La deshumanización del arte -señalada con profundo tino por Ortega y Gasset- es hoy un hecho indudable, aunque, a mi juicio, no podamos sacar de ella una norma estética. Tampoco creo que fuera esta la intención del filósofo.
4
Véase en este volumen Sobre la defensa y la difusión de la cultura.